La agencia estatal norcoreana KCNA informa que el gobierno que lidera Kim jong-un vuelve a referirse a Estados Unidos con un todo amenazador.

Según la publicación no es Kim quien habla, pero como se supone que no se mueve ninguna hoja sin que él lo sepa, las afirmaciones que hace un funcionario de Estado deberían estar visadas por el gobernante.

Así, Kim Kwang-hak, investigador del Instituto de Estudios Americanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, condena los últimos movimientos militares de EE.UU. en la zona, recoge RT.

“En concreto, el investigador cita el reciente “bluf militar” del equipo de Trump contra Pionyang, así como las “provocaciones militares imprudentes”, como el envío de bombarderos estratégicos nucleares B-1B, del submarino nuclear estadounidense USS Michigan y del portaviones USS Ronald Reagan a la península coreana. Tales actos militares obligan a Corea del Norte a tomar medidas militares de respuesta, asevera el representante de la Cancillería norcoreana”, sostiene el medio ruso.

Kim Kwang-hak habla de que las “insensatas provocaciones” de Washington “nos hacen darnos cuenta una vez más de que estábamos en lo cierto cuando decidimos reforzar la disuasión nuclear para la autodefensa”, y “endurecen nuestra convicción de que debemos seguir este camino para siempre”.

“Ya hemos advertido varias veces que tomaremos medidas para nuestra defensa, incluida una salva de misiles en las aguas cercanas al territorio estadounidense de Guam”, afirma.

Para cerrar, los más virulento, pues recalca que los movimientos gringos “nos permite acercar nuestra mano al gatillo para tomar la contramedida más dura”.