Los gritos de ayuda no fueron suficientes para salvarlo.

Un cazador ilegal fue devorado por una manada de leones africanos. Se comieron todo el cuerpo y dejaron sólo la cabeza, que es el único instrumento que tienen ahora las autoridades del parque para identificar el cadáver. No había documentos de identificación, solo un rifle en medio de la poza de sangre.

Los hechos sucedieron en el “Ingwelala Private Nature Reserve” en las afueras de Phalaborwa, Sudáfrica.

Esto solo un mes después de encontrar muerto a Luteni Muhararukua, otro cazador ilegal que fue destrozado por un rinoceronte.

En general, en Sudáfria, los leones matan unas 250 personas al año. No el animal más mortal de África, que vendría siendo el enigmático hipopótamo, pero igualmente una discreta cifra.

Un terrible encuentro kármico para el todavía no identificado cazador.