Ciudad
11 de Septiembre de 2025Alicia Lira y el Plan Nacional de Búsqueda a 52 años del Golpe: “No es que no se esté trabajando, sino que no aparecen restos”
La presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos plantea que no hay críticas hacia cómo ha avanzado el Plan Nacional de Búsqueda, pero de todas formas, recalca que la falta de avances "tiene que ver mucho con el pacto de silencio de las Fuerzas Armadas, especialmente el más criminal, que fue el Ejército, el que guarda más información".
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Han pasado 52 años del golpe de Estado, pero pese al paso del tiempo para Alicia Lira la fecha sigue doliendo tanto como lo hizo en ese entonces.
Desde 2009 lidera la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), y si bien no hay todavía avances sobre el Plan Nacional de Búsqueda impulsado por el gobierno, dice que enfrenta esta nueva fecha con esperanza, aunque reconoce que “aún falta verdad, cuando hablamos de 1.100 ejecutados, detenidos desaparecidos, cuando aún hay falta de reparación, de justicia, o cuando la justicia ha sido mezquina, tardía, y aún tenemos hartas situaciones con los criminales de lesa humanidad que están en Punta Peuco, que buscan medidas de garantizar más impunidad al enviarlo a las casas”.
Aún así, enfatiza, sobre todo, que no hay críticas al gobierno, porque se está trabajando, solo que “lamentablemente hasta aquí no se ha encontrado nada, esto tiene que ver mucho con el pacto de silencio de las Fuerzas Armadas, especialmente el más criminal, que fue el Ejército, el que guarda más información, no lo dice”.
—Dice que aún falta verdad. ¿Cree que el gobierno, que se ha comprometido con estos temas, ha avanzado en esa línea?
—Ha avanzado bastante. A veces tenemos nuestra crítica, pero nosotros valoramos que este gobierno a la cabeza del Presidente Gabriel Boric en el tema de derechos humanos lo que ha hecho, ha cumplido hasta hoy. Porque ningún Presidente o gobierno tuvo la voluntad política en cuanto a la memoria. Por ejemplo, en estos cuatro años ha reconocido y ha entregado una cantidad de sitios de memoria que son las recuperaciones que hacen los sobrevivientes de tortura a lo largo del país donde se torturó, donde se mató gente, se desapareció. Y ellos han dado una larga lucha por recuperar esos lugares de muerte para transformarlo en cultura, en vida y en prevención hacia los derechos humanos.
—¿Y el Plan Nacional de Búsqueda?
—En el tema de derechos humanos lo más valorado es el Plan Nacional de Búsqueda sobre la Detención Forzada, que debió haber sido unos 40 años atrás, porque cada día hay menos vestigios de los lugares donde podemos encontrar restos de los familiares que aún faltan. Pero está la disposición y eso no solamente lo ha hecho el gobierno, lo ha hecho con la venia, con la incorporación de los familiares, las agrupaciones a lo largo del país. Por eso al interior del Plan Nacional hay un comité de seguimiento donde están incorporadas seis agrupaciones a lo largo del país, seis dirigentes que representan al coordinador nacional donde están detenidos desaparecidos y las agrupaciones, donde se les ha respetado, se le ha dado dignidad al trato de los familiares y las víctimas. Las veces que necesitamos hablar con el ministro de Justicia, hablar con el Presidente, se nos recibe. Sea para nuestras exigencias, reclamos o críticas, o para ver la forma cómo trabajamos, avanzamos, porque lo más ético, lo más urgente es el tema de derechos humanos.

—¿Es suficiente lo que se está haciendo? Porque fue uno de los grandes anuncios para los 50 años de conmemoración del 11 de septiembre, pero en estos últimos dos años, no pareciera que hayan habido grandes avances en el Plan Nacional de Búsqueda.
—Exacto, porque cuando se planteó esto se crearon muchas expectativas, pero el problema no es que no se esté haciendo cosas, se está investigando los sitios de interés. Donde hay familiares que tienen sospecha que en ese lugar sepultaron a personas, a través de los expedientes que van generando los ministros de derechos humanos o por las querellas presentadas, se buscan a través de ellos indicios, testimonios de personas donde dicen ‘aquí se sepultaron’, o lugares que fueron conocidos, como es Colonia Dignidad, como fue la mina La Veleidosa, como es Cerro Chena, como Curacaví, donde sabemos que hay gente sepultada pero no tenemos la certeza. Y esa información la manejamos nosotros, los dirigentes. Porque el día que se encuentren restos lo primero es que se ve con los familiares y después se da a conocer, porque el encontrarlo y dar la noticia es dañar psicológicamente y moralmente, creando falsas expectativas a los familiares. Por eso no se ve mucho movimiento, pero lo hay.
—¿Entonces que no hay una crítica por cómo ha avanzado el Plan Nacional de Búsqueda?
—En las agrupaciones no hay críticas porque nosotros estamos en terreno, sabemos que no es que no se esté trabajando, sino que no aparecen restos. Hay que recordar que con la remoción, después de lo que pasó en Lonquén en el año 78, cuando se encontraron a los campesinos, después removieron los cuerpos donde los tenían sepultados y se ha hecho mucho más difícil. Y también recordar que los criminales de Punta Peuco, a pesar de que están viejos, quieren irse para la casa, pero no dicen la verdad, no cooperan con la investigación y siguen con su pacto de silencio. Eso es terrible, porque estamos hablando de este programa a 50 años, debió haberse hecho en los 90, cuando había más vestigios, cuando no había tanto movimiento. Imagínate, en el río, donde pasaron tantos muertos, donde había pruebas, no quedan vestigios porque lo vaciaron, lo llenaron de piedras, adornándolo como en la pasada del aeropuerto, entonces es muy difícil, pero no es imposible, y por eso se sigue insistiendo y se sigue buscando. Pero se está trabajando, se está hablando con los familiares, estamos en contacto con el servicio médico legal, o sea, no es que no estén haciendo nada. Por eso no tenemos la crítica.
—¿Usted cree que en este proceso ha faltado voluntad por parte de las Fuerzas Armadas?
—Siempre. Las Fuerzas Armadas y especialmente el Ejército de Chile no ha aportado en ninguna causa que han investigado durante estos más de 30 años post dictadura de entregar información. No hay ningún arrepentimiento como institución. La institución demostraría un arrepentimiento si degradara a todos los condenados en estos crímenes, como lo dice su código militar, que a todo aquel que comete delitos se le degrada. Sin embargo, el mantener con sus grados a (Miguel) Krassnoff, a (Pedro) Espinoza y a otros, es porque reconocen que el golpe de Estado para ellos fue legítimo.



