Por años, la Mafia de la Intendencia usó a conveniencia las distintas cuentas corrientes, traspasando fondos de unas a otras, ocultando de esta forma los dineros que habían sido retirados irregularmente. El robo ya alcanza, oficialmente, los $17.500 millones, pero se estima que en realidad superaría los $25 mil millones.



