La construcción del Puente Chacao

Junto con su nueva empresa Allthebretch, que suena parecida a otra, muy célebre en el rubro de la construcción, Cristóbal Piñera iba a ganarse una licitación directa para construir el complejo puente de Chacao, que terminaría de una buena vez con la mediterraneidad de Chiloé. La iniciativa eliminaría la costumbre de transitar vehículos en barcazas y la porfiada tendencia de los chilotes de hacer las cosas como se les da en gana y no como sale en el Código Civil. La envidia de los mal pensados, que insisten que le otorgaron este proyecto solo por ser el hijo
del presidente, lo impedirá.

Tobogán en el Cerro San Cristóbal

Conocido como el “Tobogán más grande del mundo”, la gente en él podrá experimentar hasta 10 G de aceleración, para aterrizar en plena Alameda a una velocidad de 249 kilómetros por hora. Vivir la emoción al máximo, pero mediante el uso de tecnología de punta. Hablamos de georeferenciación usando celular mediante una aplicación que medirá la cantidad de huesos quebrados de la gente que logre aterrizar. Ese era el gran proyecto de Cristóbal Piñera para
la ciudad de Santiago. Pero la envidia de la izquierda malvada y envidiosa, lo impedirá.

El tren de Santiago a Valparaíso

Junto a los socios nuevos que hizo en China, el “Chan Xu Llo Trein Co.”, un joint venture de capitales chinos y gestión chilena, se iba a por fin concretar un tercer proyecto de tren de alta velocidad entre Santiago y Valparaíso. Se trataría de un Maglev (tren por levitación magnética) que experimentaría velocidades de hasta 500 km por hora y que podría dejar a sus pasajeros en apenas quince minutos, con una estación intermedia en Casablanca y un ramal hacia Limache, partiendo desde Los Leones. Un proyecto formidable, que podría cambiar la vida de miles de personas que migrarían desde Quilicura a Quilpué, que se fue al garete solo por el odio cumunista envidioso, complotador, terrorista, rodriguista, bailarín, galimberty, kirchnerista y jesuita.

Un nuevo puente basculante en Cau Cau

Luego del bochorno del puente al que le pusieron las alas al revés, en secreto se estudió la posibilidad, por parte del gobierno, de rendirse ante la evidencia y hacerlo de nuevo, en lugar de repararlo y estar programando levantamientos cada cincuenta días.

Para eso, Cristóbal Piñera y su empresa Sucyr (nada que ver con otra empresa de construcción) ya estaban haciendo gestiones de estudios tempranos para construir un nuevo puente, por un monto de un chillón de dólares, pero que duraría mil millones de años. Pero por culpa de la envidia cumunista anarquista extremista cafishoenelestao, silviorodriguez, perónico, sabadogigante, fiat600, daenerys eldragón, rumpy, curajolo, gemitabueno aquello no será posible.

Puente a Isla de Pascua

Iba a ser el puente más largo del mundo. Por fin podríamos visitar Isla de Pascua arriba del auto, en un viaje de 3 días. Iba a ser el dinero más malgastado en la historia del universo, pero santo cielo, qué buen dinero más malgastado. Iba a ser el mayor fiasco en la historia de Chile, pero si hay que fiascar, hagámoslo solo como un chileno puede hacerlo: con cuática, con sorna, con furna. Pero tenían que llegar los malévolos, zurdos belicosos, conspiradores, constipados, comunistas traidores, perezosos flojos, mantenidos, auquénidos autóctonos, vergonzosos, zaparrastrosos a echarlo a perder todo.

La bancada de oposición

Dado que nuestros señores políticos aún no son capaces de ponerse de acuerdo para conformar un bloque consistente que sea capaz de enfrentar, lealmente pero de forma crítica, al gobierno de la república, Cristóbal Piñera estaba a punto de ganar una licitación directa para formar una oposición. La envidia de los cumunistas fascinerosos, criptocubanos, boliviarianos lo impedirá.

El final de Juego de Tronos

Iba a ser un grandioso final. Trabajado codo a codo con Gigi Martin, primo del autor G. R. R Martin. Iba a ser el mejor guión de la historia, con consecuencias lógicas a una serie de eventos que se han venido preparando
durante años, donde los injustos serían castigados y los justos hallarían su consuelo. Un proyecto que consideraría todas las cuotas posibles a fin de mantener una narración coherente, sostenible, sin sesgos de raza, género, animal, máquina, artefactos, bestias, hombres y mujeres. Donde no habrán recursos deux-ex-machina a fin de impresionar a los imberbes que compran cualquier cosa que sea chillona. Pero por culpa de la envidia comunista peronista del espacio exterior, tuvo que abandonar el proyecto y dejársela a unos cuantos aficionados de Joligud que siguen haciendo malos productos. Así es no más.