Columna de Claudio Fuentes: Anteojeras

Agencia Uno

Columna de Claudio Fuentes: Anteojeras

“El gobierno requiere no solo cambiar el gabinete (que es el primer escollo para una nueva estrategia), sino que también necesita de un nuevo modo de relacionarse con la esfera social, porque es precisamente aquello lo que está quebrado”, escribe Claudio Fuente S.

Claudio Fuentes S.

Universidad Diego Portales

La Plaza Italia es un ícono de Santiago. Es la línea divisoria entre el Chile de arriba y el Chile de abajo. Desde inicios del siglo XX fue perfilándose como la muralla invisible entre los sectores sociales altos y bajos. No es casualidad entonces que las multitudes se sigan reuniendo en ese simbólico punto geográfico.

Hasta hace muy poco, las multitudes se reunían allí como punto de inicio de las grandes procesiones que terminaban en La Moneda o un poco más abajo. Las masas bajaban y se manifestaban frente al poder político.

El gran cambio de esta protesta social es que ahora las manifestaciones cambiaron el eje. Comenzaron a subir. Pero también se evidencian manifestaciones que desde lo alto comienzan a bajar. Providencia y la Alameda se transformaron en un eje de las marchas. No sé quién tomo aquella decisión, pero simbólicamente esto grafica o simboliza el enorme cambio en el énfasis de la protesta. Se trata de una protesta que coloca el acento en la redistribución económica, en los salarios, en las condiciones de vida, en lo mal que está repartida la torta, en la desigualdad. Se produce un giro, un vuelco y se comienza a cuestionar el orden económico.

Al gobierno le ha costado entender aquello. El centro de poder que asesora al Presidente (Chadwick, Espina, Larraín, Larroulet y Ubilla) ha insistido en que este es un problema de orden y seguridad pública. A ello se sumó la tesis que detrás de las manifestaciones se advertía un intento desestabilizador del gobierno. La demanda social, según ellos al comienzo, no existía.

Pasaron los días, crecieron las protestas, se transversalizó y se convirtió en un complejo cocktail de saqueos, protestas pacíficas, protestas violentas, carnaval, caceroleo, activismo. La dureza del gobierno ha incrementado y no aplacado la protesta social. Hoy la demanda enfrenta tres frentes: protección de los derechos humanos (fin del estado de emergencia), demanda social (más estado y bienestar social), y fin a los privilegios.

Desde el Ejecutivo parecen aferrarse a la opción del desgaste: retomar el control del orden público, dinamizar una agenda legislativa que no afecta en nada el status quo, y realizar pequeños gestos políticos con la esperanza de aplacar el malestar. El Presidente pide perdón, el ministro Fontaine hace lo mismo. Se buscan soluciones por los conductos de la “política normal”, reuniéndose con algunos presidentes de partidos, colocando urgencias legislativas. El plan de crisis es intentar retomar la “normalidad”. Hacienda abre la billetera, pero no cede en la reforma tributaria, jornada laboral, código de aguas o pensiones.

La oposición en tanto, se divide en un primer momento. Surgen vocerías individuales y se produce una esquizofrenia legislativa con la esperanza de presionar en temas coyunturales. Los partidos actúan desde el Congreso, volviendo a prometer lo que se escucha hace años: ahora sí que se rebajarán los sueldos; ahora sí que se limitará la reelección; ahora sí que se reducirán los asientos. Un fuerte autoflajelo sin colocar muchos temas de la agenda “anti-privilegios” en la agenda.

La sociedad civil también muestra divisiones—no podría ser de otro modo. Surgen iniciativas paralelas de grupos de organizaciones que intentan colocar sus propias agendas en discusión. La orgánica más estructurada es la Mesa de Unidad Social que convoca a organizaciones sociales y sindicatos como la ANEF, CUT, No +AFP, y Colegio de Profesores, entre otros.  Simultáneamente se estructuran mesas que demandan una Nueva Constitución, otros que piden democracia y diálogo, y otros referentes sin contornos muy definidos.  Con todo, la gente en las calles no responde a orgánicas pre-establecidas. Viene y va. Firma declaraciones, hace “likes” pero puede que no participe de ninguna otra acción. Prima un fuerte sentido anti-partidos. Como es característico de estas nuevas formas de protesta, ellas están desancladas de organizaciones particulares. Todo es más líquido, fluido. Toda la energía que se genera puede cristalizarse en un petitorio o puede diluirse el día de mañana. La incertidumbre es parte de estas formas de acción colectiva.

El gobierno insiste con actuar desde la política de lo normal. Las oposiciones políticas se dividen y algunas persisten en la lógica institucional, mientras otras se vuelcan a la calle. La política partidista al no estar anclada territorialmente es incapaz de conducir y menos canalizar la energía que libera este estallido social.

Es preocupante observar que mientras en el gobierno prima una estrategia que apuesta por el desgaste de la protesta social, en las oposiciones se observan tantas divisiones que no es posible imaginar un buen pronóstico. El gran error del estado actual de las cosas es pensar que alguna de estas estrategias podrá resolver la crisis. No es que deban reemplazarse las instituciones tradicionales. Lo que debe primar es una nueva forma de aproximarse a este tipo de conflictividad social.

El gobierno requiere no solo cambiar el gabinete (que es el primer escollo para una nueva estrategia), sino que también necesita de un nuevo modo de relacionarse con la esfera social, porque es precisamente aquello lo que está quebrado. Requiere abrir espacios de participación, requiere revisar la agotada institucionalidad, requiere conducir el conflicto y establecer un nuevo acuerdo social redistributivo, requiere abrir puentes con una ciudadanía que clama por espacios de escucha. Los actores se aferran a sus intereses y continúan haciendo lo que saben hacer. No quieren o no pueden ver que en tiempos de crisis se requieren nuevos contenidos, formas y respuestas.

Comentarios
Sabía ud que... NO SOY NI DEL SEXO DÉBIL NI DEL SEXO FUERTE, SOY DEL “SEXO, POR FAVORCITO”. -------------------------------- Sabía ud que... COMO NO VAN A DEJAR LIBRE A LOS LADRONES SI LES DICEN “HABLE AHORA O CALLE PARA SIEMPRE”. -------------------------------- Sabía ud que... CUANDO HANNIBAL LECTER LEE UN LIBRO DE COCINA, PARTE POR EL ÍNDICE. -------------------------------- Sabía ud que... LOS MÁS SUPERSTICIOSOS SON LOS CARPINTEROS PORQUE ESTÁN TODO EL DÍA TOCANDO MADERA. -------------------------------- Sabía ud que... HAY PERSONAS TAN MALÉFICAS QUE SON EL SEXO DEVIL. --------------------------------