El cura Raúl Hasbún emitió una carta en la que se defiende con todo por su rol de procurador de justicia en la causa por delitos de abusos sexuales en contra del sacerdote Jorge Laplagne, y que lleva a cargo el fiscal Emiliano Arias.

Según consigna La Tercera PM, pronto el persecutor tomará testimonio a Hasbún sobre el caso de Javier Molina y las denuncias que realizó en contra de Laplagne en 2010.

Vale decir que la Fundación para la Confianza mencionó a Hasbún en la querella presentada contra quienes resulten responsables de los abusos de Molina por parte de Laplagne.

Pues bien, en la misiva, el curita apunta a que “en 2010 se me encomendó investigar canónicamente la única denuncia presentada contra el Pbro. Laplagne. Por expresa petición del denunciante, temeroso de que su madre, secretaria del denunciado, fuera despedida, la investigación se realizó con la debida cautela. Declararon todos los testigos que quisieron hablar”.

Frente a los cuestionamientos por no presentar la denuncia en la justicia civil, aseguró que “en la Iglesia no tenemos facultad de imperio para obligar a comparecer. Se exhortó al denunciante a presentar su acusación al Ministerio Público y se le obtuvo atención gratuita de un Doctor y Profesor de Sicología, en la misma Universidad en que estudiaba”.

Añadió que “la investigación se cerró por falta de antecedentes y total desinterés del denunciante por indagar su curso y aportar otros nuevos. Es lo que ocurre con el 50% de las denuncias investigadas por Fiscalías”.

Sobre el caso Precht, indicó que “no tengo conocimiento de ningún crimen cometido por el Pbro. Christian Precht, y le presto con gozo mi servicio de abogado canónico”.