Cerebro: Dotado de 29 GB de RAM, suficiente para correr Diablo 4 y Word 2019 sin problemas. Ok, lo del Word es mentira. Con un procesador Intel Xeón de 12 núcleos a 8 GHz, podría dedicarse a procesar datos del CERN y el proyecto SETI y se lograría encontrar señas de una civilización extraterrestre que lleva años enviándonos la composición del ADN de una planta capaz de atrapar todo el dióxido de carbono de la atmósfera. Pero en cambio, lo usarán para minar bitcoin. Idiotas, justo ahora que se fue a la mierda. El gasto energético en minar bitcoin lo pagará el usuario; el usuario lo paga todo. El bitcoin se lo queda la empresa. Es lo justo.

Pensamiento político: Puede ser de la UDI en la mañana y del Frente Amplio al atarceder. Porque su llegada fue una celebración transversal, le debe a cada santo una vela, y a cada parlamentario, financiamiento.

Dos ojos: Uno para medir la energía del Sistema interconectado central que entra a la casa. Ese es un ojo recto. El otro es para medir cuanta energía genera la casa y la inyecta al sistema, sea gracias a paneles solares, hamsters superentrenados o el uso de unas bicicletas con dínamo, especiales para bajar esos kilitos de más que la prolongada dieta a la que serás sometido por la ausencia de empleo no ha logrado eliminar. Por que en Argentina ya comen una sola vez al día pan con mate (sin tomate), esa tendencia ya viene a paso firme a nuestros barrios. Por cierto, este ojo tiene cataratas, y mide cuánto le conviene, cuando le conviene.

En horas libres se dedica a fisgonear lo que hace la gente dentro de la casa y envía las mejores escenas a Herman Chadwick, para que recuerde sus tiempos en el CNTV.

Cableado: Hecho con cables de oro de las maldivias, de propiedades conductivas únicas, su propósito es medir la más mínima variación en el consumo, para así llevar registro de todos los gastos que se hagan en su hogar. El verdadero policía de la electricidad, no se mueve ni un amperio sin que él lo sepa. Si usted desea desmontarlo para vender los 20 gramos de oro que contiene, sepa que está revestido de medio kilo de explosivo plástico, para que ni siquiera usted intente removerlo de su lugar. Está advertido.

Central de instrucciones lógicas: Dicen que un medidor inteligente tiene una gran virtud: su inteligencia. No me diga. No le digo. Para tener inteligencia, este debe estar dotado de una serie de instrucciones para seguir planes de acción según los supuestos que se puedan dar. Así mismo, está preparado para aprender mediante deep learning e interconectado con otros medidores en línea. Así que, si usted, amigo consumidor, comienza a leer panfletos de pensamiento contrahegemónico, se le cortará la luz misteriosamente. Si comienza a criticar el poscapitalismo financiero como un sistema que subyuga a los seres humanos mientras se viste de discursos aparentemente vindicativos mientras precariza el empleo, el medidor está autorizado para denunciarle a la policía.

Y si derechamente está usted decidido a enfrentar a los poderes que le dejarán sin empleo, sin salario y sin hogar, el medidor está autorizado a matarlo, por medio de un rasho láser de 400 voltios. Por supuesto, el alto consumo energético lo pagará usted. Posmortem.

Un corazón: Noble como una lechuga, de recto sentir de justicia. Dueño de una moral impecable y a la vanguardia con los tiempos. Un corazón al estilo de Edgar Allan Poe: un corazón delator.

Boca: Es tan inteligente que no puede evitar ser sincero. Es, en cierta medida, su mayor debilidad.