pinochet molina A!

Augusto Pinochet Molina (43), nieto del tirano, calificó de cobardes a todos quienes han tratado de “echar abajo” a su abuela, Lucía Hiriart, los mismos que a su juicio intentaron atacar por años, y sin éxito, a su abuelo.

En conversación con El Desconcierto, el ex militar defendió con todo a su abuela señalando que “en todos estos años de democracia que hemos tenido, jamás he visto asumir a una mujer un rol como lo asumió ella. Las cosas que hizo y la manera en que se involucró en la sociedad, especialmente hacia la gente más necesitada. Yo creo que fue maravilloso”.

Agregó que tras recorrer todo Chile, “me he encontrado con un montón de gente que además de los agradecimientos hacia la obra de mi abuelo, han demostrado un cariño a mi abuela impresionante. En especial las señoras. Se notó que ella hizo una labor social muy importante”.

Por esta razón es que hizo pebre a los que “ahora la quieran echar abajo, que la quieran desprestigiar, es buscar atacar a una pobre señora de 93 años. Algo bien cobarde. La labor que ella jugó mientras duró el gobierno militar yo creo que fue muy importante. De hecho, hay mucha gente que le tiene mala porque saben que mi abuelo tomo muchas decisiones por ella, las cosas que le dijo ella”.

Al ser consultado por si la ex presidenta de Cema tendría ganas de reivindicar su imagen, su nieto contestó: “Qué va a hacer ella, si insisto, tiene 93 años. ¡Es como una guagua! Eso las personas no lo entienden, piensan que es un adulto, pero no, no tiene ni las capacidades mentales ni motrices de una persona de cuarenta o cincuenta años”.

“Es cobarde lo que han hecho con ella, pero dentro de todo no me extraña”, dijo.

En esa línea, Pinochet Molina disparó que quienes atacan a su abuela son los mismos “cobardes” que hicieron lo mismo con el dictador.

“A él le dieron y le dieron y no lo pudieron agarrar hasta que ya estaba anciano y solo. Mientras él tuvo la fuerza y la capacidad todos temblaban, ¡le tenían terror! Por eso digo, estos gallos son unos cobardes”.

Antes de terminar la entrevista, el hombre que afirma ser libertario y anarquista se refirió al estado de salud que vive Lucía Hirart: “Llega un momento en la vida en que tienes que dejar las cosas como están, ya no ganaste. No puedes estar persiguiendo y persiguiendo. Mi abuela no soy yo, no puede salir a trotar ni tener una reunión de una hora, menos tirar ideas. Es una persona que está lúcida y que gracias a Dios se puede mover, pero es una persona que está disminuida. No tiene diabetes, gracias a Dios, pero está delicada en términos de movimiento. Le puedes decir cómo está el día, qué se yo, se acuerda de ti… pero no puedes analizar un tema de física cuántica con ella. A lo que voy yo, es que estos temas son complicados. Hay abogados de por medio, y una persona como ella no puede ni es capaz de manejar eso”.