Marcela Aranda, quien ha asesorado a legisladores de derecha en algunas materias y que además se hizo conocida como vocera del “bus de la libertad”, ha sido una de las personas que han expuesto en la segunda jornada de audiencias públicas que tienen lugar en el Tribunal Constitucional (TC) por el proyecto de aborto bajo tres causales.

En su tono, Marcela Aranda, la opositora más dura que tiene la identidad de género, ha dicho que Chile está en una encrucijada por una iniciativa que tilda de eufemismo, de ser un texto que no busca otra cosa que promover el aborto libre.

“Este proyecto se enmarca en una batería que busca cambiar despenalización del aborto y es más que una ley, es cambiar una conducta. Esta ley obliga al niño a morir”, asevera.

“Ningún ser humano, bajo ninguna circunstancia, tiene derecho a quitarle la vida a otro ser humano”, agrega en el mismo tono.

Por eso es que Marcela Aranda dice que este proyecto de aborto bajo las causales de violación, riesgo de la vida de la madre e inviabilidad fetal “debería llamarse legalización del infanticidio con alevosía y tortura prenatal”.

“Como gente de a pie, civiles, exigimos justicia (…) este proyecto está torcido desde su origen, su espíritu limita el amor por ellos que nos motiva a pelear, debilita la familia. Nuestra lucha no es jurídica, es de amor”, exclama.

Desde su perspectiva, el proyecto es “consecuencia de este individualismo que pretende liberar a la mujer del hombre”.

“Quiero felicitar al gobierno por la elaboración de un excelente eufemismo, especialmente a la Ministra de la Mujer”, es una de las últimas afirmaciones que profiere en su intervención.