Una jornada durísima fue la que vivieron Bomberos y Carabineros este miércoles en medio de la incesante lucha que ambas instituciones están dando para combatir la emergencia por los múltiples incendios forestales que se han producido en distintas zonas de Chile.

Esto porque ambas instituciones se encuentran de luto, luego de perder a 3 miembros (1 bombero y dos carabineros) mientras trataban de detener el curso del siniestro y trataban de salvar vidas de gente atrapada en sus hogares.

A continuación una parte de la vida de estos tres mártires de la emergencia (Créditos La Tercera):

El sargento primero Fredi Fernández entró a Carabineros el 16 de marzo de 1988. De los 28 años que estuvo en la institución, trabajó en el retén Putú a partir del año 2008 donde cuidaba a los vecinos mientras patrullaba por las calles.

Sus inicios estuvieron marcados en la Prefectura Magallanes Nº28, tras ello partió a la Segunda Comisaría de Constitución. Posteriormente pasó a la Tercera Comisaría de Talca, la Primera Comisaría de San Clemente y la Segunda Comisaría de Constitución.

Fernández lamentablemente dejó una familia conformada por su esposa Jazmín Alarcón Carrasco y dos hijos de 25 y 7 años, respectivamente.

De acuerdo al diario La Tercera, sus colegas lo calificaron como una persona ultra colaboradora y excelente camarada.

Su última labor fue prestar servicios en Maquehue, donde ingresó a una vivienda en la que quedó atrapado por las llamas.

El cabo primero Mauricio Roca llegó a Carabineros a mediados del año 2000. El oriundo de Chillán tuvo la oportunidad de desarrollarse como profesional en la Esfocar Grupo Santiago.

Su paso por la institución se construye desde la 41º Comisaría de La Pintana, luego la 50º Comisaría de San Joaquín, la 42 Comisaría de Radiopatrullas y la Tenencia Santa Adriana. Tras este recorrido llegó a la 2º Comisaría de Chillán, la Subcomisaría de Huambalí y el retén Putú.

El hombre que lamentablemente falleció en Maquehue mientras revisaba el Río Maule dejó una familia de dos niños y su esposa.

El primer mártir de esta emergencia fue el bombero Hernán Avilés, de la Primera Compañía de Talagante, quien murió atrapado en una casa en Empedrado mientras se dedicaba a salvar a los afectados por los incendios.

Avilés (35), se dedicó 9 años a ser voluntario de Bomberos. Sus colegas lo recuerdan por ser full profesional y siempre tener una sonrisa para todos.

El ex funcionario del Ministerio de Obras Públicas no dejó pasar el tiempo y apenas se enteró de la emergencia pidió permiso para ir en ayuda de los más necesitados por la emergencia.

Desde que se supo su lamentable muerte, decenas de personas han llegado hasta la Primera Compañía de Talagante para realizar una velatón.