Tres actores y una escena, diría el “Negro” Claudio Palma si lo que se va a contar fuera un partido de fútbol, pero de eso no tiene nada. Es una pelea tuitera, como tantas, pero con protagonistas conocidos: el concejal Jaime Parada por un lado, y el “mítico” profesor Jaime Campusano por otro. Todo por el cupo parlamentario de Luis Larraín en una lista del piñerismo. Acá los textos.

Eran un poco más de las 8 AM del martes recién pasado cuando Parada escribe en Twitter “Lamento tu decisión, , de ir en un cupo en la combinación que apoya a . No se puede estar bien con dios y el diablo”.

Pasan unas cuatro horas y Larraín, quizá recién revisando su cuenta de Twitter, le responde “lo hablamos y sabes que era una decisión muy difícil pero creo que fue la mejor. Saludos”.

“La respeto y la lamento. Y claro que la hablamos. Te mando un abrazo”, replica Parada cerca de las cinco de la tarde.

Hasta ahí se trataba de una conversación de a dos, pero al revisar el diálogo se advierte que durante la misma mañana se mete el profesor Jaime Campusano y escribe: “Es el ‘lo lamento’ más falso y pleno de intransigencia que he leído; o sea: si haces lo que yo no haría, es lamentable. Jaime: déntretese”.

Parada acusa el golpe y contraataca: “Le respondería, pero ya pasó su 1/4 de hora, querido. Hace décadas”.

Entonces Campusano quizá se pica y le dice: “Ya llegará a viejo… o su condición y arrogancia le asegura juventud eterna? Ud. con la semántica no es de temer, le falta pluma”.

“No, me falta tiempo. Estoy en la mitad de mi edad laboral, recién. Mucha pega para gastarla aquí. Ud?” es como cierra Parada.