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Política

21 de Febrero de 2022

Por qué un DC se declara ahora orgullosamente amarillo: Las razones de cuatro militantes y ex militantes para firmar por “Amarillos por Chile”

Si hay un partido que sabe qué es que lo tilden de amarillo -al menos en la acepción tradicional, ésa ligada al vaivén- es la DC. Ante la aparición del movimiento “Amarillos por Chile” y de un importate grupo de militantes y ex militantes falangista como parte de él, fuimos a buscar sus razones. ¿Por qué declararse amarillo?, ¿cómo sobrevivir a la lluvia de críticas por su amarillismo? Aquí, cuatro interrogados responden.

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El amarillo es uno de los colores fundamentales de la primavera y eso es lo que queremos para Chile”, reza poéticamente el manifiesto que hizo circular durante el fin de semana un grupo liderado por el escritor y académico Cristián Warnken y que ostenta el orgulloso nombre de “Amarillos por Chile”.

“Los amarillos hemos decidido levantar nuestra voz para aportar en esta encrucijada fundamental de nuestra historia política e institucional”, dice el texto que agrupa, entre 75 firmantes, a figuras insignes de la ex Concertación, principalmente democratacristianos, como los ex ministros Enrique Krauss, Soledad Alvear y Mariana Aylwin.

El objetivo del grupo de adherentes a la carta escrita por Warnken es claro: incidir en el debate constituyente. “Estamos aquí para apoyar toda iniciativa que vaya en la dirección del equilibrio, la mesura, el sentido común, el respeto irrestricto de la Democracia (sin apellidos), del Estado de Derecho, la libertad y también la promoción de los derechos sociales”, declaran los 75 firmantes.

Esta es nuestra primera declaración, pero no será la última”, dice el documento en su último párrafo, como quien golpea la puerta para irrumpir y, de paso, promete quedarse.

Pero como buen pajarito nuevo, el movimiento no estuvo exento de críticas y comentarios en las redes sociales.

Warnken se ha convertido en la voz de un pequeño grupo de la fronda chilena que, ante el miedo de tener que compartir sus privilegios, nunca entendieron el estallido social ni quisieron una Nueva Constitución”, tuiteó el convencional Renato Garín (Ind. PR). Otro convencional, Patricio Fernández (Ind. PS), también disparó en la misma red: “Creo haber sido el primero que escribió una defensa de Los Amarillos cuando, en 2018, se ponía de moda entre los sectarios insultar así a los no dogmáticos. Pero esta nueva versión temerosa y reaccionaria está muy lejos de eso. Más parece una vuelta atrás que un modo de dar el salto”.

En tanto, el diputado Pablo Vidal espetó también en Twitter: “Ese amarillismo orgulloso no es más que conservadurismo y defensa del status quo disfrazado de centrismo. En el fondo son de derecha y no lo saben, o se niegan a reconocerlo”.

En la lista de adherentes del nuevo movimiento hay varios militantes y ex militantes DC. Una tienda política que, históricamente, ha sido acusada de amarilla, en el sentido más tradicional del término: que se mueve de un lado a otro según el vaivén de las marejadas. ¿Y ahora? ¿Por qué declararse parte de Amarillos por Chile? ¿Cómo lidian con las críticas de quienes denostan sin piedad el amarillismo? Cuatro de ellos respondieron.

Enrique Krauss: “Este país ha derivado en los últimos meses en un desenfreno polémico”

El primer ministro del Interior luego del retorno a la democracia, Enrique Krauss, señala que sus razones para declararse orgullosamente parte de Amarillos por Chile es que la declaración “responde a una posición legítima frente a un proyecto que ojalá que tuviera éxito, pero que, aparentemente, por las situaciones que se van planteando, están produciendo dificultades”, dice, en referencia al trabajo de la Convención Constitucional

“Este movimiento no tiene otro sentido más que llamar la atención”, afirma Krauss, al tiempo que apunta a que “algunos integrantes de la asamblea, que no son todos, distorsionan los propósitos”.

El ex ministro afirma que, particularmente, lo que prende sus alarmas respecto al trabajo constituyente son “todas esas aspiraciones de transformar este país rompiendo lo que es la tradición. Por ejemplo, en el tema del Poder Judicial, son notablemente peligrosas las normas y los atisbos que hablan de una pérdida de autonomía en un poder que viene desde la tradición, pero de varios siglos”.

Respecto a las críticas que ha recibido la aparición de este nuevo movimiento, Krauss parece no hacerse problema. “Este país ha derivado en los últimos meses en una especie de desenfreno polémico. Yo digo sí, tú dices no, nunca se puede buscar el tal vez. Promover debate sobre debate no lleva a nada. Lo que hay que esperar son las actitudes”, afirma. Incluso, para sustentar su punto, se permite sacar a relucir las escrituras sagradas: “Lo dice el Evangelio: son más importantes los hechos que las palabras. Y en la palabrería no se avanza mucho, lo que se profundiza son las diferencias”.

Jorge Burgos: “El tratamiento al Poder Judicial lo encuentro peligrosísimo para el desarrollo de la democracia”

Quien fuera ministro de Interior del segundo gobierno de Michelle Bachelet, Jorge Burgos, aclara que firmó la propuesta ya que “a mí me interpretó, respecto a ser gente que estuvo por el Apruebo, pero que ve con preocupación cómo marchan las cosas respecto a varios temas. Algunos ya zanjados y otros en discusión”.

A su juicio, los participantes de “Amarillos por Chile” “quieren mejorar nuestra carta fundacional, ponerla al día, pero no refundar Chile a partir de un texto”.

“Me encantaría que el proceso vaya por esa vía y no nos obligue en unos meses más a tener que optar por un texto incompleto, refundacional, de difícil implementación, con el riesgo importante de que varios que estuvimos por el Apruebo terminemos votando por el Rechazo frente a una oferta de esa naturaleza”, advierte Burgos, quien mira el proceso con cautela, en particular respecto a las normas aprobadas en el Pleno del primer informe de la comisión de Sistemas de Justicia.

El tratamiento al Poder Judicial lo encuentro peligrosísimo para el desarrollo de la democracia”, señala Burgos. Y critica también a los artículos aprobados en el informe de la comisión de Forma de Estado: “Creo que un regionalismo excéntrico, al límite, es eminentemente peligroso para el país. Permitir que varias instancias determinen políticas fiscales y tributarias me parece muy desastroso, muy peligroso. Se cree mucho que empezamos de cero; y eso no es cierto: Chile empieza de una historia constitucional muy rica, con problemas, pero muy rica”.

Sobre las críticas que han recibido, Burgos identifica que “aquí hay un sector que cree que hay que refundar Chile, entonces cuando salen otros chilenos y chilenas a decir ‘momentito, queremos un mejor Chile, pero no desde cero’, se enojan, se molestan”.

Ignacio Walker: “La izquierda dura está ejerciendo una hegemonía en una dirección que nos aleja de la Constitución de todos y todas”

El militante histórico de la DC y ex timonel de la tienda, Ignacio Walker, esboza entre sus razones para firmar la misiva el hecho de que “es una iniciativa ciudadana de un grupo transversal de personas que nos hemos identificado con la centro izquierda durante 30 años, que votamos por el Apruebo y que vemos con preocupación la deriva refundacional e identitaria de la Convención. Y por lo tanto, hemos querido sacar una voz en favor del diálogo, los acuerdos y el respeto mutuo”.

El ex senador y ex canciller advierte que no apunta a una norma o debate en particular “sino a la matriz que está saliendo de la Convención, en el sentido que expresa, y aquí hablo a título personal, una izquierda dura o radical que se expresa, principalmente, en la ex Lista del Pueblo, en los Escaños Reservados, el Partido Comunista y el Frente Amplio , que está ejerciendo una hegemonía en una dirección que nos aleja de la constitución de todos y todas”.

En esa línea, Walker considera las acaloradas reacciones que provocó la misiva, como parte del efecto buscado por los firmantes. “Una declaración como esta está abierta al debate, y yo creo que es muy importante lo que ha surgido. Hemos visto todo tipo de columnas, editoriales, opiniones de expertos, de la ciudadanía, y eso nos parece muy bien, porque lo que queremos hacer es promover un debate”.

Mariana Aylwin: “Esa idea de que ‘o estás con nosotros o defiendes privilegios’ es de un simplismo lamentable”

La ex minsitra de Educación durante el gobierno de Ricardo Lagos encuentra entre sus razones para firmar el manifiesto amarillo que éste tenga “como único objetivo generar conciencia, tanto en los constituyentes como en la ciudadanía, de los riesgos de tener una Constitución que no represente mayoritariamente a los chilenos y que sea refundacional”.

“La Convención Constitucional tiene toda la legitimidad, pero es una mayoría circunstancial que tiene que velar porque todos los sectores se sientan interpretados y hay muchas de sus iniciativas que están generando una preocupación respecto a su inviabilidad o respecto a sus efectos”, sentencia Aylwin, quien menciona como ejemplo, la propuesta —actualmente en revisión en la comisión de Sistemas de Justicia— que crea una justicia indígena.

“Estamos porque la Constitución recoja los derechos de los pueblos indígenas, pero, ¿por qué tener dos sistemas de justicia paralelos? ¿Cuáles son los sistemas jurídicos que tienen los pueblos indígenas? Por lo tanto, tiene que haber una Corte Suprema, un Poder Judicial único”, sostiene.

En cuanto a las críticas que ha recibido la declaración, Aywin reflexiona: “Me ha causado una gran sorpresa la animadversión tan grande ¡Y que incluso llegan hasta teorías conspirativas!”. 

Y agrega: “Si uno dice ‘mira, estamos con la regionalización, pero ojo con la autonomía financiera, con competencias para suscribir préstamos, para crear impuestos’, bueno, me parece que estamos en el momento para hacer esas advertencias”.

Sobre las acusaciones de que los firmantes de este movimiento representan a un conservadurismo camuflado, Aylwin responde: “Esa idea de que ‘o estás con nosotros o defiendes privilegios, o intereses mezquinos, o el status quo’ es realmente de un simplismo lamentable, y creo que de esas trincheras tenemos que salir”.

 “Yo le entrego toda la legitimidad a los convencionales a hacer su discusión, pero la ciudadanía también tiene derecho a decir su posición de distintos ámbitos”, finaliza la otrora ministra de Educación.

También puedes leer: No hay tiempo para tropiezos: Los próximos pasos de la CC y cada una de sus comisiones


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