Paciente conectado a ventilador mecánico en UCI del Hospital de Temuco. Foto: Agencia UNO

Las secuelas que puede dejar la ventilación mecánica en los pacientes de Covid-19

Infecciones pulmonares, parálisis de las cuerdas vocales, daño muscular y fibrosis son algunos de los problemas que podría dejar el uso de los ventiladores mecánicos en pacientes críticos enfermos de coronavirus. En The Clinic conversamos con dos especialistas en enfermedades respiratorias quienes nos aclararon los riesgos que conlleva el uso de este implemento y advierten sobre la capacitación que debe tener el personal que las utilice ante un eventual colapso de la red de salud.

Los ventiladores mecánicos se han convertido en una prioridad para el sistema de salud. Según el último reporte de la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva (Sochimi), más de la mitad de los respiradores que tiene el país ya se encuentran en uso y un 78% de las camas para cuidados intensivos están ocupadas por pacientes críticos.

El dr. Felipe Rivera, especialista en enfermedades broncopulmonares del Hospital Clínico de la U. de Chile y de la Clínica Dávila, explica a The Clinic que “lo primero que hay que tener muy claro es que el ventilador mecánico salva vidas. Segundo, en la gran mayoría de los pacientes que lo requieren, no produce ningún daño ni deja secuelas, sino que evita que se mueran”. 

Pese a ello, el facultativo advierte que aún así “hay un pequeño porcentaje que puede producir problemas”, la mayoría vinculados al tiempo de uso del implemento. El dr. Fernando Saldías, jefe del departamento de enfermedades respiratorias de la U. Católica, detalla que en el caso de pacientes con Covid-19, el uso de ventilador mecánico gira en torno a “un promedio de 10 y 14 días, habiendo algunos que están desde una semana hasta otros que están cuatro semanas”.

Monitor de ventilador mecánico. Foto: Agencia UNO

INFECCIONES PULMONARES

El dr. Rivera explica que, al ser el ventilador mecánico un método de tratamiento invasivo, es probable que permita la llegada de gérmenes a la zona más baja del aparato respiratorio, específicamente al pulmón. “Es una invasión de sectores que normalmente no tienen contacto directo secreciones, entonces se pueden producir infecciones respiratorias, neumonías asociadas a la ventilación mecánica”, detalla.

Por su parte, el dr. Saldías puntualiza que el riesgo de infección aumenta con el pasar de los días. No obstante, subraya que esos casos son “relativamente fácil de diagnosticar, porque al paciente le empieza a aparecer fiebre, las secreciones traqueales son purulentas y, si uno le hace una radiografía al tórax, va a aparecer una opacidad en el pulmón. Es decir, tiene neumonía”.

Cama crítica en Hospital de Osorno. Foto: Agencia UNO

DAÑO MUSCULAR

Otro de los problemas asociados es el daño en los músculos respiratorios. El dr. Saldías señala que al “usar un bloqueo neuromuscular donde el paciente está inmóvil y sedado para que tolere la ventilación mecánica por varios días, se va a atrofiando el diafragma y otros músculos respiratorios”. Este tipo de atrofias “no ocurre con ventilaciones cortas”.

El dr. Rivera explica que “un músculo que no se utiliza, se atrofia. Tanto así que a las 48 o 72 horas ya hay pérdida de la capacidad del diafragma”. Para ello, es importante que los pacientes vuelvan a entrenar y rehabilitar sus músculos respiratorios con kinesioterapia. De hecho, la norma en Chile establece que en cada Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) debiera haber un kinesiólogo respiratorio por cada seis pacientes. 

Sala UCI, Osorno. Foto: Agencia UNO

LARINGE, CUERDAS VOCALES Y FIBROSIS PULMONAR

El dr. Rivera agrega que una entubación prolongada en la tráquea puede producir “lesiones en la laringe, estenosis, que incluso pueden necesitar reparaciones con dilatación o quirúrgica. También muchos pacientes pueden sufrir parálisis de sus cuerdas vocales, quedan con disfonía o ronquera, la que puede ser transitoria o generar una modificación de la voz”.

Finalmente, el especialista añade que cuando se suministra oxígeno en altas dosis, este puede provocar “la destrucción de ciertos tejidos que, al repararse, se forman cicatrices, se produce fibrosis y una disminución de la elasticidad pulmonar”. Dependiendo de la gravedad, esto puede derivar en una insuficiencia respiratoria crónica o daño pulmonar crónico.

Profesional de la salud manipulando un ventilador mecánico. Foto: Agencia UNO

PRECAUCIONES ANTE POSIBLE COLAPSO

Normalmente, el uso de ventiladores mecánicos está a cargo de un equipo médico conformado por un médico intensivista, una enfermera, un paramédico o Tens, y un kinesiólogo, todos especializados en pacientes críticos. Las primeras de ellas surgen en el mundo a mediados del siglo XX, con la creación de tecnologías médicas como los desfibriladores, los sistemas de circulación extracorpóreos y los ventiladores mecánicos.

El dr. Rivera explica que “durante muchos años los intensivistas eran anestesistas o médicos internistas que se dedicaban a la medicina intensiva. Cuando recién empezaron estas unidades, que no tienen mucho tiempo, empezaron a hacer trabajos con los primeros respiradores y aprendieron porque se fueron al extranjero o por profesores que les enseñaron. Hace muy poco tiempo que existe una especialidad”.

En Chile, la primera UCI se crea en 1968 y en la actualidad existen 58 unidades para pacientes críticos en todo el país. Sin embargo, menos del 3% del total de camas disponibles son de cuidados intensivos, siendo que el estándar internacional recomienda que el porcentaje sea de 8%. En ese sentido, las posibilidades de un colapso de dichas unidades es altamente probable en un escenario que combina las enfermedades respiratorias del invierno con una pandemia como el coronavirus.

El dr. Saldías explica que “en otros países, ha ocurrido que cuando hubo ausencia de médicos intensivistas, ha habido otros médicos que se han capacitado para poder realizar esta tarea. Obviamente, si usted es traumatólogo u oftalmólogo, no está capacitado para manejar un ventilador mecánico y tendría que capacitarse”. Lo mismo mismo debiera ocurrir en caso de déficit de enfermeras, paramédicos o kinesiólogos en estas unidades.

Comentarios