Los peruanos que viven en Chile sufrieron este jueves con la eliminación de su selección en el Mundial de Rusia, aunque se despidieron con el orgullo de ver a la “blanquirroja” de nuevo en una Copa del Mundo después de 36 años de ausencia.

Miembros de la comunidad peruana en Chile, la más numerosa entre los extranjeros que residen en el país, vieron la derrota de su selección ante Francia (1-0) en La Vega Central, el mayor mercado de abastos de Santiago, donde hay varios restaurantes regentados por inmigrantes peruanos.

“Estamos alegres porque hemos llegado al Mundial y llevábamos 36 años fuera. Le doy gracias a mi selección por permitirnos soñar y darnos un momento de alegría”, dijo a Efe Robert Vargas, que vive en Chile desde hace ocho años.

El hecho de que el partido se disputara un día laboral por la mañana evitó una mayor presencia peruana en La Vega Central, aunque no faltaron quienes se escaparon de su trabajo para ver el crucial duelo que selló la eliminación de Perú en Rusia 2018.

Las cocineras y los camareros de los locales peruanos, todos vestidos con la camiseta de la “blanquirroja”, se esmeraban en servir caldos de gallina para el desayuno de los comensales, aunque algunos se atrevían con platos más contundentes como el típico arroz con pollo o el popular combinado, que lleva tallarines, cebiche y papa.

Wilfredo Villacorta, que trabaja de cocinero en uno de los restaurantes, admitía su decepción tras la derrota contra Francia, aunque prefería quedarse con la alegría de ver a la selección peruana en un Mundial después de tantos años.

“Me da un poco de tristeza pero a la vez estoy contento porque después de 36 años llegamos al Mundial, y hacerlo es un paso muy grande que hemos dado. Me siento muy orgulloso de mi selección pese a perder dos partidos”, dijo a Efe Villacorta, que lleva once años en Santiago.

El gol del galo Kylian Mpappé pasada la media hora de juego cayó como una losa entre los hinchas peruanos, que sufrieron durante el segundo tiempo con la búsqueda desesperada del gol del empate de su equipo.

Con el pitido final del árbitro, hubo algunas caras de resignación y los restaurantes peruanos de La Vega Central retomaron su rutina diaria.

Perú todavía tiene que jugar un partido más en la fase de grupos el próximo 26 de junio contra Australia, pero independientemente del resultado la selección del país andino no tiene ya posibilidades matemáticas de acceder a los octavos de final.