¿Chile tiene solo recuerdos tristes en Brasil? Está el Cóndor Rojas en 1989, la eliminación de Rusia, la eliminación del 2014.

Hay un hito que fue bien importante que es que Chile jugó aquí en el mundial del 50 y fue el retorno de Chile a los mundiales, porque había jugado el 30 y la selección viene con una base donde el grueso de los jugadores era de la Universidad Católica, con Sergio Livingstone como capitán y es el retorno de Chile a los mundiales, por lo tanto ahí hay algo positivo, no solo por eso. Además Chile ganó en Recife ante Estados Unidos por 5 a 2 y ese fue el último triunfo de una selección chilena en un mundial fuera de nuestro país hasta Sudáfrica 2010.

Pero también pongo en consideración que fue muy buena la actuación del mundial 2014, correctísima. Antes hubo un torneo en 1972, en la Copa de las Naciones donde a Chile no le fue tan bien. Hay cosas negativas pero lo de Brasil 2014 fue un buen recuerdo. Pretender eliminar a Brasil en su casa me parecía casi un despropósito. Y es cierto, uno se queda con el palo de Pinilla, que en los penales se pudo ganar, pero en el desarrollo de los 90 minutos fue superior el equipo brasileño. El partido lo sostuvo Bravo y una muy buena actuación de Sánchez y Charles Aránguiz.

Has venido muchas veces a Brasil, ¿Cómo describirías el ambiente de esta copa? Un Brasil en crisis, con Bolsonaro, con estadios semivacíos…

Yo no haría un análisis tan profundo ni tan sociológico. A los brasileños les importan ellos y no les importa nada más. Les importa el brasileirao, los torneos estaduales, los clásicos entre ellos. Es cosa de revisar la TV, ayer transmitían un clásico entre Sao Paulo y Palmeiras de la Sub 17. Transmiten todos los partidos de la selección de volleyball masculina, transmiten futsal. A ellos les importa Brasil. Es cosa de escuchar las radios, puras música en portugués. Es difícil que una Copa América los logre enganchar cuando tienen un mercado interno futbolero tan fuerte. La Copa América va a ser importante a partir de los cuartos de final y si llegan a meterse más arriba (Pasaron a la final tras derrotar a Argentina), pero también la situación económica del país demuestra que hay dificultades y por eso los estadios han estado semivacíos, pero han estado así porque ellos van donde juega Brasil nomás, el resto no existimos para ellos.

¿Esa situación económica la has sentido estando acá? En los precios, ahora no es tan caro…

Depende de los lugares. No es un país barato. Tienen el problema del transporte que todo queda muy lejos, entonces cuesta moverse entre las ciudades, los traslados son duros. Los salarios, me cuentan algunos taxistas o conserjes, que son muy bajos, que hay una gran cesantía. Ayer en Río un chofer me decía que había tal cantidad de conductores de Uber que casi no convenía, pero que no había otra. Es difícil imaginar un Brasil en crisis, cuando es un país de 200 millones de habitantes. Hay que dar de comer a esta población, hay que vestirlos, hay que alimentarlos, que se muevan, tienen que entretenerse. Yo tampoco he notado que exista una gran bronca con Bolsonaro, yo creo que es más de afuera que de adentro.

¿La seguridad cómo la has sentido? ¿Es particularmente inseguro este Brasil?

Depende de los lugares. Nos hemos movido por ejemplo en Río de Janeiro, Copacabana, había mucha seguridad, mucha policía militar, policías de tránsito, mucha vigilancia. Pero en Salvador de Bahía en la zona central, Pelourinho, la cosa era brava, estaba pulenta.

Es lo que ocurre en las grandes ciudades. Nosotros como que tenemos instalado el punto de que las ciudades tienen que ser tranquilas y no pueden ser tranquilas po’. Si en ciudades donde tienes tres millones, cinco o 18 millones de habitantes, hay de todo nomás po’. Sobre todo en el norte de Brasil, que es mucho más pobre que Sao Paulo. Uno aquí ve mucha menos pobreza que en Río, y muchos menos que en Salvador de Bahía, donde frente al estadio estaban las favelas. Aquí en el Arena Corinthians también es medio bravo. Me tocó estar en Recife en la Confederaciones del 2013 y ahí sí que yo vi un Brasil convulsionado, porque estaba la discusión por la salud y la educación. Ahí sí que vi revueltas y manifestaciones.

GENERACIÓN DORADA

¿Se dio de forma espontánea o hubo un responsable o un desarrollo?

Hubo algunos detalles. Que quebrara Colo Colo permitió que muchos jugadores que quizás no habían tenido la posibilidad de debutar o de establecerse en Primera División pudieran jugar. Pero hay un factor fundamental que es la llegada de Bielsa, que le dio un estatus competitivo al fútbol chileno, condición que no tenía. Le dio una manera de jugar, de entender el juego, hizo entrenamientos ultra competitivos, obligó a la Federación a hacer amistosos de forma permanente ocupando todas las fechas FIFA …

Jugadores jóvenes …

Él siempre usó jóvenes, en todas partes. Bielsa no utiliza jugadores veteranos por la intensidad de su juego. Él apuesta a la técnica y a la intensidad. Los jugadores que no tienen buena técnica con Bielsa no juegan. Eso ocurrió en todos los lugares donde él estuvo. En el caso del fútbol chileno coincide con los problemas que tuvieron los clubes y que obligaron a que muchos jugadores tuvieran que actuar y la llegada de un entrenador que fue capaz de visualizar talentos donde nadie los había visto. Por ejemplo Carlos Carmona, el mismo Jean Beausejour, de él se creía que era un jugador que no había dado el ancho y es Bielsa el que lo revitaliza.

Sacando algo bueno de la eliminación de Rusia, ¿aterrizó a los jugadores para enfrentar este desafío?

Aterrizó al país. La gallada en Chile se creyó el cuento y pensó que eran los mejores del mundo. Y Chile tuvo buenas actuaciones, fue competitivo pero nunca tuvo un plantel muy largo a nivel de alta competencia. En los dos mundiales Chile se queda corto en cantidad de jugadores. La realidad es que Chile tiene dos cracks fuera de norma para nuestro medio, como Sánchez y Vidal. Tuvo un arquero muy competitivo como Claudio Bravo que fue capaz de llegar al Barcelona, era difícil encontrar un arquero de esas condiciones en nuestra historia. Medel, un jugador que siempre rindió y en la selección tenía un nivel más alto incluso que en los clubes. Y Charles Aránguiz, sobresaliente, de gran inteligencia, técnico y que nunca los partidos le quedan grandes. Sobre esa base se construyó un ciclo muy, muy bueno. Con un jugador como Vargas que en la selección siempre hizo más que en los clubes, salvo esa etapa en la U con Sampaoli que fue extraordinaria.

Los jugadores estaban muy confiados, se creyeron mucho el cuento. Se notó en algunas declaraciones de la clasificación a Rusia, como las que daba Vidal, donde el entrenador rival las mostraba y quedaba listo para motivar a su equipo. Sus declaraciones mostraban cierta soberbia, pero no de una mala onda de Vidal, era un país entero que estaba empujando que dijera eso y la gallada entera se creyó eso. Cuando vino el guatazo de la eliminación, el hincha no estaba preparado.

Lo que ocurre es que la selección convoca mucha más gente que la habitual del fútbol. En Chile la gente que va a los estadios ha crecido pero tampoco es una multitud. En Chile hay mucho hincha de asado y mucho hincha social, es un país eventista, a la gallada le gustan los eventos. Festival de Viña por ejemplo y todos pendientes.

¿Cuánto le queda a esta generación jugando a un buen nivel?

El objetivo es clasificar a Qatar, y en este ciclo tratar de ir sumando a algunos jugadores. Me parece que Aránguiz, Sánchez, Vargas pueden estar muy vigentes por edad, porque son de los más chicos. Vidal podría llegar también y ahora hay que ver a Medel, y ver quiénes se van sumando desde abajo. Es importante recuperar a Ángelo Araos, a Jeisson Vargas, que son jugadores de enormes condiciones. Ver la posibilidad del desarrollo que pueda tener Benjamín Kuscevic y ahí no veo mucho más.

Chile necesita un delantero, otro delantero con urgencia. Depende de los dos puntas que tiene, Sánchez y Vargas, pero le hace falta un delantero. Ojalá de mayor envergadura y que pueda sintonizar técnicamente con cómo ha sido el trabajo de este equipo a lo largo de los últimos años. Porque si hay algo que distinguió a este equipo y que terminó con esas estupideces de trancar con el ojo, todas esas tonterías de que la garra y que había que pegar patás, fue que este equipo siempre jugó bien al fútbol. Jugó a ras de piso, ganó los duelos individuales, tuvo capacidad de manejar la pelota y eso es fundamental. Algo que reivindicó esta generación de jugadores es que para poder ganar hay que jugar bien a la pelota, bien el fútbol, entender el juego, comprender el juego, lo demás era demagogia.

EL PERIODISMO DEPORTIVO

“Uno no tiene que olvidar que el periodismo chileno, un par de diarios y comentaristas, decretaron que Chile estaba clasificado al mundial de Rusia, y se hablaba ya de en qué sede nos podía tocar, los cabezas de serie. Pero había que jugar con Paraguay. Fue un error grave del medio, que no supo entender que todavía quedaban 12 puntos y que en las eliminatorias para Francia se clasificó por diferencia de goles”, explica Danilo Díaz respecto a cómo sus colegas también padecieron de exceso de confianza.

El Premio Nacional de Periodismo Deportivo 2009 recuerda que “para Brasil 2014 hubo que ganar el último partido con Ecuador para poder asegurar la clasificación. Entonces eso siempre hay que tenerlo en cuenta y en consideración. Creo que hubo un exceso de optimismo en Chile y eso se reflejó en la prensa. Creo que algunos medios o periodistas, dentro de los que me incluyo, teniendo la vivencia futbolera de siempre y conociendo la historia, no pudimos contener esa bola nieve que vino, en la que parecía que todo estaba sentenciado y que estábamos listos en el mundial, cuando había que jugar los puntos”.

Un punto relevante para Díaz en la eliminación de Chile del Mundial de Rusia 2018, es que en los análisis no fueron considerados los oponentes. “Los que vemos fútbol sabemos que los partidos salen pa’ cualquier lado y el mayor problema que existe en Chile es que buena parte del análisis es sin rivales. Se analiza siempre el fútbol sin rivales. Tú decretas o terminas sosteniendo desde lo que tú crees y lo tú que piensas y estás listo, y no poh. Todo es con un rival. En Chile se obvia siempre el rival”.

Hablando de tu pega. Te pagan por ver fútbol, por hablar de fútbol que para muchos es algo que hacen felices, que muchos pagarían por hacerlo, ¿Es una pega soñada?

Es una pega soñada para el que le gusta pero también sacrificada, porque nosotros trabajamos los fines de semanas y hasta tarde, trabajamos siempre, entonces los que somos trabajadores del fútbol estamos siempre en las buenas y en las malas. Porque nosotros vamos a La Pintana cuando corresponde, vamos a La Cisterna, al Nacional, a Santa Laura. Partidos en invierno a las 20:30, el domingo en la noche en Santa Laura y hay que estar. Claro, tiene muchos beneficios pero también tiene sacrificio.

Se quedan como una hora y media después del pitazo final.

Uno se acostumbra. En la revista Don Balón cerrábamos los domingos a las cuatro o cinco de la mañana, los viernes a veces nos íbamos a la medianoche, hay de todo en esto.

Lo que ocurre también es que mucha gente cuestiona el periodismo de deportes, porque no pueden creer eso que tú estás diciendo. A ellos les gustaría estar en ese lugar, hubo una gran columna de Antonio Martínez que reflejó eso. Cuando hay tanto crítico y cuestionan a los que están en la televisión sobretodo o en la radio, pero en su mayoría a los que transmiten los partidos grandes y les encuentran puros defectos, es porque en rigor lo que sienten es la frustración de no poder ser ellos los que están ahí y la frustración de que ellos están en su casa y les encantaría estar en el estadio.

Cómo has visto que ha cambiado el periodismo en los últimos años con la arremetida de internet y por otro lado el tema de la tele, donde han surgido nuevos programas inspirados mucho en los argentinos y en el circo que montan. ¿Cuál es tu opinión de eso?

En Chile hubo una gran influencia del periodismo argentino, pero de un gran periodismo que fue el de la Revista El Gráfico. Hoy la influencia ha sido de la televisión pagada y también en internet se revisan muchas páginas argentinas y de afuera, pero no se ha rescatado el aporte de muy buenos periodistas. Yo soy seguidor de TyC, me gusta TyC y no me gusta Fox, porque creo que TyC está en todas, en el ascenso, en la Primera División, los tipos son capaces de disentir, pero lo importante son los programas, no son los personajes. Me gusta La Nación de Buenos Aires, un medio serio y con buenas plumas.

En Chile se ha copiado mal en ese sentido, se ha instalado la lógica del periodivismo, de ser más importante que la noticia. Por ejemplo a mi me llama la atención que en Chile consideren a algunos periodistas argentinos como referentes, y no consideran a por ejemplo a Varsky, a Fernando Pacini, a Ezequiel Fernández Moore que debe ser el columnista más prestigioso de Argentina, a Diego Borinsky, de los que me acuerdo. Por ejemplo de Mariano Closs se alaba el sonsonete y no se rescata que el tipo conoce el reglamento de manera extraordinaria. Entonces yo creo que el periodismo chileno está en una transición, hoy día está bastante más fácil avanzar que en otros momentos, porque se abrió el abanico y hoy no es tan importante el contenido, como el gritar más fuerte o el decir la barbaridad más grande.

¿Ves mucho ego en el periodismo deportivo? Por ejemplo, a mí me tocó ver más ego en el periodismo de música que en los propios músicos…

Existe mucho ego porque la tele y las luces te dan ego. Por eso que es tan importante el periodismo escrito, te aterriza. Para mi en ese sentido Don Balón fue una gran escuela, porque te aterriza y te obliga a la reflexión y uno tiene que entender que esto es de paso y que los que se sostienen en el tiempo son los mejores.

¿En qué te ves en diez años más?

Trabajando en esto siempre, a mi me van a tener que echar del fútbol. Porque yo soy de los que forma parte del fútbol chileno, de los que está siempre. Yo no me olvido nunca que después de la derrota con Venezuela el año 2001, cuando perdimos la eliminatoria y salimos cómodamente últimos rumbo a Corea Japón, el fin de semana yo estaba en el estadio viendo un partido de fútbol chileno. Y por eso que creo tener la autoridad suficiente, como estoy siempre en el fútbol en las buenas y en las malas, para opinar del fútbol chileno. No como otros que no están siempre, hay que ir a La Florida, hay que ir a La Pintana, hay que ir a Santa Laura, hay que estar en el fútbol y eso es la mayor fortaleza. Por eso que los que nos comimos toda esa clasificación rumbo a Corea Japón, que estuvimos hasta el último partido, es para que nos hagan un monumento.

LAS COPAS DE CHILE

Se habla de que la Roja va por el Tricampeonato y si vale o no vale la Copa Bicentenario. ¿Cuál es tu visión? ¿Sería un tricampeonato si Chile lo logra?

Haber, desde el juego y desde los torneos Chile es bicampeón y está intentando luchar por el tricampeonato. Lo que ocurre es que la Conmebol no catalogó la Copa Centenario como Copa América y tiene sentido, porque fue un torneo que se jugó en Estados Unidos, territorio de la Concacaf y el campeonato lo organizó la Concacaf y la Conmebol, pero por sobre todo la Concacaf. Además, el trofeo de la Copa América Centenario que se entregó, no es el mismo que la Copa América y además en Chile la Copa América que hay es la Copa América que es una réplica, en cambio en la ANFP está en las vitrinas la Copa América Centenario que fue la que se entregó en Estados Unidos. Es casi una tautología, es bien raro, como se ha dicho, pero la realidad es que Chile es el Bicampeón de América, porque ganó la Copa América y la Copa América Centenario. Ahora, en justicia sería importante que la Conmebol le pudiera sumar a la Copa América el título de 2016, y además para poder aclarar y poder resolver los temas estadísticos, porque esto para los que estamos metidos en el fútbol es súper importante. Cuántos goles hizo Vargas o Sánchez en la Copa América y si esos goles de la Copa América Centenario se homologan a esos torneos. No es tan fácil. Para la cantidad de partidos internacionales, para ver cuando se hace el registro estadístico, las características de cada duelo. No es para echarlo tan en chunga.

Hablando de esta copa. Rueda ha mostrado en su primera competencia que le ha ido bien en los dos primeros partidos, clasificó. ¿Cambió tu opinión de Rueda ya viéndolo competir comparado con los amistosos?

Siempre tuve la mejor opinión de él porque es un tipo serio. Un tipo que había clasificado a dos mundiales, clasificó con Ecuador y con Honduras, nos puso muy bravo el partido en el estreno en Sudáfrica. Fue campeón con Nacional de Medellín hace un par de años, que debe ser de los campeones más potentes que se han visto en los últimos años en la Copa Libertadores de América. Entonces lo que ocurrió fue que Chile tuvo un par de muy malos partidos, sobretodo el partido con Perú en Miami y la derrota en Rancagua con Costa Rica. Él tomó algunas malas decisiones. Creo que esa conferencia de prensa que dio cuando fue a ver las preguntas fue una pésima decisión que tomó, pero dudar de la capacidad de Rueda era desconocer lo que ha hecho en el fútbol internacional. Ahora, sobre el gusto futbolístico, sobre la manera en que juega el equipo uno puede tener discrepancias o puede estar a favor, pero él planteó un par de cosas fundamentales. Uno, los jugadores ya no tienen la misma edad que el 2007 o el 2014, entonces lo importante es que él es un técnico de hacer y mantener competitivo al equipo.

¿Destacados de esta Copa América?

Básicamente hemos visto a Chile, ya que por traslados muchas veces nos hemos perdido partidos. Me parece que Aránguiz, Pulgar y Sánchez son jugadores muy relevantes. Me parece que Arias es un arquero confiable, sobrio, que anticipa en el juego y creo que por ahí están los puntos más altos de Chile.

Creo que Chile necesita otro delantero, al menos otro, periférico o con gol y quizás otro zaguero central derecho, aunque puede ser Paulo Díaz quien está llamado a ese puesto en la selección nacional.