Aeropuerto, apertura cierre de fronteras

Vacunación de niños, cierre efectivo de fronteras y plan Covid Cero: Cinco medidas urgentes para frenar la variante Delta según dos expertos

Una mujer proveniente de EE.UU. se convirtió en el primer caso detectado en Chile con la variante Delta. Sin embargo, los expertos no descartan que hayan más circulando en el país. The Clinic conversó con dos especialistas en salud pública, quienes llaman a considerar una eventual cuarta ola de contagios si no se toman las medidas de contención oportunamente.

El Ministerio de Salud confirmó este jueves 24 de junio la detección del primer caso de un paciente infectado con la variante Delta del Covid-19 en Chile. Se trata de una mujer de 43 años que ingresó al país el pasado 4 de junio proveniente de Estados Unidos.

La seremi de Salud del Maule, Marlenne Durán, explicó que su viaje se realizó por el fallecimiento de un familiar directo y que durante estos días no presentó síntomas graves. Además, indicó que “quienes viajaron con ella en el avión fueron testeados, salieron todos negativos y se está haciendo un seguimiento diario por si alguno pudiera presentar sintomatología”.

Sin embargo, el problema no termina ahí, ya que la variante Delta se le detectó varios días después de su llegada al país, incluso cuando ya había completado su cuarentena en la comuna de San Javier. De hecho, algunos de sus parientes también dieron positivo por la enfermedad, por lo que el virus estaría en plena expansión.

The Clinic conversó con dos expertos para analizar las medidas que permitan contener la variante Delta del coronavirus en Chile y evitar su propagación comunitaria.

DEFINICIÓN DE CONTACTO ESTRECHO

Una de las primeras medidas que anunció el Ministerio de Salud es una nueva definición de contacto estrecho de un caso confirmado con variante Delta, que debido a su contagiosidad, no considera ni el tiempo ni el uso de mascarilla. Esto incluye todos los contactos en avión o cualquier otro medio de transporte.

La dra. Lidia Amarales, exsubsecretaria de Salud Pública y académica de la U. de Magallanes, asegura que la medida es adecuada, ya que la evidencia científica ha demostrado que esta variante tiene una mayor “transmisibilidad“. Sin embargo, resalta la importancia que tiene la trazabilidad de esos casos, para así no repetir “errores del pasado”.

Por su parte, el dr. Cristián Rebolledo, académico de la U. de Chile y secretario técnico del Departamento de Políticas de Salud y Estudios del Colegio Médico, se muestra más escéptico. Asegura que en principio “no me parece una buena medida”, ya que se aplica únicamente a los casos sospechosos de variante Delta. “Poder diferenciar cuál contacto corresponde a la variante Delta o no, me parece impracticable“, dice.

Asimismo, plantea que se trata de “una solución parche”, ya que si bien se rigidiza la definición de contacto estrecho, al mismo tiempo se dan más posibilidades de que aumente el contacto. “La idea es que hayan menos contactos, pero, muy por el contrario, las comunas están bajando a Fase 2. Se abre el comercio, los colegios, se aumentan los aforos”, explica.

CIERRE DE FRONTERAS

Otra de las medidas que se está barajando es la sugerida por el Consejo Asesor Covid de aumentar los días de cuarentena a los viajeros. En diálogo con Cooperativa, la dra. María Teresa Valenzuela detalló que debería pasar de cinco, como es actualmente, a siete o 10 días.

En ese sentido, el dr. Rebolledo apunta a que, si bien aún no sabemos con certeza si la variante Delta está circulando en el país -debido a las falencias de vigilancia genómica- le parece consistente apuntar a un cierre de fronteras efectivo para evitar la importación de casos.

En ese sentido, apunta a fortalecer un buen protocolo en materia de fronteras, que propicie una mejor trazabilidad, una secuenciación de los casos importados, un PCR de salida que sea obligatorio y un aumento del número de días de cuarentena. También agrega que este protocolo se debe cumplir “a todo evento, sin excepciones“, para un mayor control.

La dra. Amarales también apunta a buscar mecanismos que permitan regular el acceso por fronteras terrestres, particularmente en zonas que dependen de ella. Es el caso de Magallanes, donde buena parte de la importación de alimentos se hace desde Argentina, donde ya fue detectada la variante Delta.

REPENSAR ESTRATEGIA DE VACUNACIÓN

Para la dra. Amarales, otra de las claves es “apurar el tranco” en materia de vacunación. De acuerdo a los datos del Departamento de Estadísticas e Información en Salud (DEIS), van 12.387.585 personas vacunadas con la primera dosis a la fecha, lo que corresponde a un 81.5% de la población objetiva. Sin embargo, este porcentaje no considera a los menores de edad.

En ese sentido, ella plantea que se debe repensar la estrategia de vacunación, incluyendo a los niños. De hecho, argumenta que el Instituto de Salud Pública (ISP) debiera apurar la autorización de emergencia de Sinovac para vacunar a los mayores de tres años, que son “los que están siendo afectados por la variante Delta”.

Asimismo, sugiere hacer una “georreferenciación de la población rezagada” en términos etarios, socioeconómicos y laborales, para luego desplegar en esas zonas los llamados “vacunatorios móviles”, poniendo especial énfasis en “la población más pobre”.

Finalmente, también llama a las autoridades a recoger las propuestas científicas que sugieren la aplicación de una tercera dosis y tomar una decisión lo antes posible en esta materia.

COVID CERO

La dra. Amarales subraya que una eventual transmisión comunitaria de la variante Delta, que implicaría una cuarta ola de contagios en el país, podría ser una oportunidad para poner a prueba la estrategia Covid Cero propuesta por el Colegio Médico.

Incluso pone de ejemplo a Magallanes, donde ya está operando una especie de Burbuja Territorial. “Sobre el 80% de la población ya está vacunada y hemos bajado los casos activos de 800 a 100 en dos semanas. Ya hay una experiencia nacional de que sí se puede llegar a una inmunidad de rebaño“, puntualiza.

CAMPAÑA COHERENTE

La dra. Amarales también agrega que se tiene que impulsar una campaña sanitaria que apunte a explicar los nuevos síntomas de la variante Delta, orientada especialmente a los jóvenes que no se han vacunado, y que sea coherente con los objetivos sanitarios.

“El Parque Nacional Torres del Paine tiene más de 200 mil hectáreas, pero tiene un aforo de 100 personas. Mientras que el mall tiene un aforo de mil. Esa incoherencia en el mensaje tiene que evitarse”, concluye.

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