Natalia Compagnon

El Ingeniero Civil Químico de la Universidad Santa María, Vicente Pérez Vidal, está sorprendido. Hoy jubilado, tras trabajar en la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) por casi treinta años, cuenta que no tenía idea de que su nombre figuraba en la querella por estafa que el empresario Gonzalo Vial Concha interpuso el viernes contra Caval.

-Me estoy poniendo nervioso. ¿Iré a terminar preso?- bromea. Luego precisa que no posee información alguna sobre la venta de estudios que realizó la nuera de la Presidenta Michelle Bachelet, Natalia Compagnon, a Vial por más de mil millones de pesos y que en rigor corresponden a documentos de Cochilco que figuran en internet.

“De acuerdo a lo que Caval me indicaba, la totalidad de los informes en materia minera, habían sido confeccionados por profesionales de su empresa en conjunto con otros expertos especialmente contratados para los efectos. Sin perjuicio, un análisis de los mismos lleva a concluir que éstos no son más que copias –a las que no se les cambió una coma- obtenidas de trabajos publicados en internet por terceros ajenos a Caval, varios de ellos, incluso, protegidas por el derecho de propiedad intelectual”, resalta la querella.

Uno de estos informes, “Crecimiento de la minería chilena, Aspectos Generales”, fue realizado por Pérez Vidal, quien detalla que se desempeñó como analista de estrategias y políticas públicas de la entidad fiscal y que realizó estudios que abarcan desde la inversión en minería a temas más específicos, como la explotación y comercialización del litio.

¿Usted sabía algo de esto? ¿Fue contactado alguna vez por Compagnon o alguien de Caval?
-Nunca. Jamás. No conozco a nadie, no estuve involucrado en esto. Si lo hubiera estado, tendría quizás qué auto en mi puerta (risas).

¿Recuerda el estudio que menciona la querella?
-Algo. Es que yo hice muchos informes y los que eran públicos figuran en internet. Se permitía la reproducción citando las fuentes. Siempre me sentí orgulloso de hacer esos estudios, que son de autoría de Cochilco, y que sirvieran y fueran públicos, porque mi sueldo se pagaba con impuestos.

¿Qué le parece que, según señala la querella, se hayan vendido estos estudios por parte de Caval?
-Me parece una sinvergüenzura atroz que se copie un informe de Cochilco en general, porque son de uso público y se debe citar a la fuente. No puedo creer que los hayan vendido.

¿Cómo se hacen estos análisis?
-Forman parte del programa de trabajo de Cochilco. Son documentos públicos, se informa qué materias se están trabajando, es público y gratuito. Cochilco lo pone a disposición de todos los chilenos. Caval los puede usar como referencias, para que la empresa adquiera un mejor conocimiento. Pueden incluso ser un insumo para su trabajo. Lo que no pueden hacer es venderlos.

¿Cree que la empresa los bajó de internet o pudo haberlos pedido?
-Tendrían que habérselo pedido a la vicepresidencia, pero no es necesario, porque la mayoría están en internet. Hay otros que no están.

¿Cuáles?
-Nosotros también hacemos -o hacíamos, ya no estoy en Cochilco- análisis privados de empresas. Esos son antecedentes confidenciales que nosotros no podemos entregar porque, en el imperio de la ley, Cochilco puede pedir información a una empresa, la empresa está obligada a entregarla, pero Cochilco no puede divulgarla. Es información para analizar y dar una opinión. Yo hice eso muchas veces, porque sirve, por ejemplo, para entender los proyectos de inversión. Además, cada vez que nosotros sacábamos informes importantes, eran publicados por la prensa y ponían “fuente Cochilco”. Eso era fantástico.

¿Qué cree que debe hacer Cochilco como institución?
-Sumarse a la querella. En internet, los informes tienen una última hoja y ahí dice que fue elaborado en la dirección de estudios y políticas públicas de Cochilco por fulanito de tal y que el director de estudios es funalito de tal. Aparece clarito él o los autores y el que revisó y se hace responsable de los contenidos. Caval pudo haber infringido normas legales si los vendió porque todo esto tiene derecho de autor. El derecho de autor es de Cochilco, no es mío. Con mayor razón Cochilco tendría que plegarse a la querella por haberse violado un documento que tiene copyright.