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Como golpe de Estado parlamentario calificaron algunos países de la región la votación del Senado brasileño que destituyó esta tarde a la presidenta Dilma Rousseff.

“Aunque aún este Consejo no se haya dado por enterado, se ha dado un golpe de Estado parlamentario en el país más grande de Sudamérica”, exclamó el embajador de Bolivia, Diego Pary, cita la agencia EFE.

“Creíamos que la democracia estaba consolidada pero esto nos muestra que la democracia siempre estará frente a los desafíos siniestros de la oscura historia antidemocrática”, agregó.

Desde Venezuela, la representante alterna Marlene Da Vargem también habló de “golpe de Estado parlamentario” e insistió en que “sólo los ciudadanos pueden decidir”.

En Nicaragua, Luis Exequiel Alvarado, condenó también “el golpe de Estado parlamentario en contra de Dilma” y dijo que “las fuerzas regresivas del hemisferio siguen trabajando para provocar golpes de Estado en contra de los gobiernos progresistas de la región”.

Marco Vinicio Albuja, embajador de Ecuador en la OEA, leyó un comunicado de su Gobierno en el que se asegura que “políticos adversarios se confabularon para remover de su cargo a Rousseff”.

En tanto que Cuba, a través de una nota de Cancillería, indicó que “el Gobierno Revolucionario de la República de Cuba rechaza enérgicamente el golpe de estado parlamentario-judicial que se ha consumado contra la presidenta Dilma Rousseff“.