En el marco de la discusión por el proyecto de Ley Cultivo Seguro en la Cámara Alta, el cual avala el cultivo personal y uso medicinal de productos derivados de la marihuana, el senador Manuel José Ossandón (RN) asistió a un taller de preparación de aceite cannábicos de la Organización Mamá Cultiva, actividad que contó con la presencia de Ana María Gazmuri, directora de fundación Daya.

El ex alcalde de Puente Alto, conversó con las madres de la fundación, cuyo objetivo es agrupar a familias de niños con epilepsia refractaria y cáncer que no tuvieron una mejoría con la medicina tradicional, impulsando el uso de cannabis medicinal mediante productos cómo el aceite.

Tras el taller, Ossandón reconoció el trabajo de la organización y expresó que “ sí estoy de acuerdo con el uso medicinal de la marihuana mediante el uso del aceite. Es muy potente lo que hacen ellas y es por eso que se deben tomar todas las restricciones de registro para que no sean ocupadas para el tráfico de drogas”.

Además, se comprometió a “hacer su pega” y mostrarle la realidad del uso terapéutico al resto de los senadores. “Les puedo traer a tres senadores más;  Juan Castro Prieto , Rafael Prieto y Rodrigo Galilea. Les he expresado mi opinión para que conozcan la realidad”, agregó el representante político de Santiago Oriente.

En la Organización Mamá Cultiva se mostraron contentas por la disposición del parlamentario y le explicaron cómo el uso medicinal de la marihuana ha ayudado a el bienestar de sus hijos.

NO ES EXPERIMENTACIÓN

Para la directora de Fudación Daya, Ana María Gazmuri, el uso medicinal de la marihuana no es un ejercicio que se esté probando. “El uso de cannabis es un tratamiento comprobado, que ha ayudado tanto a niños cómo a gente de la tercera edad que no podían realizar su vida normal. Todo esto es acompañado por los médicos  y todos los pacientes tienen sus papeles, prescripción médica, hecho con el máximo rigor”, asegura la directora que ha acompañado el proceso de Mamá Cultiva.

Winy Protasowicky es la mamá de Guille, quien tiene hoy 18 años. Cuenta que su hijo tiene un sindróme genético no determinado y consume aceite de cannabis por la epilepsia refractaria, que fue detectada a los 5 meses. Fue operado, probó alternativas de medicina tradicional y nunca mejoró. Su condición se tornó positiva cuando comenzó su tratamiento alternativo con marihuana, el cual redujo sus crisis al mínimo, es más, logró llevar cinco meses sin ningún episodio.

Otro caso es el de Claudia Sánchez y de su hija Catalina Sepúlveda, quién hace dos años comenzó su tratamiento con la fundación. Catalina tiene Escoliosis Tuborosa, enfermedad genética multisistémica que genera tumores benignos en los organos vitales cómo el corazón, pulmones y la piel.

Hace seis meses comenzó su tratamiento con aceite de cannabis, donde no mejoró tanto sus crisis.  Posteriormente, comenzó un tratamiento con resina que mantiene a Catalina libre de episodios de epilepsia por un mes.  “ Ella es feliz, se enoja, camina, va a la cocina y me lleva un plato cuando tiene hambre. Esto no pasaba antes del tratamiento alternativo y se logra comunicar de otras formas que no sean el hablar”, explica Claudia.

Cannabis medicinal: Dos pacientes en un día

Mientras el Senado debate el tema del cannabis medicinal, la realidad impone sus términos: dos pacientes en dos lugares de Chile son detenidos por cultivar la planta que les alivia. Esto no es una noticia que verás en el horario prime.