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Este miércoles debería quedar zanjado el tema sobre el futuro del fútbol chileno y la Selección en particular.

Desde muy temprano la prensa se instaló en el aeropuerto de Santiago, lugar donde se sentía a lo lejos una alta expectación por lo que fue la llegada del casildense a Chile y lo que pueda suceder durante esta jornada en la que el trasandino podría oficializar su renuncia a la Roja, o bien, un hecho que a estas alturas para muchos resulta improbable: que decida quedarse contra su voluntad a la cabeza de la selección adulta debido a esa cláusula de salida que involucra 6,3 millones de dólares.

Fue así como exactamente a las 10:15 horas de este miércoles el trasandino salió del aeropuerto de Santiago en total hermetismo, estirando así el chicle sobre su salida de la Selección. En paralelo recibió en dicho lugar la lluvia de críticas de un grupo de chilenos que lo esperaba un poco más atrás de la prensa. “Bonvallet tenía razón”, “rey de tu avaricia”, “pelao chanta” y “mal agradecido” fueron algunas de las cosas que los hinchas les gritaron al aún técnico de la Roja.

Cabe decir que las variadas reuniones entre el ex técnico de la “U” y el flamante presidente de la ANFP, Arturo Salah, no han logrado materializarse en una solución a este tema. Ninguna de las dos partes cede en sus intenciones. Desde la ANFP defienden el cumplimiento del contrato, mientras que el argentino ya ha anunciado públicamente que no quiere seguir en Chile y ha buscado incansablemente una salida no tan dolorosa para su bolsillo.

Sampaoli manifestó dolido y emputecido su intención de partir, molesto por la ventilación de la condiciones del contrato que en su momento firmó con Sergio Jadue.

Desde la bullada salida de Sergio Jadue por su vínculo en el caso sobornos de la Conmebol, Sampaoli ha dicho que tenía que sentarse a conversar con las nuevas autoridades para ver si había puntos en común para seguir trabajando. Sin embargo el caso tomó otros rumbos totalmente diferentes.

Hay que precisar que el ex DT de O’Higgins llegará esta mañana a Chile tras su viaje a Suiza, donde fue reconocido como el mejor técnico del mundo después de Luis Enrique y Pep Guardiola.

En medio de este asunto el casildense afirmó, según El Faro Deportivo y CDF.CL que “en este ambiente ya no quiero trabajar ni vivir en el país. Nunca imaginé que en tan poco tiempo se iba a destruir la imagen de un ídolo que tanto le dio al fútbol chileno. Estoy francamente decepcionado y en estas condiciones no puedo seguir dirigiendo cuando la mente la tengo puesta en otro lugar”.

En torno a las múltiples reuniones con el flamante timonel de la ANFP, el casildense manifestó que “sinceramente pensé que Arturo Salah entendería y me dejaría en libertad. Él mismo ha vivido esta experiencia y ha tenido que dejar su proyecto. Por eso me extrañó su postura de tenerme como rehén, contra mi voluntad. Pensé que en la conferencia de prensa iba a ser más resuelto, más decidido y que explicaría los motivos por los cuales yo tomaba la decisión de no seguir. El escenario de los últimos meses es suficiente motivo para que se me libere”.

Pese a todo aclaró que “yo estaba muy ilusionado en continuar y tenía proyectos futuros muy interesantes que se podrían haber incluso hasta extendido pero este mal trato es inaceptable. Se lo dije a la Ministra del Deporte y entendió mis razones. Yo no sería capaz de demandar a la ANFP y espero que ellos hagan lo propio conmigo”.

“Sinceramente yo no sé que más puedo argumentar para que entiendan mi dolor por esta situación de verme expuesto a fiscalizaciones rigurosas como si estuviera implicado en actos de corrupción”, sentenció.