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La exconductora de TV, Eli de Caso, se atrevió a contar algunos detalles de su vida sexual en la sección “Santas o Pecadoras” del programa femenino de Vive!, Mujer Glam.

“Ahora soy avara con mis tiempos con mi marido, no avara, pero protejo los tiempos con mi marido”, confesó el exrostro de Mega.

“Yo quería vivir esta intimidad con este hombre y no compartirlo tanto. (…) eso no significa que nosotros tengamos relaciones a cada rato, pero cuando tenemos relaciones son intensas, son nuestras”, agregó.

De Caso admite que a esta edad, su sexualidad es más libre que nunca.

“No sé si es la mejor, si estaba bien fantásticamente duro, o si me dio 44 besos o cuatro, pero me siento plena, siento que la relación sexual es nuestra, sin expectativas, sin presiones, con el rollo, con la gordura, con la vejez, con el olor, que a veces uno tiene olor podrido, pero es nuestro olor”.

En su opinión, “son pequeños timbres que uno va tocando, porque uno siempre ha estado reprimida, no puedo decir cuánto me gusta o cuántas veces lo quiero hacer, o cuán ca.. fogosa estoy. Uno siempre lo reprime, en cambio ahora, a esta edad, una empieza a soltar eso, y empiezas a vivir una sexualidad más plena, más entretenida, más relax”.

Dice que le gusta todo, “intenso, pero también me gusta suave, juguetón, tierno, me gusta mirarme a los ojos con él. Me gusta todo, hoy día yo no quiero cositas pocas, quiero todo”.

“Pero también soy fome, claro poh, cuando no estai prendida yo soy lo más fome que hay. Cuando no tengo ganas y lo hago, no sirvo para nada. No finjo, pero lo presto”, revela y saca carcajadas en el estudio.

“De repente no tení ganas, pero es tanta la desesperación , la ansiedad y la angustia, ok, ya intentémoslo”, dice.

Por es que para Eli de Caso,  lo peor sería secarse, “secarse de la cintura para abajo”.

Después de proferir ese comentario se lanza con la frase más hilarante de la entrevista, y rememora…

“Tuve una época en que no sentía nada, yo pensaba que se había quedado toda mi sexualidad en el pabellón, en una operación que yo había tenido, yo le decía al doctor: ‘voh te quedaste con el choro en el pabellón, te quedaste con mi choro en el pabellón y yo estoy muerta’, nos matabamos de la risa”.

“La mayoría de las mujeres estan tan desconectadas que no sienten nada”, asegura la exanimadora.