marinovic

La filósofa Teresa Marinovic volvió a generar polémica este domingo con su espacio en Las Últimas Noticas, donde publicó una columna llamada “¿Fidel? Elevo mi voz por Pinochet”.

La columnista partió escribiendo en su espacio dominical que si bien “no hay muerto malo ni novia fea” y señalando “que la elegancia y el buen gusto impiden celebrar la muerte de una persona; o hacer del matrimonio de una mujer una ocasión de burla”, dijo que una diferencia entre ambos casos eso sí debería ser la verdad.

Así fue como siguió señalando que Fidel podrá ser, por tanto, una figura histórica y podrá tener algunas cualidades, pero que las declaraciones de distintos líderes políticos del mundo fueron “francamente inaceptables”, según su visión.

Tras señalar algunas de ellas, como las del presidente de Rusia, Wladimir Putin; de Rafael Correa, presidente de Ecuador; e incluso de Enrique Peña Nieto, presidente de México, la profesional se preguntó “¿Qué queda -entonces- para Pinochet?”

“Lo menos que se puede esperar es que se eleve un clamor universal: ¡Santo Súbito! ¡Santo Súbito! Fidel gobernó el país dictatorialmente durante 57 años; y cuando no pudo hacerlo por razones de edad, instauró una monarquía. Pinochet solo míseros 17 años. Después de eso entregó el poder por la vía de un plebiscito. O sea, de una elección libre”, escribió.

Posteriormente, Teresa aseguró que “Fidel no permitió ningún medio de prensa no gubernamental. Pinochet tuvo revistas, radios y canales de televisión en su contra” y que “Fidel prohibió la conformación de cualquier partido político, salvo el comunista” mientras “Pinochet permitió que un número importante de partidos se concentraran en el año 1988, partidos que, en los hechos, lo derrotaron”.

Posteriormente la filósofa señaló que “los cubanos que quisieron migrar debieron salir de la isla en balsas y a escondidas. De los que lo intentaron, se estima que 77 mil murieron. Y a los que fueron sorprendidos, los ejecutaron. Una madre con 3 hijos incluida. De Chile, en cambio, se podía salir con pasaporte y a través del aeropuerto”.

Marinovic terminó su espacio diciendo que “no quiero, no es la oportunidad, para decir que Fidel fue un hombre malo. En mi opinión, sufría más bien de una enfermedad asociada al poder que se llama megalomanía. Ahora, si el mundo entero lo proclama en los términos en los que lo ha hecho, me parece oportuno elevar mi voz en favor de Pinochet. ¡Santo Súbito!”