“El factor Elvis”: el exjefe de registro que incomoda al notario Francisco Leiva en medio de la investigación por nombramientos de cargos del Poder Judicial
En agosto de 2025, el influyente notario Francisco Leiva fue demandado por Elvis Morales Henríquez–su exjefe de registro–, con quien trabajó por 10 años, lo que ayudó a pavimentar su voluminoso patrimonio avaluado por más de $2 mil millones. El exfuncionario lo acusó de omitir un contrato laboral y no pagar sus cotizaciones. Una decisión valiente, pues Leiva le habría advertido que no encontraría trabajo en otras notarías. Pero la controversia no quedó ahí. Tras fracasar un intento de conciliación, la parte demandante volvió a la carga con una querella al detectar que, supuestamente, habrían vulnerado su secreto bancario en la causa laboral. Todo esto en medio de las investigaciones por nombramientos de cargos en el Poder Judicial, donde Francisco Leiva aparece como imputado por sus conversaciones con integrantes de la Corte Suprema. Dos denuncias, por tanto, que posicionan a su exjefe de registro como un potencial testigo, pero que el entorno del notario ha desacreditado en privado, comentando que todo es un plan falso para llegar a un acuerdo judicial.
Sigue a The Clinic en Google News Por Jaime Pinochet 18 de Abril de 2026
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Debe estar entre los cinco jefes de registro más conocidos y respetados de las notarías de la Región Metropolitana: Elvis Morales Henríquez –58 años y egresado de derecho de la Universidad de Chile–ha trabajado en ese cargo desde 2007 cuando empezó con el notario Raúl Perry.
Su misión diaria es supervisar y gestionar el archivo de documentos públicos, protocolizaciones y repertorio, vigilando la legalidad de los actos notariales. Es decir, es prácticamente la mano derecha del notario. Por eso su sueldo se puede fijar entre $5 a $6 millones.
Su firma es reconcida hace varios años, sobre todo en el proceso de la banca, pero su nombre recién salió a luz pública en diciembre pasado cuando The Clinic dio a conocer que Morales había decidido demandar laboralmente a uno de sus ex jefes: nada menos que al notario Francisco Leiva, con quien tuvo un vínculo de trabajo por 10 años.
En la práctica eso creía, hasta que a fines de 2023, tuvieron una dura controversia por las dinámicas de pago y el intentó de disminuir la remuneración de su labor como jefe de registro. La discusión terminó con la abrupta salida de Morales de la Segunda Notaría de Santiago, reconocida como una de las más influyentes de la plaza.
La relación venía con desgaste. El jefe de registro habría sido despedido en dos oportunidades previas –con advertencias tales como “no encontrarás trabajo en ninguna otra notaría”–, pero Francisco Leiva las frenaba por la relevante cartera de clientes que lideraba Elvis en la banca privada: una agenda de relaciones de poder que no todos tenían y que los contratos obtenidos apalancaban las finanzas notariales.
El 13 de noviembre de 2023, Leiva llamó a Elvis a su oficina. Le dijo que tenía que revisar su “sueldo” y las ganancias de comisión, debido a que la notaría estaba sufriendo una baja de liquidez por la pérdida de algunos clientes.
Esto no cayó bien al jefe de registro, quien paró en seco a su jefe y le rechazó totalmente lo planteado.
“Tenemos que ver el contrato”, le dijo. Pero esa frase en vez de ser una solución, amplificó la disputa: no había un acuerdo legal. Elvis Morales, su mano derecha, había cumplido labores sin contrato, por ende, en casi un década, sólo pagó dos meses de cotizaciones, de acuerdo a documentos que tiene en su poder el abogado demandante.
Para sorpresa de Elvis, su jefe le habría respondido: “Mira, tú me debes $180 millones”. Lo que dejó más perplejo a su mano derecha. El notario le estaba “cobrando” los sueldos que había pagado todos esos años de relación laboral a las siete personas que trabajaban en su equipo.
Esto molestó fuertemente al jefe de registro y se fue tras el despido. No regresó más. En su interior sabía que era una situación compleja: no hay quien no reconozca a Francisco Leiva como un “hombre poderoso”, por sus influyentes lazos en el Poder Judicial y en la política.
En privado, Elvis tenía conciencia que esa amenaza de no lograr un cupo en otra notaría podría ocurrir ante alguna acción judicial. Y de hecho, se lo hicieron saber. Al momento de entrevistarse con otros notarios, la condición de darle el puesto de jefe de registro era no “enfrascarse” en tribunales con Leiva, porque el mazo de poder los alcanzaría.
Estuvo así casi dos años. Hasta que se convenció que algo debía demandar porque era lo justo. “Había que recuperar lo que le correspondía. Fueron 10 años sin el pago de cotizaciones. Una laguna muy extensa”, comenta un cercano al exjefe de registros de la Segunda Notaría de Santiago.
La “sorpresiva” visita del asesor privado del notario
Así, el 12 de agosto pasado, en el Segundo Juzgado Laboral de Santiago, su abogado Matías Berríos, estampó la medida prejudicial, advirtiendo la narrado: uso de boletas de honorarios, ausencia de contrato y el no cumplimiento del pago de cotizaciones previsionales, con lo que existiría una deuda cercana a los $433 millones.
Una acción que no pasó desapercibido entre abogados y el mismo Poder Judicial. Por uno u otro motivos muchos se enteraron de la demanda de Elvis Morales. Lo que en definitiva enmarcaba el primer enfrentamiento en tribunales contra el notario Francisco Leiva por parte de un “cercano”.
Por eso, su primera reacción fue negociar por las mismas vías no formales. El abogado envió–dos días después de presentada la demanda–a Benjamín Castillo, su asesor directo y quien incluso lo ha reemplazado como notario suplente. El joven aprendiz llegó a las 8.30 de la mañana, a la notaría Manquehual, donde Morales se desempeñaba como jefe de registros tras el quiebre con Leiva.

Elvis, un poco alarmado al verlo, le dijo que estaba ocupado y que tenía que hacer trámites en el Conservador de Bienes Raíces. Al parecer, Benjamín tenía una misión clara, pues lo acompañó y esperó que terminará.
En un nuevo diálogo, el asesor de Leiva le insistió que necesita conversar. Elvis, con incomodidad, aceptó ir a almorzar, pero le advirtió que no hablaría de “trabajo”. Ambos caminaron un par de cuadras y se sentaron en el restorán Avvocato, ubicado en Huérfanos.
Elvis sabía sus intenciones, pero no lo dejó llevar el diálogo para esa discusión: durante el almuerzo conversaron de la familia, actividades recreativas y de un problema que aquejaba por ese entonces al jefe de registros. A su señora le habían diagnosticado una enfermedad compleja que debían enfrentar.
Con el paso de los minutos y los temas, Elvis le permitió hacer una pregunta sobre la disputa que tenía con el notario Leiva. Así, el asistente del notario le habría preguntado sobre “qué cifra” aceptaría para llegar a un acuerdo y terminar la causa.
–”Te voy a derivar a mi abogado”, le dijo Elvis para cerrar la conversación.
Francisco Leiva: investigado en la arista de nombramientos judiciales
Francisco Leiva Carvajal estudió derecho en la Universidad Central. Tiene un hermano gemelo, Rául, quien ejerce como diputado por el Partido Socialista. Y su hermana, María Elena, también es notaria. Su oficina está en Lo Espejo, tras asumir en 2023 en medio de un rápido proceso entre nominación de terna, firma de decreto del gobierno de Gabriel Boric y revisión de Contraloría.
La carrera del notario comenzó en 1997 en el Poder Judicial. De manera silenciosa comenzó a escalar, lo que le permitió ser secretario privado de dos presidentes de la Corte Suprema: Mario Garrido y Marcos Libedinsky, cuyo nombre usó para bautizar el moderno edificio de calle Alcántara en Las Condes, donde funciona la Segunda Notaría.
Este cargo le dio una influencia a alto nivel. Además de ser un asesor directo de la tercera autoridad del país, también le permitió organizar la agenda, por lo que la decisión para dar una audiencia pasaba plenamente bajo su criterio. “Eso le dio mucho poder y redes”, asegura una persona que trabajó con Leiva.
Así logró construir su imperio. Fue designado notario en San Joaquín y rápidamente logró entrar a Santiago con la venía de los ministros de Corte en 2009, a quien conocen como “panchito”.

Además de auxiliar de justicia, también inició un negocio inmobiliario. Mediante la sociedad Inversiones Almirante, adquirió varios edificios vinculados a notarías y al archivo judicial de Santiago, cuyos inmuebles los arrienda para dichas funciones.
Tal es su influencia que en conversaciones de abogados de la plaza se comenta que si querías ser notario, debías pedir la “bendición” de Francisco Leiva para activar los contactos, lobby y llamados con el Poder Judicial. Fue en ese escenario, que empezó a participar del grupo “Baco”–en referencia al restorán de Providencia–donde se reunía a comer con el exjuez Antonio Ulloa, Gonzalo Migueles, el conservador Sergio Yáber y los abogados Eduardo Lagos y Mario Vargas. Todos investigados en el marco del caso “Muñeca Bielorrusa”, que mantiene en prisión preventiva a la exministra Ángela Vivanco.
Peticiones que pararon en el último tiempo, pues está siendo indagado por la Fiscalía de Valparaíso en la denominada causa de “nombramientos judiciales”, luego de que en el teléfono del exjuez Juan Poblete–imputado en el caso Topógrafo del Ejército–aparecieran unos chats con Francisco Leiva, quien le habría revelado una parte del cuaderno de remoción que se había abierto en contra del magistrado por su participación en el espionaje de periodistas que investigaban a la institución castrense.
El notario Leiva tuvo que declarar como imputado ante el Ministerio Público en el marco de tráfico de influencias y revelación de secretos. A pesar de esto, los sumarios en la Corte de Apelaciones–curiosamente–no detectaron irregularidades y archivaron las pesquisas internas.
Los tribunales de alzada no sólo revisaron esos antecedentes sobre Francisco Leiva. También tuvieron que analizar una grave denuncia realizada por la notaria Valeria Ronchera, con quien inició una disputa desde el año 2020 por la implementación de nuevas tecnologías en los servicios notariales.
La abogada entregó un dossier con chats de Leiva al entonces presidente de la Suprema, Ricardo Blanco, advirtiendo, además, irregularidades en nombramientos en que habría sido favorecido Leiva: A su cargo como notario titular, logró ser designado como conservador de bienes raíces de Santiago interino y archivero judicial suplente.
“Estamos en esto por lucro no por otra cosa Valeria. Seamos claros, nadie tiene vocación de notario”, fue uno de los mensajes que envió Leiva a Ronchera en medio de su ruda controversia gremial.
Al ser sobreseído por las Cortes de Apelaciones metropolitanas, la notaria no quedó tranquila y decidió presentar dos querellas con estos antecedentes, cuyas denuncias se investigan en la Fiscalía Centro Norte de manera desformalizada. Por esta disputa, la abogada ha enfrentado 18 sumarios en seis años, los cuales atribuye a sus problemas con Francisco Leiva.
“Al final, todo esto es por haber denunciado la corrupción. Y así uno queda en este minuto. Cuando uno se da cuenta, que lamentablemente, el Poder Judicial, que es el llamado a la protección institucional, está capturada por la corrupción, perdemos el estado de derecho, así de simple, comentó a The Clinic, Valeria Ronchera, en noviembre de 2025.
Más de $2 mil millones: el patrimonio informado por Francisco Leiva en marzo 2026
El 20 de marzo pasado, Francisco Leiva actualizó su declaración de patrimonio e intereses (DIP). El abogado dice poseer dos fondos para ahorros con más de $500 millones en cuentas bancarias. Mientras que los bienes raíces es lo que más abunda en su registro: cerca de 12 inmuebles.
Entre ellos, destaca una casa en Vitacura, adquirida en octubre de 2023, la cual tiene un valor fiscal de $1.117.627.174. También cuenta con dos departamentos exclusivos en Las Tacas–avaluado en $437.285.154– y en Valle Nevado, registrado en abril de 2015, cuya valoración aparece en $193. 827.430, por el Servicio de Impuestos Internos.
A esto, también informó otros módulos habitables en Providencia y Viña del Mar, tasados en casi $200 millones.
En su DIP aparecen cuatro vehículos, pero antiguos. De los años 60 y 80 como un Toyota corona y una Chevrolet blazer, además de dos motos Lambretta. El notario tendría un especial aprecio por estos modelos, pues sería coleccionista.
De hecho, no son pocos en su notaría de calle Alcántara, que han presenciado en los estacionamientos subterráneos cuando cierra adquisiciones de estos automóviles antiguos.
Este millonario patrimonio lo ha ido adquiriendo con su gestión como notario. Pero, según integrantes de la segunda notaría de Santiago, mucho le debe a Elvis Morales, su exjefe de registro, quien estuvo al lado de Leiva por una década.
No sólo puso a disposición su cartera de clientes asociada a empresarios y compañías bancarias. También lo conectó con varias autoridades políticas y judiciales, quienes estudiaron con Morales en las aulas de la Universidad de Chile.
Testigos de las visitas “destacadas” a la oficina de Francisco Leiva recuerdan que al ver a Elvis, siempre había un abrazo o una estima muy efusiva, lo que dejaba perplejo al notario por la cercanía y conocimiento de su jefe de registro.
“A veces creíamos que le tenía envidia”, detalla otro funcionario.
La querella por infracción al secreto bancario del exjefe de registro que aumenta presión contra el notario Leiva
Dos meses después del almuerzo entre Benjamín Castillo–asesor directo de Leiva–y Elvis Morales en el restorán Avvocato, hubo una nueva reunión para intentar llegar a un acuerdo tras la presentación de la demanda laboral, en octubre de 2025.
En esa oportunidad, el cara a cara fue entre el influyente notario y Matías Berríos Fuchslocher, abogado de Morales.
Sin preámbulo, Leiva indicó que su exjefe de registro se estaba sobrepasando, que iban a ayudar en la enfermedad de su mujer. Así, indicó que estaría dispuesto a negociar una cifra, pero no los cerca de $400 millones que estaban demandando.
Berríos no aceptó y el diálogo tomó otro camino. Casi una ruta de quiebre. No volvieron a conversar, lo que reactivó el caso en la Justicia.
Al retomar el estudio de los antecedentes que había presentado Francisco Leiva en los juzgados laborales, se dieron cuenta de una prueba que los dejó atónitos. Casi desdibujados.

Entre los documentos apareció un “pantallazo” de la cuenta corriente bancaria de Elvis Morales con el detalle de activos y pasivos. En la oficina del abogado Matías Berríos no podían entender cómo el equipo jurídico de Leiva había podido obtener esa información que es sensible y privada.
Por ello, la primera acción fue una denuncia a la Comisión del Mercado Financiero para que ese banco diera una respuesta o iniciara una investigación. En la entidad fiscalizadora, fue rechazada en dos oportunidades, bajo el argumento que esta controversia escapaba a sus facultades.
El siguiente paso, entonces, fue la sede penal. El 26 de marzo pasado, Elvis Morales interpuso una querella por divulgación de datos informáticos e infracción al secreto bancario ante el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago.
“Ahora debe investigar la fiscalía, necesitamos saber cómo fue obtenida la información confidencial que se compartió de manera pública en la causa laboral. Esto es completamente anómalo por decir poco”, asegura a The Clinic, el abogado Matías Berríos, socio del estudio jurídico Berríos & Palavecino I Pinochet, quien apunta al equipo legal del notario Francisco Leiva.
“Compartieron la información personal bancaria de nuestro representado, el exjefe de registro de la notaría Leiva”, detalla.
Desde el entorno del notario Francisco Leiva sostienen que la acusación “es absolutamente falsa”, además de calificarla como “injuriosa y calumniosa”, ya que ese documento lo habría enviado el propio querellante a su ex jefe vía correo electrónico.
El equipo que asesora al abogado transmite que Elvis Morales “jamás fue despedido”, pues se fue un viernes y apareció el lunes trabajando en otra notaría “llevándose” los clientes.
Leiva y sus abogados, en esa línea, han analizado en privado que esta “arremetida” es para colocar presión de cara a la audiencia que está fijada para mayo con el objetivo de llegar a un acuerdo judicial.
Una disputa inesperada que recién comienza a revelar los secretos más íntimos del influyente notario.
Elvis Morales, quizá no sólo es un exjefe de registro. Puede ser la piedra angular que necesitan las Fiscalías de Valparaíso, Los Lagos y Aysén que indagan el escándalo de los nombramientos judiciales y los fallos irregulares de los ministros de la Corte Suprema, en cuyos expedientes e informes policiales el nombre de Francisco Leiva se repite reiteradamente, según indicó un conocedor de esas carpetas reservadas.
Por lo pronto, Elvis–quien ha recibido varios mensajes de sus pares por la valentía de enfrentar a este notario–acaba de empezar un nuevo episodio laboral en otra oficina como jefe de registros. Además, ha comentado a sus cercanos, que mantendrá su asesoría a la Asociación de Empresarios Chinos, donde es conocido bajo el nombre de Sun Tao, por sus habilidades con el manejo del chino mandarín.
Si bien sabe que vencer en tribunales a Leiva es altamente difícil, pues nadie lo ha logrado. Para controlar la ansiedad determinó mantener sus hobbies: caminar 10 kilómetros al día, recorridos en bicicleta el fin de semana y las recientes clases de Bajo para interpretar melodías de rock.
Pero, por otro lado, mantiene la seguridad que sus 10 años como “mano derecha” del influyente abogado, lo convirtió en el “Factor Elvis”, cuya información podría cambiar el destino judicial de su exjefe.



