La revista “Plos One” acaba de publicar un estudio que revela un importante hallazgo respecto del santo sudario de Turín, el manto con que habrían cubierto el cuerpo de Jesús.

Dicen que la tela está manchada con sangre humana; más bien, con nanopartículas que no están presentes en la sangre de una persona sana.

Elvio Carlino, uno de los responsables de esta investigación, cita RT, asegura que las partículas microscópicas revelan “gran sufrimiento” de una víctima, que posteriormente fue “envuelta en el paño fúnebre”.

“Por lo tanto, la presencia de esas nanopartículas biológicas apuntan a una muerte violenta para el hombre envuelto en el sudario de Turín”, dijo por su parte Giulio Fanti.

El llamado santo sudario es una tela de lino de unos cuatros metros de largo por uno de ancho que se encuentra en la capilla real de la Catedral de San Juan Bautista de esa ciudad italiana.