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¿Cuánto odio hay contra la Convención? Estudio detalla cómo son los ataques en redes sociales al órgano constituyente

#ElOdiómetro, herramienta desarrollada por expertos del equipo #DEEP PUCV, reveló que entre agosto y noviembre se realizaron más de 375 mil menciones en Twitter catalogadas como ataques contra la Convención. La mayoría de esta violencia en línea se centra en la presidenta de la institución, Elisa Loncon, por su condición de mujer y mapuche.

Desde su instalación en julio pasado, la Convención Constitucional se ha convertido en un importante foco de atención, algo que se ve fuertemente reflejado en el espacio digital. A diario, es común ver en redes como Twitter hashtags relacionados con sus actividades convertidos en tendencias. Allí, se da una polarización de opiniones, con grupos que apoyan su trabajo y detractores que lo critican. Este último grupo no sólo juzga, sino que directamente ataca e insulta el órgano y a los convencionales constituyentes.

Menciones como #CircoConstituyente o #RechazodeSalida son las que mayormente contienen ataques explícitos contra la Convención. Por otra parte, el hashtag #LaConvencionSeDefiende surgió como una forma de hacer frente a esta violencia en línea y las fake news en torno al desempeño del organismo a lo largo de estos casi cuatro meses, de acuerdo con la información recogida por el equipo del proyecto #DEEP de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Fruto de una alianza entre la Convención Constitucional y la PUCV, desde el proyecto #DEEP surge el Observatorio del Discurso de Odio en la Convención Constitucional. A través del uso de inteligencia artificial, con una herramienta llamada #ElOdiómetro, se encargan de monitorear la violencia en línea y los discursos de odio dirigidos a la Convención en redes sociales como Twitter, Instagram y Facebook. Dicho convenio surge gracias a la experiencia previa del equipo interdisciplinario, que anteriormente realizó un monitoreo similar de la actividad en redes en el marco del Plebiscito 2020 y otros eventos electorales.

Pedro Santander, doctor en Lingüística, es académico de la Escuela de Periodismo de la PUCV y el director del proyecto DEEP-PUCV. Sobre los hallazgos de este estudio, señala que los ataques en línea contra la Convención son sistemáticos. “En estos tres meses y medio en que la Convención Constitucional chilena está en funcionamiento, hemos detectado que, efectivamente, está bajo ataque. ¿Qué significa eso? Que en las redes sociales se genera mucha violencia en línea, ofensas, denostaciones e insultos en su contra. Y hemos detectado que eso es sistemático”, dice el académico en conversación con The Clinic.

Para el monitoreo de los discursos violentos presentes en redes sociales, el equipo a cargo de #ElOdiómetro distingue tres categorías de interés: ataques, discursos de odio y otros. Aunque los discursos de odio son parte de aquello que se denomina como violencia en línea, estos se diferencian de los ataques propiamente tales al dirigirse en contra de un grupo determinado de personas e incitar a la violencia.

Violencia constante

Durante estos últimos cuatro meses, el funcionamiento de la Convención se ha visto marcado por diferentes hitos que recibieron tanto comentarios positivos como negativos en redes sociales: la instalación de la Mesa Directiva liderada por Elisa Loncon y Jaime Bassa, la conformación de Comisiones Provisorias para organizar el trabajo de los primeros meses y la aprobación del Reglamento General, el Reglamento de Participación Popular y el Reglamento de Participación Indígena. Además, situaciones particulares de algunos convencionales constituyentes suscitaron aún más el debate en el día a día, como el falso cáncer de Rodrigo Rojas Vade.

Con respecto a los detractores del órgano constituyente, los hallazgos de #ElOdiómetro comprobaron que la violencia en línea dirigida a la Convención es recurrente. Desde el 1 de agosto hasta el 8 de noviembre, únicamente en Twitter se generaron alrededor de 375 mil ataques explícitos por medio de tweets, retweets y comentarios. “También hemos detectado que, al menos una vez al mes, se genera un peak de actividad fuerte. No ha habido ningún mes en donde no se haya generado un peak de ataques de violencia en línea contra la Convención”, dice el director del proyecto DEEP, Pedro Santander.

Aunque los ataques son constantes, hay días específicos en se alcanza un peak de actividad en las redes. Por ejemplo, en agosto, el día 11 se generó una gran cantidad de comunicación violenta hacia la Convención con más de 24 mil menciones ofensivas, mismo día en que se aprobó el Reglamento General. Por otra parte, entre el 6 y 7 de septiembre se generaron más de 27 mil tweets ofensivos, días en que causó gran revuelo la mentira del convencional Rodrigo Rojas Vade con respecto a su enfermedad.

El peak más reciente se dio el pasado 5 de noviembre, principalmente a través del hashtag #RenunciaLoncon. Con más de 30 mil menciones ofensivas, hasta el momento ha sido el peak de actividad ofensiva más alto recogido por el Observatorio del Discurso de Odio. En la ocasión, los ataques no se dirigían solamente contra la Convención, sino que mayormente hacia su presidenta, Elisa Loncon. El hashtag se originó luego de que Loncon hiciera un llamado al Congreso a no extender el estado de excepción en la Macrozona Sur. El hashtag logró casi 550 menciones por hora, sumando un total de 33.152 menciones en tan solo dos días.

Sobre los ataques, el director del proyecto #DEEP agrega que, desde que comenzaron a monitorear los ataques y discursos de odio en redes contra el órgano constituyente, un gran número de estos se centran en la figura de Elisa Loncon. “La mayoría de la violencia en línea contra la Convención se centra en una mujer mapuche, en Elisa Loncon. En su condición de mujer y en su condición de mapuche”. En ese sentido, Santander señala que también han evidenciado una concentración en el odio hacia el pueblo mapuche, donde “ha sido interesante ver que este discurso violento no se centra en otros pueblos originarios. No hemos detectado discursos de odio contra los diaguitas, aymaras, pascuenses u otros”.

“La ultraderecha es la que más ataca”

Otro de los principales hallazgos en relación con los ataques en línea, es que estos se encuentran en directa relación con grupos de derecha en el país. Además, a diferencia de lo que se suele pensar, el estudio ha revelado que, en su mayoría, las cuentas corresponden a personas reales. “En primer lugar, hemos detectado que los usuarios son reales, no son bots. Puede que haya bots por ahí, pero son insignificantes estadísticamente hablando. En segundo lugar, están ligados a la ultraderecha chilena. Y en tercer lugar, hay personas que juegan un rol importante en impulsar hashtags de ataque a la Convención. Una de ellas es Sergio Melnick”, dice Santander.

Melnick, economista y ex ministro de Augusto Pinochet, tiene un fuerte protagonismo en redes como Twitter, con un marcado discurso en contra de la Convención Constitucional. En el marco del Plebiscito 2020, Melnick fue uno de los principales impulsores de la campaña del Rechazo. Con 256 mil seguidores, desde que la Convención comenzó a desarrollar su trabajo, ha difundido y masificado una serie de hashtags en contra del organismo.

Según lo recabado por el Observatorio del Discurso de Odio, los principales hashtags de Twitter en los que se ha detectado la violencia en línea contra la Convención llevan por nombre #ConstituyentesDesnutridos, #CircoConstitucional, #AbusoConstituyente, #ConstituyenteTongo, #LonconPidePerdon, #LonconAsesina, #ReglamentoTaliban, #DictaduraConstituyente, #BasuraConstituyente, ConstituyenteInfiltrada, #EstafaConstitucional, #LonconCompliceTerrorista, entre otros.

“Otro hallazgo que nosotros hicimos fue en el mes de septiembre, donde detectamos que 8.048 cuentas de usuarios únicos de Chile, que habían sido partidarios del Rechazo, participaban de esta violencia en línea contra la Convención Constitucional”, agrega Santander. Esta información surge a raíz de los datos recogidos por el equipo #DEEP mientras monitoreaban el Plebiscito 2020. A través del cruce de datos de los usuarios a favor del Rechazo y quienes actualmente participaban de la comunicación violenta en contra de la Convención, se encontraron 8.048 cuentas de personas que eran partidarias de esa opción.

Convención Constituyente. Crédito: Agencia Uno.

Haciendo un análisis de este fenómeno percibido en las redes, Pedro Santander comenta que “evidentemente, eso está relacionado con que la derecha es minoría. Hemos detectado que la ultraderecha es la que más ataca a la Convención, entonces los que son minoría en la Convención son los que en redes sociales más la atacan. Quienes son minoría, son los que en el ecosistema digital y medial más ruido hacen, porque eso se replica en muchos medios de comunicación y en voceros de la derecha”.

Discursos de odio

Una de las principales características del discurso de odio es que, además de atacar a un grupo determinado, se insulta en base a prejuicios. Generalmente, estas ofensas se refieren al color, ascendencia, origen étnico, edad, discapacidad, lengua, religión, sexo, género, identidad de género u orientación sexual de las personas. Los discursos de odio también incitan a la violencia, razón por la que diferentes plataformas digitales han optado por implementar políticas para frenarlos, permitiendo que los mismos usuarios puedan denunciar este tipo de ataques.

En cuanto a los discursos de odio referentes a la Convención Constitucional, el académico Pedro Santander dice que “lo primero que hemos detectado, es que el discurso de odio tiene dos características: es muy racista contra el pueblo mapuche. Y en segundo lugar, hace una suerte de bestialización del otro. Se usan conceptos como rata, zángano, donde animalizas a la persona. Hay toda una tradición de que cuando bestializas, animalizas al humano, le quitas su condición humana. Y al quitarle su condición de humano, muchas cosas pasan”.

Así es como, en base a estigmas y prejuicios, un grupo de detractores del trabajo de la Convención buscan crear una imagen negativa del órgano constituyente. “Se construyen representaciones absolutamente falsas, porque efectivamente la Convención Constitucional logró en un tiempo récord generar un reglamento en dos meses y medio”, dice el director del proyecto #DEEP.

“Desde el punto de vista de la interpretación política, yo creo que aquí hay un claro objetivo de denostar a un órgano central de la vida política chilena actual, que es la Convención Constitucional. Generar, en términos representacionales, asociaciones negativas permanentes. Que son flojos, que son zánganos, que son odiosos, que son basura, que es un circo. Hay toda una familia semántica en torno a la Convención que te lleva a lo mismo: denigrarlos y representarlos negativamente”, añade Santander.

Sobre las intenciones que estarían detrás de estos ataques en línea y discursos de odio, Pedro Santander advierte que “se han ocupado mentiras, fake news y campañas de desprestigio. Hay una apuesta por denigrar un órgano por donde transita el nuevo Chile. Hay sectores de la Convención que están apostando al Rechazo de salida. Entonces, para hacer fracasar políticamente algo, tienes que crear un clima de opinión previa. Ese clima de opinión es el que se está tratando de construir a través de las redes sociales que a su vez se amplifican”.

Y agrega: “La gran pregunta es qué efecto va a tener eso en lo real, porque nosotros estudiamos que para el Plebiscito del año pasado, la ultraderecha tenía una presencia importantísima y muy significativa en redes sociales. Sin embargo, el resultado real fue 80-20. ¿Qué va a pasar ahora? Yo creo que las elecciones del 21 de noviembre ya van a dar un buen indicador de cuánto pesa, porque a veces las redes generan climas de opinión que realmente influyen, tienen peso, pero a veces no”.

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