basura año nuevo
El fiscal oriente José Antonio Villalobos encontró una nueva arista de posibles actos de corrupción de la empresa Starco-Demarco, compañía que es parte de KDM. La indagatoria vincula a la Municipalidad de Huechuraba, donde la firma pagó al funcionario público Luis Acuña Acuña desde 2006 hasta 2013, a cambio supuestas asesorías relativas a retiro de basura. La suma entregada podría superar los $20 millones e implica que Acuña recibió un sueldo paralelo durante las administraciones de Carolina Plaza (UDI), Eduardo Flores (UDI) y Carlos Cuadrado Prats (PPD), sin que necesariamente los alcaldes supieran de ello.

La información que revela The Clinic Online, consta en la declaración que Acuña prestó el pasado 29 de marzo a las 10.30 ante el perseguidor penal, luego de que su nombre apareciera en la contabilidad de la firma. Esta última llegó a Villalobos, pero en el marco de la indagatoria en contra del ex alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat.

Acuña, de acuerdo a sus dichos, trabaja en la sede comunal desde 1992, desempeñando el cargo en la Dirección de Obras hasta 1995. Posteriormente, hasta 2001 trabajó en Aseo y Ornato. Luego hasta 2005 en la Dirección de Tránsito. De allí siguió en Inspección Centralizada como inspector municipal hasta 2010. En este último año volvió a Tránsito hasta 2013. Y en mayo del mismo año se hizo cargo del Departamento de Aseo, fiscalizando las recolecciones domiciliarias.

En su testimonio, Luis Acuña reconoció que desde 2010 a principios de 2013 firmó un supuesto contrato de asesoría a KDM por el que recibía 3 millones trimestralmente, emitiendo boletas de honorarios, luego cobraba el cheque que iba a buscar a las oficinas de la empresa, depositándolo posteriormente en su cuenta corriente.

Quien reclutó a Luis Acuña fue Juan Carlos Araya Cisterna, quien fungió como gerente general de Starco-Demarco entre 2010 y 2013, previo paso como subgerente de operaciones entre 2007 a 2010. Anteriormente, de 1993 a 2006 se desempeñó como jefe de operaciones. Ambos se conocieron en 1995, cuando Acuña laboraba como inspector de aseo.

Acuña declaró: “En el año 2010-2011, aproximadamente, mientras estaba en el Departamento de Tránsito, Juan Carlos me ve que estoy mal, yo le pedí trabajo, quería irme de la municipalidad y él me ofreció ser asesor de la empresa Demarco-Starco y trabajar directamente con él, todo mientras me desempeñaba en la municipalidad en (la Dirección de) tránsito”, apuntó. En todo caso, la “cercanía” entre ambos comenzó en 2000-2001, recordó, cuando la firma aún tenía el contrato de extracción de basura. Hasta ese momento Acuña aseguró que Araya “no me pedía nada”.

En ese contexto, aseguró que Araya Cisternas le preguntó “en qué lo podía asesorar y yo le dije que podría asesorar en el momento en que se ganara las licitaciones en confección de manejos de rutas, recorridos, cómo mejorar el tema de los residuos voluminosos y trabajo administrativo en la empresa, por ejemplo, análisis de propuestas y todas esas cosas”.

“Me dijo que me podía pagar un millón de pesos mensuales, pero lo dejamos después de manera trimestral, además acordamos que le avisaría cuando estuviera su pago en la Municipalidad. Acordamos que le apuraría los pagos en la municipalidad. Yo para apurarlos llamaba a Tesorería para preguntar sin estaba el pago y le avisaba (…) Era el pago de una factura que se pagaba con un cheque mensual de unos 30 millones aproximadamente”, testimonió.

Recuerdo olvidado

Acuña, luego de hablar sobre su vínculo contractual entre 2010 y 2013, recordó que su relación venía de mucho antes: “Puede que existan otras boletas para Starco-Demarco de años anteriores, creo que del año 2006-2007-2008-2009, pero eran por montos inferiores a los que percibí a partir del año 2010, por estos años no tenía contrato, pero hacía las boletas. También asesoraba a Juan Carlos, me pagaban de la misma forma con cheque y lo tenía que ir a buscar (…) En ese período de 2006 a 2009 estaba al parecer en Inspección general, pero me pagaban igualmente”.

En este punto, la fiscalía sigue investigando, ya que hay piezas que no cuadran. Por ejemplo si Acuña no tenía contrato formal ¿cuáles eran los servicios que prestaba a cambio de dinero? ¿Cómo justificaba la empresa el desembolso de plata? ¿Cuáles eran los montos?

Según indicó Acuña, veía con Araya Cisterna, “temas de proyectos y asesorías (…) Me pagaban solamente por estas asesorías”.

Hay que recordar que Estarco-Demarco tenía la licitación de la basura, de acuerdo al testimonio de Acuña, “desde 1990 aproximadamente y estuvo hasta el año 2000 ó 2003”.

En 2011, la alcaldesa Carolina Plaza (UDI) junto al concejo en pleno rechazaron la renovación automática del contrato con la firma y llamó a licitación para la recolección de residuos. KDM, en 2012, después de varias pujas, quedó fuera.

“Hoy se encuentra en la municipalidad la empresa Dimensión (para el retiro de basura), no tengo boletas con ellos”, dijo.

De acuerdo a la información del gobierno regional, actualmente KDM sigue manteniendo un vínculo con Huechuraba, ya no para el retiro de la basura, sino con el relleno de Til Til, el cual fue aprobado por el Concejo municipal de la comuna en mayo de 2011. Es decir, mientras la firma tenía vínculos comerciales, siguió pagándole a Luis Acuña por las supuestas asesorías, aún cuando estaba en la Dirección de Tránsito.

La fiscalía en ese sentido sigue investigando, ya que hasta ahora la versión entregada por Acuña podría tener otros alcances. Y esto porque no está claro si las contraprestaciones a la empresa fueron solo las asesorías que menciona. Y eventualmente si hubo pagos a otros funcionarios, en momentos que la empresa tenía a cargo la recolección comunal de la basura.

Fuentes que conocen del caso indicaron que la fiscalía sospecha de la existencia de un posible cohecho, por lo que la información habría sido derivada de inmediato al Consejo de Defensa del Estado (CDE), ya que se trata de un funcionario público.

Hay que recordar que la empresa KDM también es investigada por la Fiscalía Occidente, en el llamado caso basura, por pago de coimas.

En esta indagatoria se encuentran formalizados desde 2015, el ex gerente de KDM Fernando León por cohecho, el alcalde de Maipú Cristian Vittori por blanqueo de capitales, entre otros.

Ahorro para la vivienda

No fueron los únicos pagos que recibió Acuña. En 2012, cuando KDM mantenía vínculos con la municipalidad, usó a su esposa, quien es dueña de casa, para recibir más plata de la empresa.

“Quiero agregar además que mi cónyuge (…) rut (…), emitió un año boletas para Starco-Demarco, en el año 2012 por los mismos montos casi que los míos. Fueron tres boletas en 2012 por cerca de 3 millones y fracción cada una. También se emitían los respectivos cheques. Esto lo acordé con Juan Carlos Araya para aumentar el tema del trabajo, recibir más plata, (ella) hacía lo mismo para Juan Carlos, las asesorías que ya detallé”, agregó.

Según Acuña, los cheques emitidos por KDM los fue depositando en “sus cuentas corrientes”.

“Estábamos juntando para comprar una casa y que compramos en (…) Quilicura, la compramos en 2.800 UF, la pagamos con un pie de 20 millones que juntamos en mis cuentas corrientes, en las de ella no, pero también tiene cuenta en el Scotiabank. Además de un crédito hipotecario en el Banco Scotiabank, pagamos un dividendo mensual de $ $ 320.000 aproximadamente”, reveló.

Respecto de este punto de la declaración, dijeron fuentes del caso, la fiscalía busca profundizar por qué ese año, precisamente aumentaron los pagos de la empresa a Acuña. De allí que es altamente probable que este último sea citado nuevamente a prestar declaración para aclarar las razones y los servicios contraprestados, ya que no resulta justificable dicho aumento, cuando Acuña trabajaba para la Dirección de Tránsito.

Por último, incluso podrían existir eventuales delitos tributarios si es que no existen los informes de asesorías. Ello podría derivar en que las boletas fueran ideológicamente falsas, al menos las emitidas por Acuña entre 2010 a 2013. Respecto a los pagos de 2006 a 2009 que recibió sin que existiera un contrato formal con la empresa, es materia de análisis por el Ministerio Público.

Si bien este diario no pudo confirmar oficialmente que la fiscalía haya enviado la información al SII, fuentes que conocen la indagatoria explicaron que ya existen contactos con el tata fisco.

Contradicciones

El fiscal Villalobos, atendido los dichos de Acuña, interrogó también a Araya Cisterna, el pasado 31 de marzo a las 12.20 pm. Este último reconoció los pagos y señaló que la plana mayor de KDM siempre tuvo conocimiento de los hechos.

Según declaró, el pago a Luis Acuña fue decidido por el gerente de la época (a mediado de la década 2000) Luis Izquierdo “y después otro gerente (…) yo sabía que era funcionario de la municipalidad”.

“El ayudaba en el análisis de las rutas de los camiones y tiempos. Esto entiendo que lo hacía en horario que no fuera el municipal, usaba sus propios recursos, no iba a la empresa a reunirse conmigo por este trabajo”, dijo, contradiciendo la versión de Acuña.

Araya Cisterna aseveró que de la contratación debió estar enterado el gerente general de KDM Fernando León, el mismo que está formalizado por la Fiscalía Occidente por la corrupción en el municipio de Maipú por el delito de cohecho.

“De esta contratación debo haber informado a Fernando León en algún directorio y también que era funcionario municipal, no podía obviar eso porque era la realidad, nunca dijo nada Fernando, no hubo contraposición a eso porque además no ocupaba su horario y además creo que parte de su trabajo lo hizo mientras no teníamos contrato con la municipalidad”, indicó.

El ex ejecutivo de KDM, reconoció además que Acuña apuraba el pago de facturas, “porque habitualmente se demoraban, pero este trámite se hacía con otros municipios donde había que cobrar”.

Mala memoria

El fiscal Villalobos interrogó el mismo día a Fernando León en calidad de imputado, quien llegó junto a su abogado Sergio Rodríguez Oro.

Como era de esperarse, aseguró no tener “conocimiento” de los dineros a Acuña, ya que sólo se enteraba, dijo, sobre pagos cuyos montos superaran los $ 10 millones. “Respecto del nombre de Luis Acuña no me suena, no lo conozco. Juan Carlos Araya (el ex gerente) nada me informó”, dijo, contradiciendo a este último.

“No tengo ni he tenido ninguna vinculación con los alcaldes de la comuna, al alcalde actual ni siquiera lo conozco. A la alcaldesa Plaza la conozco”, declaró.

Este diario contactó a Rodríguez Oro para que entregara su versión, pero se excusó de hacer comentarios sobre el testimonio de su cliente.