A través de su cuenta de Facebook, Barbara Zemelman, jefa de guión de Soltera Otra Vez 3, la teleserie de Canal 13, se descarga luego de que -según dijo- Herval Abreu, ex director de la serie, “intenta enlodar mi capacidad como profesional y no me parece justo ni aceptable”.

“Desde que sale el reportaje en la Revista Sábado de El Mercurio el día 28 de mayo de 2018 he decido mantenerme en silencio para que la justicia se haga cargo de este proceso como corresponde”, sostiene, pero dice que rompe ese silencio por el reportaje que publica La Tercera el reciente fin de semana.

“Por eso, creo importante que se conozcan algunas de las decisiones que tuve que tomar como jefa de guión de Soltera Otra Vez 3”, asevera.

Entonces se lanza con tres puntos:

1. Eliminé una locación que era un café con piernas en donde el director azarosamente le pedía a las actrices que allí aparecían que se sacaran la parte de arriba del bikini solo para “adornar la escena” situación que cosificaba a esas mujeres sin que hubiese un aporte dramático o narrativo por lo que resultaba innecesario y ofensivo. Abreu no estuvo de acuerdo y trató por todos los medios de mantenerlo.

2. En varias ocasiones pidió incorporar chicas jóvenes que no eran actrices sin ningún argumento que justificara sumar esas escenas más que el atractivo físico de estas chicas. Mi compromiso con el canal era contar una buena historia y hacer que el regreso de Soltera Otra Vez valiera la pena. Nuevamente estas situaciones no aportaban en este sentido así que no las acepté.

3. Respecto del final de la historia, éste fue discutido y zanjado en julio de 2017 pero el director no estaba de acuerdo porque un actor involucrado “No le hacía caso en el set y no lo podía premiar con un final”. Los guionistas escribimos historias y personajes independiente de quién los interprete, resulta sumamente poco profesional cambiar el rumbo dramático de una historia por caprichos menores. Por lo tanto, seguimos adelante con el final que estaba discutido con el Equipo de Guión y la Jefa de Contenido. Abreu se negó a aceptarlo.

Para cerrar, dice que intentó “eliminar el sexismo con el que se trataba a algunas actrices, pero tuve un margen de acción muy pequeño, me gustaría haber hecho más. Aun así, si Herval Abreu declara que mi trabajo es incompatible con el suyo, no puedo estar más de acuerdo, y la verdad, estoy orgullosa de que así sea.
Espero en el futuro poder darle vida a historias femeninas con profesionales que tengan respeto por nuestro género y sean capaces de representarlo desde ese lugar”.