Tiare Aguilera

AGENCIA UNO

“La mina estaba en estado de ebriedad”: Carabinera relata su versión de lo que pasó en la casa de convencional Tiare Aguilera

La Fiscalía Metropolitana Oriente congregó tanto los parte policiales como las denuncias, con el fin de esclarecer los hechos sucedidos durante la madrugada del domingo 26 de septiembre, que involucran a la constituyente y a su hijo.

Este lunes 27 de septiembre, se dieron a conocer los detalles alrededor de la detención de la convencional por el pueblo Rapa Nuí, Tiare Aguilera, así como la baja del Carabinero que la sujetó del cuello.

Según consignó Emol, la Fiscalía Metropolitana Oriente congregó tanto los parte policiales como las denuncias, con el fin de esclarecer los hechos sucedidos durante la madrugada del domingo 26 de septiembre.

En ese sentido, los primeros relatos que se registran son de parte de vecinas de la convencional, quienes aseguraron escuchar “un fuerte grito y golpes” y la salida de un hombre y una mujer del departamento donde residen.

Luego de esto, la testigo, junto a otro vecinos, acudieron al departamento de la convencional que se encontraba abierto, y es ahí que deciden llamar a Carabineros, puesto que había un menor de edad en su interior.

“Ante tal situación se mantuvo en el lugar, toda vez que el menor se mantenía sin ningún cuidador, constituyéndose en el lugar más residentes de dicho condominio”, reza un documento del cuerpo policial.

El relato continúa, señalando que se escuchaba que alguien “forcejaba la puerta principal de acceso al edificio de la Torre B, para luego escuchar un fuerte ruido de un vidrio quebrándose”, identificándose como la mampara de entrada del recinto.

Luego de este episodio, llega Carabineros al edificio y proceden a indagar al interior del departamento de Aguilera, donde se advierte la presencia del menor sin ningún cuidado de algún adulto, por lo que pasan a buscar a su madre.

Según el parte, la convencional se encontraba en el estacionamiento del complejo de edificios, escondida debajo de su vehículo, resistiéndose en un principio a salir de allí para ser interrogada.

Luego de acceder “de manera agresiva”, el cuerpo policial describe que “se encontraba en estado de ebriedad, lo que le constó al personal debido a su fuerte hálito alcohólico, rostro congestionado, incoherencia al hablar e inestabilidad al caminar”.

Tiare Aguilera, según lo estipulado por los uniformados, estaba “tratando de propinar golpes al personal policial” y repetía “‘a mí no me pasó nada, no sé que hacen acá, yo no hablaré con nadie, todos los pacos son iguales.'”.

Sin embargo, luego de preguntarle por el menor de edad que fue encontrado en su departamento, ella contestó “‘no me interesa, entréguenselo al Sename'”, y es allí cuando se pasa a detenerla.

Luego de esto, es que ocurre el bullado hecho sobre el ahorcamiento de un carabinero a la convencional, el cual finalmente fue dado de baja debido a que su actuar no de condice con la norma que regula el uso de la fuerza.

“Tomarla violentamente de su cuello con su mano derecha presionándola para hacerla retroceder hasta un vehículo que se encuentra estacionado. Dicha técnica no se encuentra en ningún momento instruida, autorizada al personal para tales efectos”, precisa la denuncia.

Por último, se dio a conocer un audio de la cabo 1º Priscila Muñoz, quien acompañaba al uniformado dado de bajo, en el cual la jefa de patrullaje asegura que nunca se trató de un caso de violencia intrafamiliar.

“No era VIF, era la vulneración de un menor de tres años que es el hijo. La mina estaba en estado de ebriedad, el inmueble con la puerta abierta, el menor tirado en la cama (…) ese era el procedimiento, por vulneración del menor”, relata, despejando así las dudas alrededor de la detención de Aguilera.

La versión de Aguilera

En tanto, la convencional, Tiare Aguilera, sostuvo que “jamás hubo golpes o agresiones físicas”. 

Añadió que “al salir a buscarlo para que conversáramos, se me cerró la puerta de entrada del edificio, con el celular sin carga y sin llaves”.

A su vez, afirmó que “en la desesperación de tratar de entrar porque mi hijo de cuatro años estaba solo durmiendo en su pieza, forcejeé la puerta de entrada, lo que hizo que la mampara se trizara. Fui al auto a ver si había alguna llave o cargador y en ese momento sentí muchos carabineros entrando con linternas al edificio”.

“Me detienen muy violentamente, nunca me dijeron quién se iba a hacer cargo de mi hijo, se burlaron de toda la situación. Luego de un forcejeo al no dejarme subir, me esposaron con mucha fuerza y un carabinero puso sus manos en mi cuello ahorcándome hasta hacerme subir al vehículo”, cerró.


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