Atenas agora EFE

Elaborar e introducir cambios en el currículum, es decir definir las asignaturas que lo integran, los objetivos y contenidos que se espera que los estudiantes aprendan en los distintos niveles de enseñanza, es una tarea que requiere abrir conversaciones en la confianza mutua entre una pluralidad de actores con posiciones y visiones de sociedad y de mundo muy diversas. A mi entender, es lo que la Unidad de Curriculum y Evaluación (UCE) del Ministerio de Educación está haciendo, al invitar a que opinemos, con altura de miras, conocimiento fundamentado y prudencia sobre los posibles cambios que se introducirán en el curriculum. No se ha dicho todavía la última palabra.

Por consiguiente, formular (pre)juicios adelantados, toda vez que se está en el proceso de diálogo abierto es apresurarse, lo que puede inducir a cometer errores y cerrar las posibilidades de una discusión publica tan necesarias para el cambio curricular. Este es el caso de las opiniones que se han vertido respecto a la primera versión de la estructura curricular para los terceros y cuartos medios de la enseñanza media. Entre estos los referidos a la asignatura de Filosofía, Psicología y Educación Cívica. Reitero no se ha dicho todavía la última palabra.

Y dado que no se ha dicho todavía la última palabra y hay apertura y motivación para dar ideas,-sin necesariamente pontificar- me atrevería a pensar y sugerir lo que sigue: con el fin de no atiborrar de asignaturas el curriculum – que ya esta bien saturado- y no excluir ni Filosofía y Psicología –que son conocimientos muy necesarios- y darle espacio a la asignatura de Educación Ciudadana, le pediría a la Filosofía y a la Psicología que asuma la tarea de esclarecer los aprendizajes que consulta la educación cívica: democracia, derechos humanos, política, instituciones ciudadanas, poderes del Estado, globalización, identidad personal y colectiva, reconocimiento de si mismo y de los otros y otras, problemas ciudadanos, etc. desde una perspectiva controversial. Vale decir mostrando las tensiones que estos temas ciudadanos conllevan. No he dicho para nada la última palabra.

*Abraham Magendzo es Director del Doctorado en Educación de la U. Academia de Humanismo Cristiano y especialista en Currículo.