Crédito: Agencia Uno

Las 5 peleas de Pepa Hoffmann para alcanzar la presidencia UDI

La última vez acusó a Van Rysselberghe de haber decidido sola quién sucedería a Víctor Pérez en el Senado y le dijo en su cara que buscaba quedarse con ese cupo. La guerra está desatada al interior del gremialismo y la diputada María José Hoffmann hará todo para mantener influencia en la directiva. Aquí, cinco episodios que la jefa de bancada UDI sortea para llegar a la cúpula.

1. El zoom de la discordia

Felipe Salaberry, secretario general de la UDI, le envió un mensaje por Whatsapp a Jacqueline van Rysselberghe, mientras María José Hoffmann estaba reclamando. “Yo le contesto”, le escribió el exdiputado a la senadora en medio de la reunión por Zoom de la directiva convocada especialmente hace algunas semanas para definir al sucesor de Víctor Pérez en el Senado.  

Hoffmann protestaba por el hecho de que la presidenta UDI había llegado con una propuesta armada que contenía tres nombres para el cupo de senador por Ñuble. Según dijo la diputada ante todos, la maniobra no era otra cosa que una forma de imponer a Claudio Alavardo, el exministro Segpres que recién salía del gabinete. 

Según retratan quienes presenciaron ese episodio, la discusión pasó de tensa a acalorada. Hoffmann, en cuyo entorno aseguran que nunca levantó la voz porque se cuida de no enfrascarse en peleas públicas con Van Rysselberghe, centró su recriminación en la forma en que se planteó la propuesta, más allá de los nombres. Pero terminó encendiendo la discusión cuando acusó a  la senadora de pretender quedarse con ese cupo en una próxima elección senatorial, considerando que el exministro Alvarado ha recalcado que no piensa enfrentar una campaña electoral cuando acabe su periodo. 

Crédito: Pablo Ovalle, Agencia Uno.

La tensión en la UDI está desatada entre quienes apoyan el estilo de Van Rysselberghe -quien por ley no puede volver a ser presidenta gremialista-; y quienes ven en Hoffmann una chimenea para el semillero UDI que todavía no alcanza una posición de poder con peso efectivo dentro del partido. Y según protagonistas de la pugna, este último episodio es el que mejor refleja lo que viene para el colectivo: una competencia intensa, que lo más probables es que termine en un lista de consenso, pero cuya directiva pondrá todo su esfuerzo para impedir que Hoffmann, hoy vicepresidenta de esa mesa, se convierta en la segunda presidenta mujer de la UDI. 

La tensión en la UDI está desatada entre quienes apoyan el estilo de Van Rysselberghe -quien por ley no puede volver a ser presidenta gremialista-; y quienes ven en Hoffmann una chimenea para el semillero UDI que todavía no alcanza una posición de poder con peso efectivo dentro del partido.

2. La trinchera

La bancada de diputados UDI es el lugar desde el cual Pepa Hoffmann ha ejercido un liderazgo horizontal y participativo, que incluye haberse desenvuelto como antagonista de la actual mesa directiva. Lo dijo, de hecho, en cuanto asumió la actual presidenta gremialista en 2019, tras una reñida competencia: “Seremos responsables en representar a ese 48% que confió en nosotros”.  

Es entre sus compañeros de hemiciclo donde posee su respaldo para avanzar hacia la cúpula gremialista. Personas como Jaime Bellolio, hoy vocero, formó parte del grupo de diputados que la apoyan. Y es, junto a Javier Macaya -excompetidor de Van Rysselberghe para la presidencia-, un firme escudero de Hoffmann en su conquista por convertirse en presidenta. 

Pero las cosas también se han desgranado para la bancada de Hoffmann que controlaba a 29 diputados, pero que hoy, en medio de una crisis política generalizada, cuenta con tres menos, que se fueron tras la aprobación del 10% de las AFP. 

Crédito: Yvo Salinas, Agencia Uno.

Es entre sus compañeros de hemiciclo donde posee su respaldo para avanzar hacia la cúpula gremialista. Personas como Jaime Bellolio, hoy vocero, formó parte del grupo de diputados que la apoyan. Y es, junto a Javier Macaya -excompetidor de Van Rysselberghe para la presidencia-, un firme escudero de Hoffmann en su conquista por convertirse en presidenta.

Para la mesa, la culpa de eso es toda de Hoffmann porque a su juicio no sólo no supo alinear al grupo, sino tampoco soplarle al gobierno cómo podría haber conseguido esos votos. Lo que más resienten fue que ni  su subjefe de bancada, Álvaro Carter, tuvo la confianza de decirle a Hoffmannn que aprobaría el proyecto.

“Dicho en lenguaje político”, explica una fuente, “ella por último podría haber detectado los cargos regionales sensibles que pudieran haber sido resorte del gobierno como para que legisladores y Ejecutivo negociaran”. Desde la bancada, en tanto, apuntan a un manejo muy jerárquico y poco dialogante de parte de la directiva de Van Rysselberghe. A juicio de la mayoría, su estilo sumerge al partido en un desorden cada vez más pronunciado que tensiona todo. Y que en esa votación del 23 de junio, en que se necesitaba mística para sujetarse a las ideologías partidarias, terminó aflorando con una rebeldía inusitada.    

Pero Hoffmann enfrentó una crisis propia cinco días después de eso: la ira de la denominada “bancada minera” gremialista que agrupa a los diputados que representan a zonas dedicadas a ese rubro. La diputada debió ofrecer disculpas luego de haber presentado un proyecto de ley para privatizar Codelco sin haber consultado ni con ellos, ni la directiva ni la comisión política. Un proyecto de alto interés ideológico en el partido que le valió un abierto enojo del diputado Isa Kort -en cuya región se encuentra la mina El Teniente-, quien aparte de reclamar por twitter, abandonó el grupo de whatsapp que poseen todos.        

Pero Hoffmann enfrentó una crisis propia cinco días después de eso: la ira de la denominada “bancada minera” gremialista que agrupa a los diputados que representan a zonas dedicadas a ese rubro. La diputada debió ofrecer disculpas luego de haber presentado un proyecto de ley para privatizar Codelco sin haber consultado ni con ellos, ni la directiva ni la comisión política.

3. El Rechazo vs. Lavín

Mientras cercanos a Hoffmann están seguros que la diputada será la próxima presidenta UDI, en el entorno de Van Rysselberghe aseguran que eso es algo que se instaló a la fuerza, porque lo que sí es un diagnóstico -explican- es que la UDI decidió que habrá una lista de unidad o consenso. Y bajo ese escenario, considerar solamente la relación que la senadora mantiene hace cuatro años con la diputada, se transforma en un factor que dejaría a esta última fuera de competencia.

Crédito: Yvo Salinas, Agencia Uno.

Como es costumbre, el futuro candidato presidencial Joaquín Lavín tomará distancia de la contienda interna, pese a que su opinión sería gravitante al hablar de una directiva de consenso que enfrentará las varias elecciones que vienen. Lo suyo -explican- será jugar un rol por el Apruebo, en cuyo debate el alcalde está más preocupado de proponer un tipo de nueva Constitución, que de perder el tiempo en defender el Rechazo que en todas las encuestas aparece con una derrota evidente.

Lo que busca Lavín, agregan, es aprovechar el tiempo para marcar diferencias entre la Carta Magna que debe pensar la centro derecha, versus la que está buscando concebir la izquierda del alcalde Daniel Jadue, por ejemplo. 

Como es costumbre, el futuro candidato presidencial Joaquín Lavín tomará distancia de la contienda interna, pese a que su opinión sería gravitante al hablar de una directiva de consenso que enfrentará las varias elecciones que vienen. Lo suyo -explican- será jugar un rol por el Apruebo, en cuyo debate el alcalde está más preocupado de proponer un tipo de nueva Constitución, que de perder el tiempo en defender el Rechazo que en todas las encuestas aparece con una derrota evidente.

Así Lavín se transformará en un agente del Apruebo, mientras que Hoffmann es una fiel exponente del Rechazo. Quienes conocen el devenir interno del gremialismo, explican que sus coincidencias -porque Hoffmann espera acercarse a la figura presidencial más importante del sector en este momento- podrían estar en los aspectos relacionados con esa “Constitución UDI”.

Hoffmann se siente cercana a Lavín desde que ambos enfrentaron la campaña parlamentaria del 2009 en la V Región -él por su fallida aspiración a la senaduría de esa zona; y ella por el distrito en San Antonio donde salió elegida con amplia mayoría-. Hoy hablan a veces, se topan en matinales y, según explican cercanos, en los planes de Hoffmann, Lavín es alguien con quien ella cuenta. 

4. Con carácter

A la diputada le da rabia que la tilden de camorrera o peleadora. Siempre responde que eso es lo típico que debe sortear una mujer con carácter cuando se abre paso en esferas de poder reservadas para hombres. 

Hoffmann ingresó a la política a los 18 años porque alguien que sabía que ella era sobrina de Carlos Bombal -expresidente UDI y cuya cónyuge es prima de la mamá de la diputada-, la invitó a una reunión del partido. Cursaba Ciencias Políticas en la Universidad de Chile y desde su llegada al gremialismo tuvo el firme propósito de competir para altos cargos políticos.

Crédito: Yvo Salinas, Agencia Uno.

Su padre, Fernando Hoffmann, militar en retiro, marcó políticamente la vida de su hija, porque según ha dicho ella en su casa se hablaba siempre de contingencia.  

Así, su carrera al interior del gremialismo se sustentó de la mano de los coroneles más influyentes de ese colectivo. Porque mientras Jovino Novoa fue para ella -siempre lo dice- su mentor ideológico, Pablo Longueira representaba la persona que le decía dónde y a qué elección postularse. 

Tras 20 años de trayectoria, Hoffmann no sólo ha logrado ser dirigenta juvenil, concejala, diputada e integrante de directiva, también ha tenido polémicas con distintos niveles de exposición. Soterradas, como el quiebre de amistad con la exdiputada Claudia Nogueira -asunto del que nadie habla como si se tratara de un archivo secreto-. Públicas, como la que protagoniza en forma permanente con Van Rysselberghe. Y hasta domésticas, como cuando se enfrentó a vista y presencia de toda la prensa del sector con Lily Zúñiga, la exjefa de prensa de la UDI, para enrostrarle no haber incluido a José Antonio Kast en un video donde todos los influyente de la UDI aparecían bailando el hit del momento: Gangnam Style. 

A la diputada le da rabia que la tilden de camorrera o peleadora. Siempre responde que eso es lo típico que debe sortear una mujer con carácter cuando se abre paso en esferas de poder reservadas para hombres.  

Desde el entorno de Hoffmann hacen hincapié en que para ella Kast no es sólo un amigo, sino que una persona importante en su preparación y empoderamiento para abrirse paso en un partido históricamente capturado por hombres.  Pero hoy Pepa Hoffman no tiene el mismo feeling con Kast que antes, aunque sigue siendo alguien con quien habla a menudo. 

Es frecuente que Hoffmann se envíe mensajes de WhatsApp con el mandatario Sebastián Piñera, y entre sus amigos hay representantes de Evópoli y RN. Porque lo que está cultivando hoy la jefa de bancada UDI y aspirante a la presidencia del partido, es concitar un perfil transversal que le permita posicionarse como una líder UDI madura políticamente, que no pelea sino que dialoga y que ha madurado políticamente, luego de haber dejado atrás un estilo impetuoso que todavía le pena.   

Desde el entorno de Hoffmann hacen hincapié en que para ella Kast no es sólo un amigo, sino que una persona importante en su preparación y empoderamiento para abrirse paso en un partido históricamente capturado por hombres.  Pero hoy Pepa Hoffman no tiene el mismo feeling con Kast que antes, aunque sigue siendo alguien con quien habla a menudo. 

5. La batalla por el consenso

La idea de adelantar elecciones internas para renovar la directiva ya se instaló en el partido. Si hay competencia entre listas -la mayoría no lo ve posible-, éstas debieran ser en diciembre. Pero si la lista de consenso se arma bajo la figura del senador Juan Antonio Coloma, las decisiones podrían adelantarse en forma inminente. 

Por ello, influir sobre los nombres que componen esa lista es parte de la jugada más realista que posee hoy Hoffmann. Porque ya lo dijo esta semana en privado: ella estaría dispuesta a que Coloma encarnara la unidad del partido. 

Crédito: Yvo Salinas, Agencia Uno.

Pero el anhelo de influir tampoco le será fácil. Porque de llegar el único coronel UDI activo otra vez a la presidencia gremialista, Van Rysselberghe ha señalado entre sus pares que exigirá su derecho a tener opinión respecto al secretario general del colectivo. Esto, porque luego de un distanciamiento provocado por el apoyo de Coloma a la lista de Javier Macaya en 2018 -quien perdió por estrecho margen ante la reelección de la actual presidenta-, la amistad entre ambos senadores no goza hoy de una fidelidad política. 

Por ello, influir sobre los nombres que componen esa lista es parte de la jugada más realista que posee hoy Hoffmann. Porque ya lo dijo esta semana en privado: ella estaría dispuesta a que Coloma encarnara la unidad del partido. 

En ese sentido, la actual mesa espera darle un sitio importante y muy político al actual ministro de Interior Víctor Pérez, respecto a las decisiones sucesivas que se vayan tomando internamente, y cuyo fin será desentrañar cómo quedará repartida la fuerza de poderes al interior del gremialismo. 

Ante esa arremetida, Hoffmann tendrá que batallar contra la alianza evidente que existe entre la senadora y el ministro, más todavía considerando que en realidad, detrás de la llegada de Pérez a La Moneda está la gestión de Andrés Chadwick, el coronel inhabilitado para cargos públicos, que goza de manera intacta de sus vínculos para controlar la UDI y que habría apostado por robustecer la muñeca política de Pérez apuntalando su figura en el cargo más importante del gabinete. 

Hoffmann se jacta de tener hoy una muy buena relación con Pérez. Pero a la hora de decidir, nadie discute que Van Rysselberghe y su lote, poseen una amplia ventaja en caso de que el ministro se transforme en garante de la unidad. 

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