Marcos Barraza. Foto: Agencia UNO

Marcos Barraza, el alfil del PC en la Convención: “Interpelar a los poderes del Estado es perfectamente viable y hay que hacerlo”

Apostó por una constituyente -Isabel Godoy-, quien perdió su opción de presidir la Convención, sin embargo, Marcos Barraza no se complica. Modificó su posición, sacrificó pieza por pieza y volvió a la carga. The Clinic abordó con el constituyente comunista su insistencia en modificar el quórum de los 2/3 en la convención. Además, reconoce que hay un último recurso que está dispuesto a tomar para conseguir la libertad de los presos políticos de la Revuelta: una disposición transitoria.

Si la Convención Constituyente fuera un tablero de ajedrez, Marcos Barraza sería el alfil. Si bien es considerada por los manuales como una pieza menor, lo cierto es que, dependiendo de la apertura, es clave para tomar la iniciativa en el ataque, comenzar a ocupar territorio enemigo y, si hay suerte, comer una que otra pieza del rival.

La idea del representante comunista es esa: tomar puestos de avanzada, posicionar una agenda y, mediante sus movimientos en diagonal, forzar al adversario a defenderse (o equivocarse). Ninguno de sus temas son de rápida resolución, pero ya comienzan a tomar forma algunos de los más peliagudos, como la libertad de los presos de la Revuelta o la discusión del famoso quórum de 2/3.

Sin embargo, hay momentos en que se ve obligado a retroceder, como le ocurrió con la elección de Elisa Loncón en la presidencia de la Convención Constitucional. Allí, Barraza cedió terreno y decidió votar por la académica mapuche en segunda vuelta. Fue, como se suele decir, un intercambio pieza por pieza.

– ¿Cuál es el balance que hace tras la sesión inaugural de la Convención?

En lo personal, lo viví con mucha intensidad. Yo provengo de una familia que enfrentó y luchó fuertemente contra la dictadura cívico-militar, con familiares prisioneros políticos y detenidos desaparecidos. Entonces, el inicio fue de mucha intensidad emocional porque expresaba un anhelo y una voluntad popular de cambiar y desterrar los vestigios de la herencia pinochetista.

Y yo creo que el partido también lo vivió así. Los comunistas fuimos el primer partido que rápidamente rechazó la Constitución pinochetista el 80. Hemos tenido una conducta invariable en la exigencia de una nueva Constitución y, ciertamente, nos emociona que el pueblo de Chile tenga esa voluntad para criticarla y que se produzca un desborde popular que exija transformaciones ahora, y no futuras.

– ¿Quedó conforme con los nombres de Elisa Loncón y Jaime Bassa en la mesa directiva de la Convención?

El resultado es muy positivo para las fuerzas transformadoras. Se expresó en la votación una contundente mayoría respecto de transformaciones profundas. Si se suma la votación de Elisa Loncón y de Isabel Godoy, claramente la Convención tiene una voluntad objetiva por hacer de Chile un país plurinacional, por abordar los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de los pueblos originarios.

“El resultado es muy positivo para las fuerzas transformadoras. Si se suma la votación de Elisa Loncón y de Isabel Godoy, claramente la Convención tiene una voluntad objetiva por hacer de Chile un país plurinacional”
– Marcos Barraza

Existe la capacidad y la voluntad de abordar con decisión el problema de la libre determinación, de las tierras y los territorios, y del estatuto de autonomía. Entonces, lo que está reflejando la elección de la presidencia es que las fuerzas políticas y sociales que están por transformar Chile, están expresadas en esta Convención, y las fuerzas reaccionarias, en este caso la derecha, tienen un nivel de acción muy acotado.

– Pero si Elisa Loncón encarna estos valores que menciona, ¿por qué optaron por votar, en una primera instancia, por Isabel Godoy?

Porque inicialmente Isabel Godoy expresó nítidamente la voluntad de modificar los 2/3, que es una cuestión de fondo para nosotros. Es una regla que ha obstruido las transformaciones en estos 30 años de post-dictadura. Esa voluntad de votar por ella orientó también a otros sectores políticos. Ahora bien, en la segunda vuelta, conversamos con los representantes de los escaños reservados mapuche y ellos expresaron la misma voluntad, el mismo compromiso de modificar los 2/3.

– ¿No tuvo que ver la cercanía de Elisa Loncón con el mundo de la Concertación? Por ejemplo, su hermano Lautaro Loncón, que trabajó con usted en el Ministerio de Desarrollo Social, es secretario indígena del PPD.

Nosotros nos orientamos por las deliberaciones que estoy señalando. Lautaro Loncón es una persona comprometida con la causa mapuche, trabajó con esa voluntad cuando estuvo en el Ministerio de Desarrollo Social. Tengo una buena impresión de él.

PRESOS POLÍTICOS

– Uno de los primeros puntos a discutir es la libertad a los presos políticos de la revuelta. ¿Cuáles son los alcances reales de la Convención para influir en este tema?

La situación de los prisioneros políticos es bien grave. Hay personas con prisión preventiva prolongada, sin un juicio acotado en el tiempo, vulnerando el Estado de Derecho. En segundo lugar, son personas que expresaron desobediencia civil. Sin esa protesta social, no estaríamos en este proceso constituyente. En tercer lugar, el sistema político no ha sabido responder a esa urgencia y a ese problema que es humano, porque hay familias que están angustiadas por la prisión de estas personas, y que también es político.

No se puede mantener a las personas privadas de libertad sin juicios justos. Bajo esa perspectiva, la Convención Constituyente se está haciendo cargo de algo que el Ejecutivo y el Legislativo no. Ciertamente, creo que diseñar un camino político e interpelar a los poderes del Estado es perfectamente viable y hay que hacerlo, porque reviste un problema ético y moral.

“No se puede mantener a las personas privadas de libertad sin juicios justos. Bajo esa perspectiva, la Convención Constituyente se está haciendo cargo de algo que el Ejecutivo y el Legislativo no”.
– Marcos Barraza

  • Si sale una declaración de la Convención, llega al Congreso y no pasa nada. ¿Cuál es el Plan B?

Vamos paso a paso. En el caso de los convencionales comunistas, exigimos, entre otras cosas, que el Ejecutivo le diera máxima urgencia a los proyectos de Ley de Indulto y de Reparación a las Víctimas por Violaciones a los DD.HH. Si el Congreso no impulsa esto y el Ejecutivo no le pone la urgencia necesaria, estamos incluso disponibles para hacerlo a través de una disposición transitoria en la nueva Constitución. Pero ése es un proceso muy largo y la gente seguiría privada de libertad. Sin embargo, el camino de que la Convención lo asuma como una urgencia política es indispensable.

– ¿Qué significa, en concreto, una disposición transitoria? ¿Supliría una Ley de Indulto?

Hay que discutirlo. Pero evidentemente que existen las atribuciones y la posibilidad, porque se ajusta a las leyes chilenas y a las leyes internacionales. Es decir, está en el marco del Estado de Derecho. Sin embargo, reitero, eso es muy largo, y la gente está privada de libertad hoy día. Entonces, el camino que tomó la Convención ayer es el mejor, en el entendido de que es la propia Convención que, por mayorías, asume este desafío de interpelar a los poderes del Estado para tomar medidas rápidas y con diligencia respecto a la liberación de las personas. Vamos viendo cómo se van dando los acontecimientos.

LA PIEDRA DE TOPE DE LOS 2/3

– Me decía que la regla de 2/3 era un problema de fondo. ¿Cuál es la fórmula para modificarla? ¿Sólo mediante el Congreso o la Convención podría hacerlo en la interna?

Existe un mecanismo intermedio, que pudiera ser el impulso de plebiscitos a través de las Municipalidades. El otro camino es que la Convención le solicite al Congreso cambiar la regla de 2/3 por un quórum más razonable. También se puede plebiscitar si no avanza con celeridad tras las elecciones parlamentarias y presidenciales que vienen. Es decir, fórmulas existen, el problema es de voluntad política.

– Hay algunos convencionales que han planteado que, en principio, estaban en contra de la regla de 2/3 por el poder de veto que le daba a la derecha. Pero al ver que este sector sacó menos de 1/3 de los escaños, ya no lo consideran un problema. ¿Piensa igual?

Los 2/3 son un problema estructural. No es razonable que redactemos una nueva Constitución con una regla que ha obstruido permanentemente las mayorías. En segundo lugar, la derecha ha estructurado el discurso de las mayorías dinámicas o mayorías móviles que, en algunos temas, pudieran concitar con otras fuerzas adhesiones que podrían generar una obstrucción. Por lo tanto, los riesgos son altos. No podemos establecer materias de primera y segunda categoría en una cuestión tan sensible como la nueva Constitución.

“La derecha ha estructurado el discurso de las mayorías dinámicas o mayorías móviles que, en algunos temas, pudieran concitar con otras fuerzas adhesiones que podrían generar una obstrucción”
– Marcos Barraza

EL REGLAMENTO

– ¿Cuáles son sus prioridades en la discusión del reglamento?

Yo entiendo que es una voluntad mayoritaria de la Convención establecer una mesa que tenga el carácter de transitoria, que en consecuencia sea rotativa cada cuatro meses, y que genere participación de escaños reservados, tal como se inauguró, pero también de constituyentes de regiones, de la diversidad y disidencias sexuales, que permita tener capacidades amplias de representatividad y gobernabilidad respecto a los sectores que están establecidos en la Convención. Por ello es importante que se incremente de dos a siete personas.

– ¿Y más allá de la mesa directiva?

Es muy relevante que las normas de transparencia activa, no activa, y de probidad queden debidamente consignadas en el reglamento. Hay que cautelar que la Convención esté libre de cualquier ejercicio de presión o lobby indebido por parte del empresariado o del mundo de los negocios.

Creo también que hay que establecer una secretaría de participación popular a nivel nacional. Aquí se trata de que el pueblo de Chile y la ciudadanía esté completamente involucrado en este proceso. Por lo mismo, creo que el reglamento tiene que establecer mecanismos de participación para la niñez, para las personas privadas de libertad y todos los universos sociales que tienen desventajas desde el punto de vista de la participación política y social.

“Hay que cautelar que la Convención esté libre de cualquier ejercicio de presión o lobby indebido por parte del empresariado o del mundo de los negocios”
– Marcos Barraza

– Respecto a esto último, engrosar las labores de la Convención con mayor participación ¿no exigirá más plazo?

El desafío es ser altamente eficientes y activos en la participación social. No me pongo aún en la hipótesis de que se amplíen los plazos, pero hay que ser consistentes con una idea de que Chile tenga cambios en el corto plazo. Cuando hablamos de participación hablamos de incentivarla con presentaciones de voto por parte de organizaciones sociales o de firmas para que sean deliberados por los constituyentes, diálogos tematizados por demandas o territoriales, son todas cuestiones necesarias que no podemos obviar, la gente espera que se den.

Comentarios
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