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Lo que se sabe de las cuatro nuevas vacunas que aparecen en el radar de Chile

Una es estadounidense, otra es rusa y las últimas dos son chinas. Más allá de Pfizer, Sinovac y AstraZeneca -las tres vacunas que ya han recibido la autorización para su uso de emergencia en Chile- en el horizonte aparecen cuatro nuevas fórmulas contra el coronavirus que podrían aterrizar en el país.

JOHNSON & JOHNSON

La farmacéutica Janssen, propiedad de la multinacional estadounidense Johnson & Johnson, ingresará en las próximas semanas una solicitud al Instituto de Salud Pública (ISP) para permitir el uso de emergencia de su vacuna. Según La Tercera, el laboratorio ha comprometido cuatro millones de dosis para Chile.

Su principal ventaja sobre las soluciones de Pfizer, Sinovac y AstraZeneca, es que su fórmula está basada en el Adenovirus 26 (menos frágil que el ARN) y los pacientes sólo requieren de una sola dosis. Se puede conservar hasta por tres meses a una temperatura que oscile entre 2° y 8°C.

En marzo del año pasado, la farmacéutica recibió 456 millones de dólares por parte del gobierno de Estados Unidos para acelerar sus investigaciones. Tras los ensayos clínicos, la empresa anunció que su vacuna tuvo una eficacia del 72% en EE.UU., 66% en Latinoamérica y 57% en Sudáfrica. Se presume que la baja en este último se debe a la nueva variante del coronavirus detectada en el país africano.

El próximo 26 de febrero, la FDA (Food and Drugs Administration), entidad reguladora de Estados Unidos, revisará la solicitud de Johnson & Johnson para el uso de emergencia de su vacuna en ese país. Se espera que su distribución comience a partir de marzo.

SPUTNIK V

El ministro Enrique Paris confirmó que ya se establecieron contactos con el Instituto de Investigación Gamaleya, perteneciente al Ministerio de Salud ruso, para importar su vacuna Sputnik V a Chile.

La fórmula rusa está basada en dos tipos de Adenovirus (Ad5 y Ad26, este último es el mismo que utiliza Johnson & Johnson). Se requiere inocular dos dosis con 21 días de diferencia y, para su conservación, requiere una refrigeración simple que oscile entre los 2° y 8° C.

Sputnik V, la vacuna del Instituto de Investigación Gamaleya. Foto: Agencia EFE

El pasado 2 de febrero, el Instituto Gamaleya publicó los resultados de sus ensayos clínicos en la revista The Lancet, donde se registró que Sputnik V tiene una eficacia del 91.6%.

Su uso de emergencia ha sido aprobado por los entes reguladores de países como Argentina, México, Bolivia, Paraguay, Nicaragua, Venezuela, Emiratos Árabes Unidos, Palestina, Irán y Bielorrusia. Durante esta semana se entregó una solicitud de registro en la Unión Europea.

SINOPHARM

Según La Tercera, contactos diplomáticos entre el gobierno chileno y chino habrían reactivado las conversación para importar la BBIBP-CorV, vacuna elaborada por el Instituto de Productos Biológicos de Beijing y la farmacéutica estatal Sinopharm.

Al igual que Sinovac, su fórmula está basada en un coronavirus inactivado incapaz de replicarse. Los pacientes requieren la aplicación de dos dosis, con tres o cuatro semanas de diferencia, y para su almacenaje sólo necesita una refrigeración simple que gire entre los 2° y 8° C.

BBIBP-CorV, la vacuna de Sinopharm. Foto: Agencia EFE

A fines de diciembre, Sinopharm anunció que su vacuna tenía una eficacia del 79.34%. Un mes antes, el gobierno chino había aprobado su uso de emergencia, pero sólo acotado a funcionarios de la salud y trabajadores gubernamentales.

Actualmente ya forma parte del programa de vacunación masiva del gigante asiático. Su uso de emergencia ha sido aprobado por los entes reguladores de países como Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Hungría y Perú. Este sábado llegarán 700 mil dosis al país vecino, concluyendo su primer cargamento con un millón de vacunas.

CANSINO

El fabricante chino CanSino Biologics tiene representación en Chile a través de laboratorios Saval, quienes han desarrollado ensayos clínicos de la vacuna en el país en colaboración con la Universidad de La Frontera en Temuco. Según La Tercera, su fórmula es una alternativa que se evalúa importar para el segundo semestre.

La vacuna Convidecia (o Ad5-nCoV) ha sido desarrollada en colaboración con el Instituto de Biología de la Academia de Ciencias Médicas Militares de China. Está basada en el Adenovirus 5 (el mismo que utiliza Sputnik V), requiere de una sola dosis y se puede mantener hasta por dos años con un sistema de refrigeración simple entre 2° y 6° C.

Según detalla The New York Times, en un movimiento sin precedentes, el Ejército chino aprobó su uso limitado exclusivamente a su personal el pasado 25 de junio, tras los prometedores resultados que revelaron los estudios en Fase II. En noviembre, la empresa informó que entre 40 y 50 mil personas ya habían sido inoculadas con su fórmula.

Los ensayos clínicos en Fase III de Convidencia revelaron una eficacia del 65.7%, según anunció la propia compañía con sede en Tianjin. Durante esta semana, México aprobó su uso de emergencia, siendo el primer país que lo hace fuera de las fronteras de China.

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