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Una gran cantidad de religiosos han declarado en torno a la demanda civil que interpusieron las víctimas del cura Fernando Karadima en contra de la Iglesia chilena por 450 millones de pesos, acusándola de un actuar negligente en torno a los abusos sexuales cometidos por el ex párroco de El Bosque.

En ese sentido han entregado su testimonio ante la justicia el propio Karadima, el arzobispo de Santiago Ricardo Ezzati, el cardenal Francisco Javier Errázuriz, y otros como el sacerdote y vicario judicial del Tribunal Eclesiástico de Santiago Jaime Ortiz de Lazcano, y el presbítero y uno de los más cercanos a Karadima, Juan Esteban Morales.

Pues bien, el diario La Tercera publicó este lunes algunos extractos sobre los testimonios que entregaron estos religiosos y que hablan sobre la forma en que se abordaron los abusos sexuales y la revelación de The Clinic Online en cuanto a las cartas que le envió Errázuriz a Karadima y que apuntaban a cómo se llevó a cabo la salida del ex párroco de El Bosque precisamente de este lugar.

Según el matutino, Ortiz de Lazcano señaló en su testimonio que “evidentemente, la forma como la Iglesia hoy reacciona frente a este tipo de conductas y acciones inapropiadas, ha mejorado considerablemente todos estos años, dado que aquí estamos hablando de casi 10 años; en lo personal, el manejo que se hizo de esa situación no fue el adecuado porque ante las denuncias que se presentaron, parece ser que la investigación no habría revelado la gravedad de los hechos ocurridos y, por otra parte, que la ponderación que de esos hechos habría hecho la autoridad eclesiástica no calibró la gravedad de los mismos”.

En esa línea precisó que “cuando la Iglesia recibe una denuncia de abuso sexual, ya sea esta de un menor o de un adulto, la autoridad eclesiástica tiene la obligación de iniciar la que se llama ‘investigación previa’ (…) dado que en este caso, me refiero al caso Karadima, la investigación previa que se hizo en un primer momento no produjo ningún tipo de procedimiento a seguir, ni administrativo ni judicial, entiendo que en el momento de la valoración de los hechos y las pruebas recogidas no parecieron suficientes o no parecieron creíbles”.

Para el vicario judicial del Tribunal Eclesiástico de Santiago “no hace muchos años atrás, es de conocimiento público que en Chile y en otras partes del mundo, se pensaba que con una buena reprimenda del obispo al sacerdote acusado o cambiándolo de parroquia o de diócesis, poco menos que se solucionaba el asunto. Ahora tenemos plena conciencia de que detrás de esa conducta hay una patología grave”.

Cabe decir que tras su declaración el día 23 de septiembre, de Lazcano sostuvo a la prensa que “es evidente que durante muchos años, sobre todo en el pasado, en este tipo de denuncias pues no lo hemos hecho de la mejor manera y aún lo podemos hacer mucho mejor”.

“He declarado todo lo que tenía que decir. En la Iglesia somos los primeros que queremos hacer bien las cosas”, cerró.

Por su parte el testimonio del presbítero Juan Esteban Morales aborda la revelación de The Clinic Online sobre las cartas de Errázuriz a Karadima.

En ese sentido Morales indicó que “hay una carta que se envió por el obispo Errázuriz a Karadima, en la cual se le agradecía a Karadima el gesto de dejar la parroquia porque cumplía 75 años y coincidía que le había pedido a otros dos sacerdotes mayores de Santiago (…) y en esa carta aludía que me iba a nombrar a mí párroco, pero no hablé nunca sobre esta situación con el arzobispo y él me hizo enviar mi nombramiento de párroco. Yo ignoraba la supuesta razón por la cual le había pedido el cargo, yo pensaba que era por la edad”.

“El padre Diego (Ossa) me comentó algo y reitero que tomé conocimiento de que el señor (James) Hamilton le habría dicho al padre Ossa que había una situación de abuso de parte de Karadima, no me mencionó que hubiese hecho una denuncia formalmente y en esa oportunidad yo no le di crédito, creo que fue como a inicios del 2005”, juró.

En tanto al testimonio del sacerdote Percival Cowley Vargas se puede decir que afirmó que “apenas escuché a Hamilton (denunciante) llamé por teléfono al que en ese momento era obispo auxiliar de Santiago, Ricardo Ezzati, a quién hice presente la conversación habida con James Hamilton, a lo que él me contestó diciendo ‘casualmente está tarde estaré con el sr. cardenal, a quién le haré presente, lo que me has dicho’, de eso sí me acuerdo. No hubo respuesta alguna en el curso de los días, meses y años”.

Sobre la misiva de Errázuriz a Karadima, este medió reveló que en su interior se pudo leer que “está en sus manos que nadie considere injustamente que esto es un castigo. Basta con que usted mismo tome la iniciativa y me pida que le confíe pronto la parroquia al P. Juan Esteban. Entonces usted podrá decir a quien quiera escucharlo, más o menos lo siguiente: ‘En la diócesis se está introduciendo la costumbre de cambiar a los curas párrocos cada 10 ó 12 años. Yo llevo 22 años y ya cumplí mis 75 años de edad’”.