En una entrevista concedida a Pousta, donde habla de los lineamientos de Evópoli y de porqué ellos son distintos a la UDI, RN o el PRI, el diputado Felipe Kast se da tiempo también para comparar su visión con la que tienen otros jóvenes miembros del Parlamento, como Giorgio Jackson, Gabriel Boric y Camila Vallejo.

“Si tú me preguntas , mi gran diferencia con los Giorgio, los Boric y las Vallejo es que ellos, de forma muy infantil, culpan de todos los males de Chile a la economía, siendo que la culpa es de la política”, responde en medio de la pregunta acerca de que si se considera parte del establishment.

Argumenta que quienes llama “los Giorgio y compañía” “tienen cuerpo de joven pero pensamiento de viejo”.

Según dice, “miran a Allende como su referente y no ven que el culpable correcto es el Estado capturado por los partidos políticos como un botín de campaña, como un lugar para poner a los amigos en sus puestos. Eso ha hecho que el motor económico, que funcionó bien, no vaya acompañado de un motor social. Si tú quieres un país justo, un país con igualdad de oportunidades, un país meritocrático, sin discriminación, necesitas que el Estado funcione bien”.

Para Kast entonces, “eso significa tener un Estado como el Nueva Zelanda, como el de Inglaterra, en los que te inviten a trabajar en el Estado sea un lujo y que si cambian de gobierno nadie se ponga nervioso porque si eres bueno nadie te va a quitar la pega”.

Admite que ese Estado capturado por los partidos no es sólo un vicio de la centro-izquierda. “El gran problema es que cuando fuimos gobierno con Piñera igual tuvimos mucho de ese cuoteo político. La centro derecha tiene varios problemas, y uno de esos es que muchas veces aparece como que no quiere cambios y parte de mis propuestas es hacer reformas estructurales. En Evópoli somos reformistas, queremos cambios, pero cambios bien hechos. Lo otro que queremos hacer es luchar contra el clasismo. Una de las cosas malas que tiene Chile y sobre todo la centro derecha es que a veces cae en esa lógica clasista y media prepotente, a mi no me gustó para nada el eslogan del gobierno de los mejores”.