Medio en serio, medio con ironía, el comunicador José Miguel Villouta crítico ácidamente al actor Daniel Alcaíno y su personaje Yerko Puchento en “El Interruptor” de Vía X.

“Ya es hora que alguien se ponga los pantalones y diga con todas sus letras que Daniel Alcaíno y Yerko Puchento son totalmente ofensivos (…) Daniel Alcaíno-Yerko Puchento tiene el clásico síndrome del ‘hipster chileno’, que porque cree que tiene toda su identidad afirmada; en que es un izquierdista, macho, revolucionario, tiene un pase libre al momento de ser sexista, fascista, clasista, homofóbico”.

“En el caso de Daniel Alcaíno, él cree que tiene pase libre al momento de para trabajar en un canal cuyo dueño es el principal empresario y la religión más conservadora”, agrega el periodista.

Por eso es que Villouta opina que “Yerko Puchento no sólo se ríe de los gay en una canal cuya religión persigue a los gay y pone a la mujer en segundo lugar (…) Yerko Puchento se ríe de los gays sin ser gay, pero como él apoya, por ejemplo la causa mapuche uno tiene que entender que no es homofóbico o sexista. Pero saben que nunca ha existido un mejor momento para que el macho izquierdista que busca la revolución pase como hipócrita, porque la economía de libre mercado que tanto critican les permite consumir, y mientras consumen se apropian de identidades culturales ajenas”.

Villouta defendió el humor negro como motor de cambios culturales, pero dijo que en “el caso de Daniel Alcaíno, riéndose de los gays en un canal que persigue a los gays, estás provocando menos cambios que cuando pides que te vayan a arreglar el wifi”