La de ayer (lunes) no es la primera oportunidad en que Sebastián Piñera lanza públicamente una acusación sin pruebas.

Hace ya seis meses atrás, el domingo 4 de junio de este año, mientras participaba en el programa “En buen chileno”, el entonces precandidato se refería al caso del espionaje en la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa). Ese día, en vivo, Piñera decía: “Yo tengo la impresión de que este caso va a tener un vuelco total, porque la información que yo tengo es que esto no se trata de espionaje político ni industrial, que es una cosa mucho más doméstica, que tiene que ver con relaciones de pareja”.”Todo el mundo pensó que esta era una cosa muy sofisticada, yo tengo la impresión que tiene una naturaleza mucho más doméstica y la investigación, que está avanzando, creo que va a dar más luces al respecto”, añadía, amparándose en lo que definía como “fuentes confiables”.

La cosa, aunque con una repercusión menor que lo referido a la acusación de votos marcados, obligaba a Piñera a salir el día siguiente a rectificar:  “no tengo la certeza, tengo una impresión y por eso creo que lo más prudente es que la fiscalía avance con la investigación. Pero sí me parece importante que no se magnifique un tema como si hubiera sido de características políticas o de espionaje industrial como se pensó al comienzo, yo creo que es mucho más doméstico. Eso es lo que yo creo, he tenido alguna información, pero lo importante es que la fiscalía investigue lo antes posible”. “Yo me refería a un tema doméstico, el tema sentimental lo escuché a alguno de los panelistas del propio programa En Buen Chileno la semana anterior, pero eso no es algo que a mí me conste”.

Ante la evidente pregunta de si hubo imprudencia en sus afirmaciones, decía que “es materia de investigación, pero al comienzo se pensó que esto era algo de naturaleza política como que hicieran los partidos o las fuerzas políticas, estuvieran operando, otros creyeron que se trataba de un espionaje industrial, yo creo que la cosa no va por ahí”.

Sólo días después, Piñera se veía involucrado indirectamente en una situación de una naturaleza similar. Debatía en la radio con los otros dos precandidatos de Chile Vamos, Felipe Kast y Manuel José Ossandón, cuando la periodista Pilar Molina acusaba -también sin pruebas- al senador Manuel José Ossandón de haber emitido boletas falsas cuando encabezaba el municipio de Pirque.

Si bien en este caso no fue Piñera el que encendió la mecha, el exmandatario salió a defenderse respecto de la acusación de Ossandón en cuanto al supuesto vínculo con la periodista, en circunstancias de que no dijo nada de un denuncia sin pruebas contra el legislador.

“Yo siento que esta campaña no ha partido bien, porque una campaña presidencial es la oportunidad para plantear ideas, proyectos, para motivar, para convocar, entusiasmar, buscar soluciones y siento que esta campaña se ha quedado atrapada en muchas mentiras, en muchas descalificaciones y eso no aporta nada a mejorar la calidad de la política y de nuestro país”, comentaría en entrevista con radio Agricultura, mismo medio donde de hecho trabaja Pilar Molina.

“No tuvimos ninguna participación la denuncia la hizo la periodista Pilar Molina, ella tendrá sus antecedentes, el empresario Gana ratificó esos antecedentes, pero nosotros no hemos tenido ninguna participación de ninguna naturaleza”, se limitó a decir.