Jueves 21 de marzo, 5 de la tarde

Dado el desaire de las diputadas, el Capitán Bolsonaro será llevado a uno de los cafés del centro donde le será servido café del Brasil (cuestión que lo decepcionará un poco, viajar tan lejos para seguir tomando el café que tenía en la cafetera) por muchachas con vestido corto.

Jueves 21 de marzo, 7 de la tarde

Tras haber hecho la digestión del café y las mediaslunas, una enfermera con vestido corto lo asistirá a cambiarse su bolsita de colostomía. Le colocarán una bolsa de género en su reemplazo, en observancia de la norma que prohíbe las bolsas plásticas en Chile. Bolsonaro toma nota: “Nao usar boulsa du plástico”.

Jueves 21 de marzo, 9 de la noche

Bolsonaro está sentado, listo para su primera cena en La Moneda. Le sirven el último pudú asado de la Patagonia, para celebrar el triunfo de la voluntad del hombre sobre la naturaleza. Comparte con José Piñera impresiones sobre cómo el sistema de AFP llenó el centro de rascacielos y la periferia de covachas. Las meseras sirven la comida con vestidos cortos. Bolsonaro intenta reclinarse para obtener un mejor ángulo, como en una comedia de los años 60; se le sale la bolsa de colostomía. Se vuelca sobre la mesa. Giro Passoliniano.

Jueves 21 de marzo, 11 de la noche.

En secreto y en mitad de la noche, una caravana de vehículos avanza a toda velocidad a la Cárcel Modelo de Punta de Peuco, donde lo esperan con una recepción a nivel de un jefe de Estado. Como es sabido que entre los internos hay jerarquías, los que están en situación de súbditos deben servir la mesa en falda corta. Falda escocesa, para evitar malos pensamientos sobre la masculinidad de los mozos. Pero corta, al fin y al cabo.

Viernes 22 de marzo, 2 de la mañana.

A causa de comer demasiado, Bolsonaro tiene colitis. Ya ha cambiado tres veces la bolsa de colostomía. Está ensuciando sábanas a razón de dos juegos por hora.

Viernes 22 de marzo, 8 de la mañana

Bolsonaro ya está en pie, hará cosas protocolares propias de un presidente. Pero baja a tomar desayuno. Se retira indignado de la cafetería porque las meseras tienen la falda tres centímetros bajo la rodilla y usan vestidos azules en lugar de rosados.

Viernes 22 de marzo, 10 de la mañana

Comienza reunión multilateral de Prosur, acrónimo de “Propietarios de los países de América del Sur”. Bolsonaro asiste en calidad de capataz.

Viernes 22 de marzo, 1 de la tarde

A la hora de almuerzo, ofrecen un baile del BAFOCHI para agasajar a los asistentes. Bolsonaro se retira indignado por el largo de las faldas de las bailarinas.

Viernes 22 de marzo, 4 de la tarde

Bolsonaro acude a dejar una ofrenda floral a Bernardo O’Higgins. Hay problemas logísticos porque insiste en buscar “La llama de la libertad”. Ofrenda dice “Bernard O’H”. La explicación oficial es que no daba para más el espacio en el arreglo. La extraoficial, es que es lo máximo que se pudo tras mover las flores de posición para convertir “Pinochet” en otra cosa.

Viernes 22 de marzo, 7 de la noche

Bolsonaro se encuentra con la Vieja Lucía, quien lo espera en minifalda. Le entrega algo de sus poderes malignos y lo sana de la colostomía. Ahora debe recuperar el reflejo de la defecación, olvidado tras largo tiempo sin usarlo.

Viernes 22 de marzo, 11 de la noche

Junto al Círculo de Militares Antimarxistas de Cumpeo, se juntan a realizar acción directa para aplastar al marxismo: ataviados de 12 máquinas de escribir, se dedican a una larga maratón de escritura de cartas al director.

Sábado 23 de marzo, 10 de la mañana

Tras toda una noche de juerga, Bolsonaro ahora tiene una resaca. Envía a su hijo a que lo reemplace en las negociaciones.

Sábado 23 de marzo, 1 de la tarde

Hijo de Bolsonaro, tras solo 2 horas, logra enemistar a todo el Prosur y está por comenzar la primera guerra sudamericana, que promete ser la tercera mundial. Piñera debe elegir entre las armas nucleares rusas o las norcoreanas e hipotecar el suministro de cobre a 200 años para asegurar su persistencia. Jair Bolsonaro enfrenta problemas para defecar, luego de cerrar su colostomía.

Sábado 23 de marzo, 3 de la tarde

Buscan emular al Juez Garzón y pedir una orden de arresto contra Bolsonaro por racismo, sexismo y homofobia. El proceso tomará unos cinco meses por la descoordinación de las policías que no logran encontrar la dirección así que de todas maneras llegará demasiado tarde.

Sábado 23 de marzo, 5 de la tarde.

Bolsonaro no se ha cambiado la bolsa durante horas, lamentablemente el material no aguanta la presión y explota destruyendo 3 pisos del hotel. Por magia de la vieja, sigue vivo.