Secciones

The Clinic Newsletters

Más en The Clinic

The Clinic Newsletters
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Política

11 de marzo de 2022

Al borde de un Senado acéfalo: la tragedia de un accidentado acuerdo que entregó el mando a Álvaro Elizalde

Agencia Uno

La jornada de hoy comenzó con un accidentado acuerdo transversal para delegar en el senador y presidente del PS la presidencia del Senado. En RN ardió troya y negaron sus votos para defender a su truncada opción, Manuel José Ossandón. Fueron sesenta minutos de misterio, transmitido en vivo por la TV, donde no había claridad de cuál sería el senador que le traspasaría la banda presidencial a Gabriel Boric en el Congreso. Finalmente, operó el pudor y el sentido de urgencia.

Por

Se esperaba fueran sesiones expeditas para elegir las presidencias del Congreso que asumen para el período legislativo entre 2022 y 2026. Sin embargo, todo terminó en polémica y un importante retraso para la conformación de la mesa del Senado por el accidentado acuerdo para la presidencia del Senado.

Si bien este viernes los ojos están puestos en el cambio de mando presidencial, también se están desarrollando otros enroques institucionales.

Esta mañana también asumen los nuevos 155 diputados y 50 senadores que llevarán adelante la agenda legislativa durante este 2022. Este nuevo grupo de parlamentarios tuvo que definir la presidencia de sus respectivas comisiones, pequeños espacios de poder en la legislatura.

Senado: la incógnita de un acuerdo que superó a RN

La conformación de la testera del Senado tuvo tintes de comedia griega: hasta último minuto no estaba definido quiénes liderarían la mesa de la Cámara Alta.

Existía un acuerdo de palabra -con la flexibilidad y recovecos propios de este tipo de negociaciones informales- entre la sectores de la derecha y el eje del PS-PPD desde noviembre de 2021 para rotarse la testera y repartir de manera equitativa las comisiones.

Sin embargo, las tratativas fueron complejizándose hasta transformarse en una suerte de espectáculo televisado: los matinales daban cuenta «en vivo» de cómo se caía el accidentado acuerdo político para conformar la cúpula del Senado.

Parlamentarios con rostros compungidos, moviéndose de un lado a otro con evidente nerviosismo y protagonizando conversaciones de pasillo, para intentar salvar lo que sería un pilar fundamental de la institucionalidad democrática. Esas eran parte de las imágenes que protagonizaron las pantallas de TV entre las 10:00 y las 11:00 AM.

Ya los matutinos habían adelantado que finalmente el senador y presidente del PS, Álvaro Elizalde, había concitado los apoyos de prácticamente todo el arco político representado por sus colegas. Lo que aparenta ser un acto de noble desprendimiento, era finalmente un esfuerzo por «salvar las instituciones» en este accidentado acuerdo para presidir el Senado.

Ante las pulsiones de cierta izquierda en la Convención de acabar con el Senado, los partidos tradicionales de la ex Concertación, reforzado por el pánico de la UDI, determinaron que sería el Partido Socialista el que estuviera a cargo de los primeros meses del Senado.

La apuesta es que el PS, ahora partido hegemónico de gobierno-por número de autoridades, tradición y densidad política-, tiene mayor incidencia, tanto en la administración de Gabriel Boric como en el órgano constituyente.

Esto le permitirá frenar las propuestas de unicameralidad en el órgano constituyente, con el apoyo de convencionales del FA y el PC e, incluso, de INN, lo que adelantaba alojar en los anales de la Historia el tan cuestionado Senado de la República. Para ello, al menos para contener lo que se pudiera dicha ofensiva, los gremialistas se cuadraron para que fuera Álvaro Elizalde el primero en presidir la corporación.

Dicho pacto, sin embargo, colisionaba con los intereses de Renovación Nacional. Este partido ya en Enero había resuelto postular a su senador, Manuel José Ossandón, para acometer dicha misión.

Por cierto, el legislador, fiel a su estilo, defendió a todo volumen -incluyendo entrevistas en la prensa docta- su postulación por «derecho propio». Uno de sus argumentos era elocuente de los cálculos de su sector: «como derecha debemos decidir si queremos ser oposición 20 años más o aspirar a gobernar en cuatro», dijo a El Mercurio.

Ossandón nunca ha tenido sintonía fina con el gremialismo: respaldó la opción «Apruebo» en el Plebiscito, apoyó los retiros de las AFP y fue un constante contradictor del saliente gobierno de Sebastián Piñera, desde su discurso de la «derecha social».

Así las cosas, RN estuvo en las primeras horas de la mañana sosteniendo la negativa de apoyar a Elizalde, una repentina piedra que asomó en el camino para quebrar un accidentado acuerdo, a esas alturas, mayoritario para la presidencia del Senado. «RN quiere ir al VAR», incluso apuntaron algunos agudos tuiteros que seguían el desarrollo de la comedia, aludiendo a la tecnología futbolera.

Mientras el Presidente Gabriel Boric se tomaba las fotos oficiales con su futuro gobierno en Cerro Castillo, estaba la incógnita de quién participaría en el traspaso de mando y le pasaría la banda presidencial al nuevo Mandatario.

Bochorno estético de proporciones que, además, suponía la primera derrota política del titular de la Segpres, Giorgio Jackson, quien mantuvo contactos con «El Cote» Ossandón, para dar trato a sus intereses. Gestiones propias de su cartera, pero que fueron criticadas incluso por senadores socialistas como Alfonso de Urresti.

Sin embargo, operó el pudor y el sentido de urgencia. Siendo poco más de las 11:00 AM, y a minutos de que Boric llegara al Congreso, fue electo como presidente del Senado el senador socialista Álvaro Elizalde por 35 votos, cumpliendo el accidentado acuerdo.

Le siguieron en la polémica votación el senador y presidente de RN Francisco Chahuán con 13 votos -prueba fehaciente de que el anhelo de Ossandón no logró permear a la mesa de su propio partido- y el independiente Karim Bianchi, que sólo obtuvo un voto Es decir, votó por si mismo.

De esta manera, Elizalde asume desde la presidencia de la mesa de la Cámara Alta, en conjunto con Luz Ebensperger (UDI), quien se hará cargo de la vicepresidencia. El también presidente del Partido Socialista, será el encargado de cruzarle la banda presidencial a Gabriel Boric en la ceremonia de cambio de mando.

Cámara: acuerdo expedito para un PPD

Otro panorama es lo que ocurrió en la Cámara de Diputados y Diputadas, donde los acuerdos fueron respetados, por lo que la votación ocurrió sin polémica para las presidencias de la Cámara del Congreso que asume este 2022.

El nuevo oficialismo se mantuvo hasta altas horas de la noche para llegar a un acuerdo entre las bancadas en ambas cámaras. En el caso de la Cámara fueron once partidos los que sellaron seis mesas directivas para los próximos cuatro años. Así, el acuerdo se realizó desde la DC al PC, pasando por el Partido de la Gente y algunos independientes.

Estas tendrán una duración entre siete y nueve meses, y serán lideradas por el PPD, el Partido Comunista, la Democracia Cristiana, el Partido de la Gente, el Frente Amplio y el Partido Liberal. 

Quien asumirá esta primera presidencia será el diputado Raúl Soto, actual jefe de bancada del PPD. Soto será acompañado hasta el 21 de Octubre de este año por el primer vicepresidente, Alexis Sepúlveda del Partido Radical, y la segunda vicepresidenta, Claudia Mix de Comunes.


Notas relacionadas