Los levantados de raja: El público que más frecuenta La Vega de Santiago

“Los “levantados de chasis”. Les digo así por el auto Ford Falcon que tenía la parte trasera levantada. Son las personas que se cambiaron de un estrato social a uno un poco mejor y se creen el cuento. Vienen mucho porque es su cable a tierra. Ellos también tienen presión de mantener un estatus”, dice Arturo Guerrero, el locatario más conocido del tradicional mercado.

arturo

Así como otros sectores de Santiago mutaron, harto cambió La Vega durante los últimos diez años, cuenta Arturo Guerrero, el locatario más conocido del lugar, además de ser el rostro, el relacionador público, el hombre de todos los contactos de los canales de televisión. Si alguien puede hablar con propiedad del emblemático mercado capitalino es él, quien empezó vendiendo apio a los 8 años y hoy a los 60, es su máximo representante.

“Me gustaba juntar mis monedas e ir al Teatro Baquedano y comer sándwich de mortadela. A veces, junto a unos amigos íbamos al Picaresque a mirar por atrás a las mujeres casi desnudas. Era una vida sana pero también maldadosa. El tema de las edades es relativo y se justifica mucho que trabajar desde niño es maltrato. Yo no creo que sea así”, afirma Guerrero en entrevista con La Tercera.

En todos estos años, la gente que merodea, que arriba a La Vega en busca frutas y hortalizas es distinta, cambió. El lugar adquirió atracción.

“Hoy está complicado porque no hay espacio. Los puestos son como las pololas ricas. Si no la cuidas, cagaste. Hay que tener suerte y constancia. Conozco gente que me pregunta todos los días por una vacante. La Vega está muy atractiva”.

“Hace diez años empezó un cambio radical y La Vega se convirtió en algo importante con identidad y marca propia. Ahora es parte del país. Además, el público de acá es un reflejo del tipo de persona que hay en Chile. Por los pasajes se pasean los que tienen muchos recursos, los emprendedores o emergentes, que no son clase media porque esa no existe, y los que tratan de mantenerse en la nebulosa”, explica Guerrero.

De los que más llegan, responde que “los “levantados de chasis”. Les digo así por el auto Ford Falcon que tenía la parte trasera levantada. Son las personas que se cambiaron de un estrato social a uno un poco mejor y se creen el cuento. Vienen mucho porque es su cable a tierra. Ellos también tienen presión de mantener un estatus”.

Para cerrar, Guerrero entrega recomendaciones a quienes nunca fueron al mercado y quieren hacerlo por primera vez.

“Llegar en metro (estación Patronato) con dos bolsas y una lista de compras. Que vengan relajados y no con reloj, celular, chequera y tarjetas. Sólo con las lucas que corresponden. Los mejores días son los jueves o viernes. Pregunte y sociabilice. Si viene con alguien que ya conoce, mucho mejor. Pero lo ideal es formarse una opinión propia del lugar”.

 

 

Comentarios