Álvaro-Lillo

¿Por qué te fuiste de Chile? ¿piensas volver algún día?
Sinceramente fue por quebrar la inercia, desarrollar ideas y planes que se estaban estancando en el tiempo por distintos factores. El chaqueteo sucio de la “escena” de aquel momento, el mucho hablar y poco hacer impedía alcanzar niveles de profesionalismo que pensaba los encontraría fuera de Chile. Lo de volver no lo he pensado aún, veo lejana esa alternativa. Ya ha pasado mucho tiempo, he alcanzado metas y desarrollado proyectos que me tienen bastante satisfecho y en continua labor.

¿Cómo surge tu interés por el Black Metal?
De la misma forma como surge mi interés por la música o por el mismísimo Diablo, desde siempre sentí que el (Rock) Metal ha de ser “Negro”, oscuro en su construcción, con un sentido espiritual muy fuerte, eufórico y en total éxtasis. ¡No apto para cristianos!

¿Dirías que el diablo es la gran musa del Black Metal?
El Diablo es un arquetipo de lo que representa el Metal Negro.

Hay muchos prejuicios hacia este tipo de música. Todavía existe mucha gente que lo ve como algo criminal.
Sí. Y creo que lo es. Jamás lo he sentido como una entretención mundana o un jueguito “cool” que apareció producto de una moda, por el contrario, es algo peligrosamente serio. Está en sus bases fundamentales.

¿Lo ves como una religión?
No sé, religión es una forma de estandarizar tu propio pensar. Pero sí debiese ser respetado religiosamente por quienes lo practican.

¿Cuál es el mayor peligro que ves tú, en ese sentido?
En la gente que se presta a esto como una chacota, como una vil broma. He ahí el peligro, en las idioteces que cometen la mayoría de los ignorantes. Que el weón que se diga cristiano por lo menos hable con base. O sea, es una súper ridiculez de los tiempos modernos, seguir creyendo en cosas que son un castigo o un retraso para el desarrollo humano.

¿Tus fans te regalan cosas demoníacas, como cráneos o amuletos?
¡Por supuesto! Yo mismo también regalo ese tipo de ofrendas. Cosas relacionadas con el diablo y la demonología. Cosas extrañas que para algunos son escalofriantes, pero para otros súper interesantes.

¿Cuál es el amuleto más extraño que te ha regalado un fan?
Ah, no, eso se guarda en secreto. Pero ha habido muy buenos obsequios. Y yo también he retribuido muy bien. Hay cosas que no son secretas. En rituales abiertos, durante conciertos por ejemplo, tú puedes bendecir elementos, no sé si es la palabra adecuada.

¿Cuál es el amuleto más poderoso que tienes?
El amuleto demoniaco más poderoso que tengo es contra demonios, humanos, hombres, mujeres. Y se ocupa cuando es necesario. Está compuesto por muchos elementos que son la mayoría privados. Te lo podría mostrar, pero sin explicar mucho.

¿Cómo definirías al diablo?
El Diablo no es ese pseudo hombre cornudo que han caricaturizado cristianos desde el comienzo de su porquería de era. El Diablo es energía, una fuente de poder mística y por ende poco comprendida por el mundano de hoy. No es algo intrínsecamente maligno. El diablo al final es el reflejo de uno mismo. Yo resumiría su presencia en el interior del ser libre y que va destruyendo las barreras del estancamiento con conocimiento y determinación. El Diablo representa una fuerza no domada, es un genio gnóstico, místico que yace dentro de cada ser indomable, símbolo de rebeldía y conocimiento prohibido por los cobardes religiosos.

¿Crees que funcionan los rituales para invocar al diablo?
No hay duda. Yo nunca he ritualizado mis cosas, pero las bibliotecas están llenas de material de cómo hacerlo. Pero va más allá, va con tu forma de vida, con tu propia filosofía, y ves el mundo como el diablo lo ve a veces. Todos tenemos un diablo interior. Al diablo siempre lo he visto como un genio, un ultra ser propio.

¿Qué personaje para ti representaría al diablo en persona? Un político, por ejemplo.
Es que no sé, weón. Si yo te hablo del diablo, yo no estoy hablando de un payaso. Un par de políticos no dan para compararlo… en todos estos años, yo pensaba que algo bueno iba a pasar con la política. Pero son todos unos embusteros. O sea, es mejor caminar con el diablo.

¿Pero todo lo malo que ha pasado con la política en el último tiempo no es obra del diablo?
Ese tipo de weás no son obra del diablo. Son obras de weones codiciosos, que nacieron, murieron y se creyeron súper hombres, pero a la mayoría se los están comiendo los gusanos. Nómbrame ese personaje, o un presidente gringo, o cualquier weón que esté puro cagando a la humanidad. Ese weón con ojos cristianos es diablo. Pero ándate al Vaticano, el diablo creó todo eso. Es una forma de expandir sus propios temores, esta religión que ha podrido la humanidad durante ya caleta de años. ¡Pero 666 sigue regio aún! .

¿Tienes alguna anécdota con el diablo? ¿lo has sentido alguna vez?
Buu… muchas. Me está esperando allá. Vamos a tomarnos unas chelas. Allá por marzo, abril. Por allá cerca del Valle del Elqui. Yo creo que voy a llegar hasta La Serena no más, y ya vamos a estar raja ahí. Pero no importa, de allá somos. Pero agárrate algún libro folcklórico ¡está lleno de historias del diablo! A veces son diferentes entes, con diferentes nombres, la mitología está llena. El diablo es el que mueve la rueda. Tengo muchas historias con él. Hay weás que no me gusta contar, porque ni yo las he terminado de analizar. Pero son cosas que les han pasado a todos. Al conocer más y adentrarse en trabajos esotéricos, el propio aprendiz se irá relacionando no solo con su Diablo, si no que con muchos Diablos y otras manifestaciones.

En una entrevista donde te preguntaron por la separación de tu exbanda Execrator, tú dijiste “lo que el diablo une, nada lo separa”, ¿sientes que el diablo guía tu vida?
Así es. Es amor mutuo. Cuando encuentras tu Diablo personal su guía transgrede tiempo y “vida”.

¿Es distinto el diablo chileno a la imagen que se tiene de él en Europa?
Si miramos al Diablo de forma mitológica o fabulosa nos encontraremos con distintas representaciones y en distintos lugares del planeta dependiendo directamente con su tradición cultural y religiosa.

Cuando mueras, ¿a dónde te gustaría ir? ¿al infierno?
Jajajajajajaja….de seguro mi carne se descompondrá acá en esta tierra mortal y es aquí donde muchos caricaturizan el Infierno. Creo en otras dimensiones y otros planos más allá de esta vida, creo en el desarrollo espiritual y no en el estancamiento de esta falsa humanidad.

¿Hay algún mensaje que le quieras mandar al The Clinic en su edición 666?
Bueno, agradecer el contacto, saludo a toda la gente de The Clinic. No estoy muy seguro de qué hago yo acá hablando, pero de todas formas es interesante la edición 666. Que el Diablo los acompañe y les dé sabiduría lejos de la manoseada mala fama hollywoodense del personaje.