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Dos altos ejecutivos de la empresa Quiñenco –matriz de negocios del grupo Luksic– entregaron su testimonio al Ministerio Público en torno a las donaciones bajo el marco legal que realizó la firma a distintas campañas presidenciales y parlamentarias.

La declaración de estos dos gerentes surge luego de que el accionista minoritario Óscar Gajardo interpusiera una denuncia por la forma en que se aportaron estas lucas, sin consultarle previamente a todos los accionistas, al menos, si es que aprobaban esta determinación. La acción judicial apuntó a posible apropiación indebida contra Quiñenco.

Según consigna La Tercera, el gerente de Administración y Finanzas y Recursos Humanos de Quiñenco, Luis Fernando Antúnez Bories, dijo a la fiscalía el pasado 19 de noviembre de 2015 todo el sistema o funcionamiento de la firma al momento de realizar estos aportes legales y su distribución bajo el sistema del Servel.

“En las últimas elecciones parlamentarias y de Presidente de la República estuve presente en la sesión de directorio en que se aprobó efectuar un máximo de aportes a candidatos. En esa sesión, el directorio tomó el acuerdo de autorizar al presidente del directorio (Andrónico Luksic Craig) para instruir al gerente general Francisco Pérez Mackenna o a mí para formalizar la distribución de los aportes ante el Servel en la forma en que el presidente lo estableciera”.

Precisó que “el directorio nos mandató a mí y al gerente general para que cualquiera de nosotros, y bajo las instrucciones del presidente del directorio, perfeccionáramos los aportes ante el Servel, labor que finalmente efectué yo, pero siempre siguiendo las instrucciones del presidente de la compañía”.

En esa línea el ingeniero civil de profesión manifestó que Luksic “decide la distribución ejerciendo el mandato conferido por el directorio de la compañía, y la distribución la hacía yo, siguiendo sus instrucciones y siempre dentro de los límites que establece la ley”.

“La operatoria consistía en que recibida la instrucción del presidente del directorio, yo instruía a tesorería de Quiñenco para que emitiera un cheque nominativo y cruzado a nombre del Servicio Electoral, que se depositaba en la cuenta que el Servel tiene en el Banco Estado”, reconoció, al mismo tiempo que remarcó que “transcurridos tres o cuatro días, yo concurría con la documentación respectiva a las oficinas del Servel, donde, luego de esperar mi turno, me conducían a un computador donde debía ingresar el destino de los aportes de manera reservada. En el menú del sistema del Servel me aparecía a qué candidato le quiere donar y qué monto”.

Por su parte, José Francisco Pérez Mackenna (gerente general de la firma), aseguró al Ministerio Público que no estaba al tanto sobre “cuál fue esa distribución (de aportes) entre candidatos”. Añadió que los directores “no tenían conocimiento de los candidatos que específicamente recibirían los aportes, sino sólo el monto hasta el cual se autorizaba hacer en forma global el aporte, todo ello por tratarse de aportes reservados. No lo sabían ni antes de aprobarlos ni después”.

Al ser consultado por el papel que desempeñó Luksic en toda esta elaboración, Pérez Mackenna contestó que “según lo acordado por el directorio, se autorizó al presidente del directorio para que instruyera al gerente de Finanzas o a mí, como gerente general, para materializar la distribución de los aportes ante el Servel”.

Sobre la acción judicial presentada por Óscar Gajardo, el ejecutivo manifestó que “es absolutamente infundada. Él es accionista desde 2010, y nunca ha asistido a la junta de accionistas para plantear algún reclamo respecto a estos aportes”.