Fotografía: Madretierra Evans Kurcham.

Julia Ortiz de Perotá Chingó: “Como artistas nos toca acompañar esta crisis”

Cinco meses de encierro, dos intensas semanas de grabación, una película. Así podría resumirse el último año de Perotá Chingó, la banda argentina de folk alternativo que nació del fruto de una canción al atardecer en 2011 y que hoy cuentan con cuatro discos. Aquí, Julia Ortiz, una de las voces del proyecto musical, habla sobre su encierro, las crisis que atraviesan Latinoamérica y “Eksperimenta III: Muta viva”, el nuevo trabajo que los reencontrará con el público.

“Una experiencia sensorial”. Así define Julia Ortiz, una de las voces de la banda argentina Perotá Chingó, “Eksperimenta III: Muta viva”, una obra performática con tintes de película que será exhibida este próximo 4 de diciembre, a través de plataformas digitales.

Este proyecto nace en 2019, durante el proceso de exploración de su último disco “Muta”, un registro conceptual que aborda las cuatro etapas de la vida: nacimiento-niñez, juventud-adolescencia, maduración y muerte. Se pensó como una serie de cuatro shows que, al igual que el álbum, sintetizan cuatro etapas de la evolución humana. Esta tercera versión tuvo como telón de fondo una pandemia que mantuvo a los integrantes de Perotá Chingó separados por más de cinco meses y que obligó a transformar la experiencia y convertirla en un filme.

Cuando se inició la etapa de desconfinamiento en Buenos Aires, junto a Dolores Aguirre -la otra voz de Perotá- dieron forma a este trabajo que fue registrado en su estudio durante dos semanas, pero que implicó tres meses de elaboración previa a distancia, y en la que participaron más de 40 personas con todas las medidas de sanitización.

 “Trabajamos con la idea de una casa abandonada que fue tomada por plantas. Es un viaje donde nosotras vamos transitando por esta casa y donde no solamente tocamos nuestras canciones, sino que también estamos viviendo el viaje de Muta”, comenta Ortiz sobre este trabajo.

Un proceso creativo que, según ella, ha sido fértil, en parte, por las circunstancias ofrecidas por la pandemia. “El último tiempo estábamos en una vorágine de viajes, festivales y movimiento que, bueno, parar un poco y darnos la posibilidad de quedarnos en casa también ha tenido su gracia. He podido nutrirme de otras cosas, he disfrutado de mi hijo de 7 años, así que en algún punto ha sido rico también. Obviamente el contexto es duro, pero me he dado la oportunidad de aprovecharlo”, cuenta.

Fotografía: Camila Berrio.

Ustedes son una banda bien nómade, que se mueve mucho por Latinoamérica y España. ¿Cómo se sintió parar de forma tan abrupta para ustedes, sobre todo considerando que tenían la promoción del nuevo disco?

-A mí al principio me agarró una crisis, porque básicamente toda mi vida está puesta en Perotá. O casi todo. Los viajes, los conciertos, la producción, los videos. Mucho de mi vida está ahí. Entonces esta circunstancia me sirvió para preguntarme “Bueno, si no soy eso, ¿qué soy? ¿Por dónde pasa mi vida y dónde encajo en este momento?” Y yo creo que lo que trajo fueron nuevos lugares y la posibilidad de encontrar esos lugares dentro de uno, lugares que por ahí estaban medio perdidos por esta locura en la que vivimos.

¿A qué te refieres?

-Que en general todos vamos detrás de algo que no sabemos muy bien qué es. En esa búsqueda a veces se pierde un poco la individualidad. En mi caso, esta idea de que “sos artista porque hacés música”, más allá de tu vida o de los otros proyectos que tengas. Me sirvió mucho reconectar con esta idea de que puedo ser artista también en mi vida. Reconectar con eso me trajo mucha gracia, reencontrarme conmigo, con el yo como artista e individuo. Y desde ese lugar enriquecer mi proyecto. Ahora me parece que es mucho más rico, porque hay mucha más data trabajada dentro nuestro. Pienso que con toda esta información es mucho más sustancioso lo que podemos dar, lo que podemos decir como artistas.

“Esta circunstancia me sirvió para preguntarme “Bueno, si no soy eso, ¿qué soy? ¿Por dónde pasa mi vida y dónde encajo en este momento?” Y yo creo que lo que trajo fueron nuevos lugares y la posibilidad de encontrar esos lugares dentro de uno”.

Un elemento que dejó en evidencia la pandemia en Latinoamérica, es lo desvalidas que están las artes y la cultura. En ese sentido, ¿cómo ha vivido Perotá esta crisis?

-Bueno, somos una banda independiente y en algún sentido siempre te tenés que autogestionar. Por momentos, me genera un poco de bronca, porque la verdad es que vos ves los programas de televisión que están volviendo a grabar, los centros comerciales y vos decís: no puedo creer que los teatros no se abren, que los conciertos no se pueden hacer. Entonces obviamente el foco está puesto en un capitalismo espantoso que arrasa con todo. De todos modos siento que entre más nos movamos como artistas, entre más digamos, entre más busquemos formas de salir de esto, el público va a seguir valorando nuestro trabajo. No se le puede pedir a un gobierno que revalorice la cultura si dejamos de hacer cultura. Somos nosotres los que tenemos la responsabilidad de seguir moviéndonos en nuevos espacios.

“Que en general todos vamos detrás de algo que no sabemos muy bien qué es. En esa búsqueda a veces se pierde un poco la individualidad”.

ESTALLIDO Y EMOCIONES

El año pasado, Julia Ortiz y Lola Aguirre visitaron Chile, durante el contexto del estallido social. En ese viaje, recorrieron varios lugares e hicieron shows improvisados y gratuitos en el Centro Cultural Gabriela Mistral y la Villa Olímpica. Además, se subieron al escenario y acompañaron a Inti Illimani Histórico en un concierto  en el Teatro Oriente.

“Nosotras tenemos una conexión desde el día uno con Chile. La verdad es que son los cabros más motivados con nuestra música. Tienen una fuerza tremenda, siempre nos han convocado y siempre hemos sido súper aceptadas con nuestro arte. Entonces cuando empezó a pasar todo esto y debimos suspender nuestro show, fue fuerte, pero lógicamente no era el momento y lo aceptamos así”, recuerda Ortiz.

De todos modos decidieron visitar Chile en pleno estallido social. ¿Cómo vivieron esa experiencia?

-Surgió la oportunidad de ir, no como un concierto, sino desde otro lugar y súper acompañadas también. Para mí fue hermoso. Nosotros recibimos información de lo que estaba pasando, pero otra cosa distinta fue estar allá y compartir con la gente, sentir más de cerca la dualidad que estaban viviendo. Por un lado ocurrió un estallido social y muchísimas situaciones de violencia, pero también surgió como contraparte una contracultura que es de lo más potente que ha pasado en Chile. Para nosotras fue tremendamente transformador ir a los lugares y a las comunas donde estaba ocurriendo la riqueza de esta tremenda crisis.

“Por un lado ocurrió un estallido social y muchísimas situaciones de violencia, pero también surgió como contraparte una contracultura que es de lo más potente que ha pasado en Chile”.

¿Qué fue lo que más te impresionó?

-Creo que, pese a lo tremendamente doloroso que están atravesando, nunca los vi tan orgullosos de lo que son como ahora. La verdad que para mí fue re lindo poder encontrarme con Chile desde un nuevo lugar y también desde un lugar de fuerza, de descontento con lo que les está pasando. Porque mi impresión, desde fuera, es que es un país que realmente despertó, y eso conlleva un montón de información que está buenísima también para un país que durante muchos años fue muy reprimido culturalmente y que ahora, con esto, ve surgir un movimiento re potente. Fue muy emocionante.

Brasil, Argentina, Perú y Colombia, entre otros, también se han manifestado. El continente completo parece estar revelándose ante la injusticia y la represión. ¿Qué lectura haces de todo lo que está ocurriendo?

Siento que lo que está ocurriendo en Latinoamérica son movimientos que tenían que suceder. Son lugares que vivían en cierta inercia, por su propia historia. Ponele Chile, uno decía “bueno, políticamente es así y no va a cambiar”, y de repente pasa esta crisis. Y frente a ella, tienes que resurgir, tienes que transformarte para poder salir adelante y eso es de una fuerza muy inspiradora para otros. Lo que yo veo es que a los artistas en esta cuarentena se les movieron tantas cosas, que ahora tienen mucha más fuerza para decir lo que sienten y transformar. El feminismo, por otro lado, está cada vez más instalado y fuerte como discurso. Siento que a pesar de todas las sombras de esta crisis, con todo el dolor que trae, no deja de ser una oportunidad.

“Son lugares que vivían en cierta inercia, por su propia historia. Ponele Chile, uno decía “bueno, políticamente es así y no va a cambiar”, y de repente pasa esta crisis. Y frente a ella, tienes que resurgir, tienes que transformarte para poder salir adelante y eso es de una fuerza muy inspiradora para otros”.

¿Qué posición crees que deben tomar los artistas en medio de estas crisis?

-Lo que nos toca como artistas es acompañar esta crisis y transmitir ese mensaje de que esto también puede ser una oportunidad de transformación y que en algún punto es positivo que este cambio nos esté atravesando como humanidad.

DETALLES DEL CONCIERTO:

  • Cuándo: viernes 4 de diciembre.
  • Hora: 22:00 horas.
  • Dónde: vía streaming.
  • Entradas: disponibles a través de Tickethoy
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