Una masiva “relocalización” de proyectos salmoneros fueron acogidos a trámite para moverse desde el Parque Nacional Alberto de Agostini a la Reserva Nacional Kawésqar, última área protegida de la Red de Parques de la Patagonia.

Según alertó la Fundación Terram, durante el primer semestre del 2019, ingresaron nueve iniciativas de esta industria al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) de los cuales seis pertenecen a la empresa Nova Austral S.A.

La firma tiene la intención de instalar 112 balsas jaulas para el cultivo de salmones, lo que representaría una producción aproximada de 53 mil toneladas de peces. Si se aprueban todos los proyectos, se dispondría un total de 196 balsas jaula y se produciría un total de 75,6 mil toneladas de salmones.

La misma organización acusó en marzo de este año que tres de estos proyectos que ingresaron al SEIA incumplían algunas de las exigencias ambientales, esto sin considerar que en 2013 la Contraloría dictaminó que no era posible el desarrollo de actividades acuícolas en Parques Nacionales.

La directora ejecutiva de Fundación Terram, Flavia Liberona, sostuvo que “nos parece una contradicción tremenda que el gobierno acepte que se relocalicen concesiones que estaban en un área protegida, trasladándolas a otra, esto no tiene ningún sentido“.

“Como todos sabemos, la industria salmonera opera con bajos estándares ambientales y, por tanto, al ubicarse en aguas prístinas ya sea de Parques Nacionales o en la Reserva Nacional Kawésqar, generará un impacto negativo en ese ecosistema“, precisó.

Según el abogado de Terram, Ignacio Martínez, estas relocalizaciones de los proyectos salmoneros “no cumplen con las exigencias de la Ley Nº 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente“.

“(Esta ley) establece que los proyectos que se instalen en áreas protegidas deben ingresar a través de Estudio de Impacto Ambiental; pero que de todas maneras fueron aceptados a trámite por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA)”, acusó.