Maya Fernández apoya candidatura presidencial de Gabriel Boric

Maya Fernández y el apoyo presidencial que dividió al PS: “El proyecto que Boric representa es el que apunta a cambiar el modelo neoliberal”

A tres días de haber respaldado públicamente al candidato presidencial de Apruebo Dignidad, la diputada socialista profundiza en exclusiva con The Clinic sobre el gesto que tensionó al PS, colectividad que formalmente apoya a la abanderada DC, Yasna Provoste. "Si no hay convicción, lo peor que puede hacer uno es respetar la palabra de forma vacía", argumenta.

El pasado jueves 07 de Septiembre, cuando decidió entregar su apoyo oficial al candidato presidencial de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, en desmedro de la abanderada de su partido –Yasna ProvosteMaya Fernández debió apagar su teléfono para poder continuar con su trabajo parlamentario y vida personal.

Mientras estuvo desconectada, el mundo político -y sobre todo el que se ubica desde el centro hacia la izquierda- ardía a su alrededor.

Por un lado, el entorno del diputado magallánico festinaba con un respaldo que contiene un peso simbólico en el mundo político-cultural de izquierda. Para Boric, -atento lector de la Historia de Chile y nostálgico del socialismo de viejo cuño- este respaldo provenía de la nieta del ex presidente Salvador Allende -referente de la izquierda latinoamericana del pasado siglo-, figura del sector más zurdo de la colectividad que ayudara a fundar su abuelo, el Partido Socialista y que, por lo mismo, en los últimos años se transformara en el puente de plata con la nueva camada de dirigentes políticos del sector aglutinados en el Frente Amplio.

Pese a los alcances de este gesto, en la otra vereda el hecho de que no honrara el compromiso formal de apoyar a la candidata oficial del PS, Yasna Provoste, fue duramente cuestionado en sectores de su propio partido y, por cierto, con más dureza desde la colectividad de la abanderada, la Democracia Cristiana.

Entonces, salieron al ataque los emblemas del socialismo por las siempre agudas redes sociales. Por un lado, el otrora factótum de la colectividad, Camilo Escalona, le endosó a Gabriel Boric la responsabilidad de quebrar al partido, mientras que a nombre de la abanderada DC, el actor Alejandro Goic difundió un video que apelaba a “honrar la palabra”, voz impostada incluida y once fotografías de “El Chicho” tras su figura, por si aún quedaban dudas de la ojeriza ante los compromisos demandados.

Así, un día después de anunciar su decisión, y ante las diversas lecturas que trajo consigo este hecho, la diputada Fernández profundiza con The Clinic el trasfondo de su postura, la que sostiene en base a “la unidad de la izquierda”, pero a contrapelo de las formalidades de la cúpula socialista.

-¿Qué vio en Gabriel Boric que la llevó a tomar la decisión de apoyarlo públicamente?

-Esta es una reflexión que vengo haciendo desde hace mucho tiempo, no sólo ahora. Esa reflexión me llevó a no ser candidata pudiendo ir a la reelección. La decisión fue mía y tiene que ver con una reflexión que vengo haciendo respecto a cómo construir la unidad de la izquierda, es decir, con quienes tenemos ideas comunes en una serie de temas. Eso es innegable: en vez de dividirnos, tratamos de generar unidad. Esto ocurre en el Congreso también y es cuestión de ver las votaciones, los temas que hemos defendido y dónde tenemos unidad.

-Insisto: ¿qué fue lo que le atrajo del proyecto de Apruebo Dignidad?

-Tiene que ver con las transformaciones y qué transformaciones queremos hacer en Chile. Cuando partimos con Marca Tu Voto para la campaña anterior de Michelle Bachelet, si bien tuvo un eco ciudadano, no hubo mucha fuerza. ¿Cuándo logramos tener una nueva Constitución? Cuando la ciudadanía se movilizó. Creo que es importante hacer eco de esas transformaciones que espera la ciudadanía. Lo que no podemos mantener son las desigualdades y el status quo.

-Hablar de transformaciones es un poco general. ¿A qué se refiere?

-Por ejemplo, en el tema salud, pasar a un sistema único. O cómo abordamos, con visión de unidad, lo que tiene que ocurrir con el sistema de pensiones, que no da para más.

-¿Terminar con el modelo neoliberal, por ejemplo, como sostienen desde Apruebo Dignidad?

-El PS ha acordado en sus congresos que tenemos que terminar con el modelo neoliberal y avanzar hacia un sistema de bienestar que piense en las personas. No es que lo plantee sólo Apruebo Dignidad, lo han planteado permanentemente los socialistas.

-Pero en lo oficial, los socialistas están con Yasna Provoste, que no representa un fin al neoliberalismo…

-Yo soy partidaria de cambiar este sistema y lo he dicho, no sólo ahora. Cuando uno reflexiona, se pone a pensar quiénes recogen mejor las ideas y principios que uno mismo tiene. Este modelo no da para más y quedó más en evidencia con la Pandemia.

-¿Y es Boric quien recoge esas ideas y principios?

-Sí, es él quien está encabezando un proyecto que es colectivo. Claramente el proyecto que representa Boric es el que apunta a cambiar el modelo neoliberal.

Más fácil para mi hubiese sido ir a la reelección, quedarme callada. Pero en el momento histórico que estamos viviendo, creo que las definiciones son muy importantes”.

-¿Cuando comenzó su reflexión y cuando llegó a la conclusión de apoyar a Boric?

-Lleva varios meses…

-¿Antes o después de la consulta ciudadana?

-Desde antes. Yo siempre estuve impulsando que tuviéramos una primaria con todas las fuerzas progresistas, sobre todo pensando en el PS como un partido de izquierda. Por tanto, era importante, y sigue siéndolo, construir la unidad. Así que no tengo un motivo o fecha exacta, pero creo que es algo que no era raro.

Mucha gente me había comentado que esto era algo que yo ya había dicho o insinuado. De hecho, esta reflexión tuvo que ver con que decidiera no ir a la reelección. Más fácil para mi hubiese sido ir a la reelección, quedarme callada. Pero en el momento histórico que estamos viviendo, creo que las definiciones son muy importantes.

-¿El eje político de la izquierda debería ser el PS junto al FA y el PC?

-Eso es lo que a mi me hubiese gustado en la primaria, que no se dio. Pero eso no quita que uno tiene que seguir bregando por la unidad de la izquierda.

“Tengo una muy buena opinión de Yasna, pero…”

-En la primaria legal, Apruebo Dignidad le cerró las puertas al PS y usted dijo estar “dolida” por eso. ¿Cómo hizo para sanar ese dolor en un par de meses?

-Por supuesto que uno queda dolida y fui crítica porque, finalmente, era un momento que podría haber sido bien histórico de la construcción de la unidad en la izquierda y no ocurrió. Uno no se puede rendir en buscar la unidad de la izquierda. Hay cosas que no se dieron, pero creo que es más importante el proyecto político que hay detrás.

-Cuando les cerraron la puerta para la primaria, Paula Narváez dijo que Apruebo Dignidad “no daba garantías de gobernabilidad, porque se necesita seriedad y se necesita honrar la palabra”. ¿Qué le produce ese juicio respecto de su decisión actual?

-Yo no voy a hablar por Paula Narváez, no corresponde. Sobre esa frase, también era un momento bien duro, porque estábamos listos para la primaria y finalmente, una hora antes, nos enteramos de que no. Sin embargo, después de eso vino el encuentro que se conoció como el sopaipillazo (imprevisto tentempié “reconciliatorio” entre Paula Narváez y Gabriel Boric en Concepción a inicios de Julio) Por otra parte, decir que no ofrecen gobernabilidad es un error, es una agresión gratuita. Nosotros gobernamos con el PC en el segundo gobierno de Michelle Bachelet y ellos se comprometieron con un programa y nadie podría decir que Claudia Pascual, por ejemplo, no fue una buena ministra de la Mujer. Todo lo contrario.

Entonces, cuando se dice que el PC no ofrece gobernabilidad, me parece que no ha a lugar, nosotros ya tenemos una experiencia con eso. En el Congreso también nos coordinamos por muchos temas, entonces está demás ese cliché de que por ser jóvenes, cuando en el mundo existen presidentas que lo son, no se ofrece gobernabilidad.

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-Usted habla de que su decisión apunta a la unidad de la izquierda. ¿Con eso deja fuera a la DC?

-La DC siempre lo ha dicho: la candidatura de Yasna es la construcción de un programa de centro izquierda. Hemos tenido diferencias en distintos aspectos y distintos temas a lo largo de los últimos años. Yo no digo que no haya que construir con las fuerzas progresistas, pero la base a esa construcción debe partir desde la izquierda como un proyecto, ojalá en unidad, es decir, con quienes tenemos sintonía temática. Mucha gente del mundo socialista, no solamente militantes, se sienten con mayor sintonía con Gabriel Boric.

-Cuando usted hizo público su apoyo a Boric, reconoció que Yasna Provoste ha apoyado proyectos más cercanos a la izquierda. ¿Qué diferencia hace entre ella y su proyecto político?

-Una cosa es la individualidad. Yo lo dije muy claramente, tengo muy buena opinión de Yasna, como senadora y por su trayectoria. Pero ella representa un proyecto colectivo, no solamente de ella. Cuando uno ve qué proyecto es más transformador para el Chile que se requiere construir, existe más sintonía con el proyecto que encabeza Gabriel Boric.

-Si bien usted apoya a Boric, su partido formalmente está con Provoste. ¿Qué tensiones le genera esto?

-Primero, siempre he sido respetuosa de la militancia. Nosotros tenemos una militancia que no es primera vez que tiene tensiones por diferencias respecto a candidaturas: es parte de la historia del PS. Incluso, en la época de Allende habían algunos que lo trataban de amarillo, de que era reformista y no revolucionario. Entonces, creo que las diferencias son parte de la democracia.

También las tuvimos cuando partimos con la campaña Marca Tu Voto, donde un grupo de socialistas también nos dijeron que éramos fumadores de opio. En fin, esto ha ocurrido en el PS y yo soy muy respetuosa de la militancia, pero creo que en la vida hay que sincerar posiciones; lo que yo no podía hacer era desaparecer y no decir nada. Uno en la vida tiene que sincerar lo que siente y su posición política.

-Desde Apruebo Dignidad han dado todas las señales de que en una eventual segunda vuelta, van a aceptar el apoyo del PS. ¿Cree que su decisión complica a su partido para expresar estos apoyos en el balotaje?

-No me imagino al PS, más allá de mi decisión, apoyando a la derecha en una segunda vuelta. Eso no va a pasar en ningún sentido, así que no creo que el partido se vea muy complicado. Lo que sí sería una buena noticia para el país, es que a la segunda vuelta pasaran Gabriel Boric y Yasna Provoste. Eso sí que generaría una tensión para el PS como partido de izquierda, porque tendrían que mantenerse apoyando su candidatura oficial, mientras que muchos más militantes considerarían apoyar al proyecto transformador de izquierda que lidera Boric.

-Pero hoy en día Provoste va cuarta en las encuestas, sin demostrar mucho crecimiento…

-Sí, pero las encuestas también se equivocan y frente a la más mínima posibilidad de un escenario de segunda vuelta entre Gabriel y Yasna, creo que lo más importante es marcar las posiciones que uno tiene, como lo hice ayer.

“Boric no es culpable del apoyo, no es que él me lo haya pedido”

-Su decisión generó varias reacciones. El ex presidente de su partido, Camilo Escalona, hizo un tweet donde en vez de enfocarse en usted, culpaba a Boric de tratar de “socavar y escindir el PS”.

-Eso me pareció muy machista, de no considerar que yo puedo tomar mis propias decisiones…

-Claro, pero más allá de a quién responsabilice: ¿le parece válida la interpretación de que su decisión divide al PS?

-Boric no es culpable del apoyo, no es que él me lo haya pedido. Eso es no entender la construcción política y lo que está ocurriendo. En el socialismo tenemos que hacer una profunda reflexión, posterior a esto, sobre las luchas del PS y qué espacios dejamos nosotros para que nacieran fuerzas que también representan los valores del socialismo, eso es una realidad.

El otro día estuve con un militante que me dijo una frase que me dejó pensando: ‘primera vez que tenemos un candidato con ideas socialistas, pero que no es candidato del PS’. Creo que a muchos militantes les ha pasado eso.

“(El PS) es un partido que se define feminista y seamos sinceros: la construcción del feminismo ha sido con las fuerzas de izquierda. Ahí hemos tenido diferencias con parte de la DC“.

-Varios comunales del PS se han declarado en libertad de acción apelando a lo mismo.

-Exacto. Y eso no tiene que ver con lo que decida Maya Fernández, yo no tengo ese poder sobre la militancia. Además, decir eso sería hablar muy mal de la militancia, que es formada, que debate y que tiene una trayectoria. Yo soy muy respetuosa de eso. Entonces creo que echarle la culpa a Boric de la propia reflexión de la militancia socialista, es no abordar el tema de fondo.

En algún momento vamos a tener que reflexionar sobre qué queremos del PS, qué queremos construir. El PS sigue siendo un partido muy importante respecto de las ideas que representa. Por ejemplo, es un partido que se define feminista y seamos sinceros: la construcción del feminismo ha sido con las fuerzas de izquierda. Ahí hemos tenido diferencias con parte de la DC.

-El jefe de campaña de Provoste, Alejandro Goic, sacó a colación a su abuelo, el ex Presidente Salvador Allende, subrayando de que él murió defendiendo los principios democráticos del partido. ¿Qué le generó esa declaración, considerando que involucró a su familia en esta polémica?

-Primero, yo me llamo Maya Fernández, no soy Salvador Allende. Segundo, creo que no he hecho nada antidemocrático, soy muy democrática. Y, por último, creo que no es bueno hablar de Salvador Allende, porque si vamos a hablar de lo que le pasó a Salvador Allende, tenemos que hablar del rol que jugó gran parte de la DC en el Golpe, y digo gran parte solamente por la Carta de los 13, para excluirlos a ellos. Entonces no hay nada antidemocrático. De hecho, no existe nada más democrático que transparentar las ideas y las posiciones.

“Hay que cumplir la palabra, pero tiene que tener convicción”

-A propósito de transparentar posiciones, en una entrevista con El Mercurio en el mes de Junio, dijo que si Paula Narváez no ganaba la Consulta Ciudadana, “obviamente apoyaría a Provoste”. ¿Cuándo ese apoyo dejó de ser obvio?

-Bueno, esa frase fue en otro contexto. En ese periodo habíamos quedado fuera de la primaria amplia que veníamos impulsando y, además, Yasna Provoste todavía no oficializaba su candidatura. Pero también tuvimos una consulta que nos tiene que hacer reflexionar, porque participó muy poca gente y se dieron algunas tensiones sobre lo que ocurrió. Pero lo más importante es que en ese momento, cuando dije esa frase, todavía no teníamos un proyecto por parte de Provoste.

Para mí es importante conocer los programas. Yo también pido que busquen, porque hay otras entrevistas de ese tiempo en que dije que no conocía las ideas que iba a impulsar Yasna Provoste, porque su programa lo conocimos muy encima de la consulta.

“Tú puedes decir que hay que cumplir la palabra, pero la palabra tiene que tener convicción. Y si no hay convicción, lo peor que puede hacer uno es respetar la palabra de forma vacía“.

-¿Y el programa de Yasna la hizo cambiar de opinión?

-Para mi hay puntos en común, no digo que no. Pero hay otros donde tenemos diferencias y creo que la reflexión a hacer es profunda y no es fácil. Tú puedes decir que hay que cumplir la palabra, pero la palabra tiene que tener convicción. Y si no hay convicción, lo peor que puede hacer uno es respetar la palabra de forma vacía. Eso pasa mucho en las candidaturas y en la política, de mantener la palabra sin tener una convicción al respecto.

-¿Se apresuró en dar esa declaración?

-No sé si me apresuré. A veces en política una va haciendo reflexiones porque siempre están pasando cosas, y es válido tener otra opinión respecto a los caminos que se van siguiendo.

-¿Cómo así?

-Por ejemplo, cuando uno ve a los candidatos en los debates exponiendo sus programas, se siente más identificado con uno que con otro. Eso me pasó a mi y me llevó a la reflexión para ver a quien iba a apoyar.

“A nosotros nos fue bien yendo sin la DC a la presidencial pasada”

-El pasado jueves 08 de Septiembre, cuando le preguntaron a Yasna Provoste por su decisión, ella le sacó en cara que la DC dio los votos para que usted fuera presidenta de la Cámara, apelando a su contradicción por no apoyarla. ¿Cómo responde a eso?

-Son momentos políticos distintos. Yo también voté, y lo volvería a hacer, por Iván Flores, que fue un gran presidente de la Cámara. También voté por el diputado (Jorge) Sabag (DC), por ejemplo, para que sea vicepresidente, siendo que tengo profundas diferencias con él, porque ha estado en contra de toda la agenda feminista y le di mi voto a pesar de esas diferencias. Entonces hay que tener cuidado cuando se dicen esas cosas, porque incluso el diputado Sabag no votó por mí cuando fui candidata a presidir la Cámara. Pero en el fondo, son cosas distintas: mezclar un proyecto país con el acuerdo de la presidencia de la Cámara, son dos temas muy lejanos.

-Usted fue de las parlamentarias PS que más se comprometió con la candidatura de Paula Narváez. ¿Cree que hubo responsabilidad de la directiva del PS en su derrota?

-Si hay algo que le faltó al PS, es que una vez que se perdió la consulta, no se hizo una análisis de lo que ocurrió. Sí, faltó apoyo y hubo muchos militantes no lo decían públicamente, pero destacaban que no marcaba nada en las encuestas y creo que ese fue un profundo error, porque ella encabezaba el mundo y las ideas socialistas y eso era bien importante decirlo. Por tanto, ese análisis de por qué perdimos está pendiente y es un debate que tenemos que dar.

-¿Hay responsabilidad de la directiva del PS en la decisión que tomó usted y otros comunales del partido?

-No me quiero meter en la interna, esos son debates que vamos a tener más profundamente en lo posterior. Los temas internos en algún momento vamos a ser capaces de resolverlos y hacer el análisis: la militancia y la mesa que la encabeza tienen que abordar lo que está pasando en el Partido Socialista. Y eso no tiene que ver con Maya Fernández, tiene que ver con mucha militancia. Si fuera sólo la Maya, está bien: me voy al Tribunal Supremo a hacer mis descargos. Pero como ha ocurrido en otros comunales, significa que algo está pasando. Y ese algo hay que abordarlo políticamente. El partido tiene que reflexionar sobre el camino que va a recorrer.

-A pesar de que usted dice que el PS es un partido de izquierda, su eje histórico post transición fue con la centro izquierda. ¿Debieron salirse antes de ese eje político?

-Bueno, parece que nos olvidamos de que en la elección presidencial pasada, el PS no fue con la Democracia Cristiana. De hecho, en esa oportunidad fue cuando sacamos más diputados y diputadas.

-¿Eso prueba que al PS le va mejor sin el centro de la DC?

-Exacto, a nosotros nos fue bien yendo sin la DC a la elección presidencial pasada, no es que el mundo se vaya a caer si cambiamos el eje. Además, igual nos pudimos encontrar con las distintas fuerzas progresistas de centro en la construcción de ideas.

Por otro lado, después del 18 de Octubre, todos hemos tenido una reflexión muy profunda: es imposible decir que no fue un remezón para quienes estamos en política. La ciudadanía dijo que en Chile estaban pasando muchas cosas que tienen que cambiar. Tenemos que transformar este país, obviamente con estabilidad y gobernabilidad, pero tenemos que ser capaces de transformar Chile por el bien de la ciudadanía.

-¿Esas transformaciones, para usted, son con el conglomerado de Apruebo Dignidad?

-Son con el eje de la izquierda, son ideas de izquierda. Tenemos que construir la unidad desde ahí y obviamente crecer. Nunca he descartado que uno pueda encontrarse con todas las fuerzas progresistas, pero el proyecto base debe ser en la izquierda.

“Muchos años atrás uno veía las marchas llenas de banderas del PS y hoy en día dejamos de verlas. Eso lleva a una autocrítica, incluso para mí: en algún momento nos desmovilizamos“.

-¿Para usted el PS debería desmarcarse de su historia con la ex Concertación?

-Creo que es más profundo que decir que hay que desmarcarse, se trata de cómo queremos construir el PS del futuro, qué banderas queremos levantar y nosotros tenemos que sincerarnos. Muchos años atrás uno veía las marchas llenas de banderas del PS y hoy en día dejamos de verlas. Eso lleva a una autocrítica, incluso para mi: en algún momento nos desmovilizamos. ¿Qué pasa con los partidos?, me pregunto si es que logramos atraer a la juventud, porque cuando vamos a las reuniones hay muy pocos jóvenes. No digo que no los haya, pero no somos partidos que estemos motivando a la juventud. Entonces no es sólo pensar en la Concertación por un tema electoral, tenemos el desafío de pensar cómo queremos el socialismo del futuro con temas del futuro.

-La relación entre el PS y el FA se ha visto muy cercana en las votaciones de la Convención Constitucional. ¿Fue importante eso en su decisión de apoyar a Boric?

Sí. Lo que está ocurriendo en la constituyente tiene que ver con que tenemos la misma identidad de ideas. El Colectivo Socialista y el Frente Amplio tienen ideas similares, son capaces de construir y eso es muy importante: existe una unidad a propósito del proyecto más importante, que es la nueva Constitución. Esa construcción de ideas y convicciones similares hacen que tengan un trabajo conjunto.


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