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Columna de Nataly Campusano e Irina Karamanos: Gobiernos subnacionales paritarios ¡Ahora ya!

Pese a las normas paritarias y representativas que han guiado el trabajo de la Convención Constitucional, este es un principio fundamental que aún no es transversal a todas las instituciones y espacios deliberativos de nuestra democracia.

Se cumplió un mes de nuestra Convención Constitucional, el primer órgano constituyente del mundo en ser paritario. Y pese a las críticas de los “expertos” y de una parte de la derecha que acusó que la paridad era “meter la mano a la urna”, a 30 días del inicio de la Convención es incuestionable lo que estamos viendo: que la representación paritaria de las mujeres es un mínimo democrático dentro de una sociedad en la que somos el 51%. Y que, cuando los espacios son representativos de la sociedad, pueden tender a funcionar bajo lógicas distintas, autoexigirse la mantención de la paridad en comisiones, coordinaciones, comités, Mesa y vicepresidencias.

Sin embargo, pese a las normas paritarias y representativas que han guiado el trabajo de la Convención Constitucional, este es un principio fundamental que aún no es transversal a todas las instituciones y espacios deliberativos de nuestra democracia.

Los hechos demuestran que quienes se oponían a la paridad siguen sin verla como un principio mínimo para la consolidación democrática del nuevo Chile. Esto porque el Frente Amplio y el pacto Apruebo Dignidad han sido el único sector del espectro partidario e institucional que ha empujado la necesidad de lograr que la composición del próximo Congreso sea paritaria, institución que actualmente está integrada por un 23% de mujeres, muy alejado de la realidad de la Convención Constitucional.

Pero acaso, ¿es el Congreso el único espacio que requiere seguir el camino de la paridad iniciado por nuestra Convención Constitucional? Claramente no, y, es más, otros espacios institucionales lo requieren con igual sentido de urgencia debido a la sub-representación de las mujeres.

Esto, por ejemplo, lo podemos graficar con la Región de Valparaíso, donde las mujeres en espacios de poder y toma de decisiones están muy lejos de alcanzar la paridad. Con los datos arrojados en la última elección, se eligieron solo 9 alcaldesas en los 38 municipios posibles, lo que denota un 23,6%. Mientras que 85 de las 238 concejalías de la región están integradas por mujeres, lo que significa un 35% de representación. A esto se suma que actualmente el Consejo Regional de Valparaíso está compuesto por 6 consejeras regionales de un total de 28 plazas, es decir tan solo un 21,4% del órgano regional.

La representación paritaria de las mujeres es un mínimo democrático dentro de una sociedad en la que somos el 51%. Y que, cuando los espacios son representativos de la sociedad, pueden tender a funcionar bajo lógicas distintas, autoexigirse la mantención de la paridad en comisiones, coordinaciones, comités, Mesa y vicepresidencias.

Es aún más alarmante que en este último órgano, solo 4 consejeras fueron electas y 2 se sumaron en reemplazo de consejeros que no pudieron terminar su periodo, lo que en términos electorales hace bajar el porcentaje a tan solo 14,2%, el espacio institucional con peor desempeño de género de todas las instituciones con elección popular de la región de Valparaíso.

Lo anterior, es una muestra evidente de la sub-representación de las mujeres en los gobiernos subnacionales, situación que afecta la realización de políticas públicas con perspectiva de género o, más bien dicho, la falta de ésta en el ámbito social, económico, laboral, habitacional, seguridad, urbano, transporte, etc.

Hoy, la sub-representación de las mujeres no permite que la política sea pensada por nosotras ni para nosotras, sino que por los hombres, quienes históricamente han tenido el privilegio de lo público y, por ende, de la ocupación de los espacios que diseñan nuestras comunas, ciudades y regiones. Aquello no puede seguir pasando, en este nuevo país necesitamos que las instituciones abran paso a las mujeres y así poder ver nuestras ciudades con lentes de mujer.

Por este motivo es que como Frente Amplio, consejeras regionales y diputadas, impulsamos un proyecto que modifica la Ley Orgánica Constitucional sobre Gobierno y Administración Regional para lograr la equidad de género en la elección de los Consejos Regionales. Esto lo hacemos entendiendo el contexto político en el que nos paramos, en el que cualquier sector político que se niegue a la representación paritaria de las mujeres no está acorde al sentir de las mujeres, quienes, a 70 años de haber votado por primera vez, exigimos ser representadas al menos en el porcentaje que somos en esta sociedad.

Con este proyecto de ley buscamos garantizar el 51% de puestos o escaños reservados para mujeres en los gobiernos subnacionales a través de sus Consejos Regionales; y así dar la relevancia suficiente y necesaria al protagonismo de las mujeres en un órgano fundamental para el desarrollo de las regiones, el cual hoy carece de una mirada integral de los problemas y sin duda de cualquier perspectiva de género e inclusión.

La inclusión de las mujeres en los gobiernos subnacionales es clave para el desarrollo y creación de políticas públicas sensibles en diversas materias y servicios públicos más comprensivos con las realidades locales en sus múltiples escalas territoriales. La participación garantizada de mujeres a nivel subnacional permitirá generar miradas de crecimiento y proyecciones de la región de forma que el crecimiento y el desarrollo responda a escala humana de manera práctica y con eficacia suficiente para mantener y proyectar las economías locales.

Por lo expuesto, y mucho más, como aspectos que se señalan en el proyecto de ley o argumentos que se den o vayan sumando a lo largo del debate de este importante proyecto que presentamos y porque la paridad llegó para instalarse como un principio fundamental que rige nuestra democracia e institucionalidad, decimos: ¡Gobiernos Subnacionales paritarios ¡Ahora Ya!

Con este proyecto de ley buscamos garantizar el 51% de puestos o escaños reservados para mujeres en los gobiernos subnacionales a través de sus Consejos Regionales

*Nataly Campusano es consejera regional de Valparaíso por el Frente Amplio y directora de la Fundación Territorios Colectivos. Fue la primera presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Andrés Bello de Viña del Mar. Irina Karamanos es antropóloga y coordinadora de Abrecaminos, plataforma de incidencia política de mujeres, diversidades sexuales y de géneros.

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