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22 de mayo de 2022

Paulina Vodanovic, candidata a la presidencia del PS: “No advierto posibilidad de que se hagan los cambios a una nueva Constitución en el Congreso que tenemos hoy en día»

Pulina Vodanovic

La ex presidenta del directorio de la fundación Horizonte Ciudadano -entidad ligada a la ex Presidenta Michelle Bachelet- es una de las aspirantes a la presidencia del PS, llegando a ser la primera mayoría individual en la elección del nuevo comité central del partido, instancia que posteriormente elegirá a la mesa partidaria. En esta entrevista asegura que “las bases critican mucho la parlamentarización excesiva que ha tenido el partido", además de cuestionar la división oficialista cuando el Ejecutivo impulsaba la idea de un Estado Intermedio para la Macrozona Sur. “No se puede ser un enamorado de las ideas propias cuando hay conflictos graves que atender”, sentencia.

Por

Las elecciones del comité central del Partido Socialista (PS) concluyeron dejando algunas sorpresas que los integrantes de esta instancia tendrán que tomar en cuenta para las negociaciones entre lotes para elegir una nueva directiva.

Entre los hechos inesperados resaltó la performance electoral de la abogada Paulina Vodanovic, ex presidenta del directorio de Horizonte Ciudadano, fundación de Michelle Bachelet, y otrora subsecretaria de las FF.AA. en el segundo gobierno de la ex Presidenta. Además, viene de una tradición socialista heredada de su padre, Hernán Vodanovic, ex senador del partido.

En las elecciones del pasado domingo 15 de mayo, Vodanovic se impuso con 2.192 votos, quedando como primera mayoría individual. Incluso, superó a quienes figuraban como los principales aspirantes para suceder a Álvaro Elizalde al mando del PS, como Camilo Escalona (1.800), y los senadores Alfonso de Urresti (1.185) y Fidel Espinoza (708)

Con esa base, Vodanovic se califica a sí misma como “ganadora de la lista más votada”, por lo que exige ser electa como presidenta del partido. “No tiene ningún sentido que la persona que obtuvo la primera mayoría, que en este caso soy yo, sea desplazada por minorías”, asegura a The Clinic.

-De resultar electa presidenta del PS, usted sería la segunda mujer en ocupar el cargo. ¿Qué tan importante es ese factor?

-Primero quisiera relevar la votación con la que gané, habiendo duplicado al senador de Urresti y con una ventaja considerable sobre Camilo Escalona. Por lo tanto, eso es lo primero que hay que agradecer a la militancia que a lo largo de Chile me honró con su voto y a quienes debo responder en los términos en que me comprometí durante la campaña; mayor democracia interna, fortalecer los organismos regulares como el Comité Central y la Comisión Política, y escuchar a las bases, particularmente a las regiones.

Yo tuve mi apoyo en las regiones, hice una campaña bien intensa de recorrer por semanas el país, y tengo un compromiso con ellos. En segundo lugar, el liderazgo que represento, mucho más horizontal y apegado a las bases, donde quiero que toda la meza del partido participe, no solamente que el poder esté concentrado en la presidencia y la secretaría general como ha sido hasta ahora, y donde también la línea política sea fijada por la Comisión Política y no por decisiones unipersonales.

-Si usted no resulta electa presidenta del PS, ¿cómo le explicaría a la militancia su eventual derrota, considerando que obtuvo la primera mayoría individual?

-En ese caso tendrán que dar explicaciones quienes voten en contra de la democracia interna. El Comité Central que elegirá a la nueva directiva está compuesto por 110 miembros, de los cuales más de 80 pertenecen a la lista de Unidad Socialista en que yo participé, junto con Escalona, De Urresti y Fidel Espinosa, entre otros. Por lo tanto, soy la ganadora de la lista más votada.

«No tiene ningún sentido que la persona que obtuvo la primera mayoría, que en este caso soy yo, sea desplazada por minorías».

-¿Está confiada o cree que es difícil que la elijan presidenta del PS?

-Creo que los sistemas electorales están hechos para respetar la democracia. El sistema electoral nuestro está hecho para que se representen todas las tendencias al interior, que están representadas a su vez en distintas listas. En este caso, las tendencias mayoritarias del partido fueron unidas en una sola lista; el Tercerismo, la Nueva Izquierda, Grandes Alamedas, el Colectivo (de Identidad Socialista) y la Renovación. Entonces, no tiene ningún sentido que la persona que obtuvo la primera mayoría, que en este caso soy yo, sea desplazada por minorías.

-De todos los factores que están en juego, como el acuerdo entre lotes del partido, su mayoría individual o las redes parlamentarias, del senador Alfonso de Urresti, ¿cuál va a pesar más en la elección de nueva presidencia del PS?

-Lo que pasa es que esa es una fortaleza para los parlamentarios, pero no para el resto del partido. La verdad es que las bases critican mucho la parlamentarización excesiva que ha tenido el partido en los últimos años. Que el poder esté concentrado ahí, y más aún en el escenario de discusión constitucional que tenemos, donde claramente algunos senadores han actuado como incumbentes, a propósito del cambio del Senado a la Cámara de las Regiones.

Por lo mismo, sería mucho mejor, y también es un clamor, que presida una persona que pudiera dedicarse exclusivamente sin tener conflictos de intereses.

Vodanovic propone: «Terminar con las máquinas y los lotes e impulsar derechamente una democracia interna que nos permita posicionarnos como el partido fuerte de la izquierda chilena».

-Si usted llega a ser presidenta, ¿cómo proyecta el rol del PS en el gobierno?

-El Partido Socialista tiene una labor fundamental en este gobierno, como lo ha demostrado hasta ahora. Y también como lo ha demostrado la participación de nuestros miembros del Colectivo Socialista en la constituyente, que es ser un eje articulador para el gobierno. Tenemos que hacer la defensa de una nueva Constitución para Chile, porque esto es lo que el pueblo ha reclamado. No podemos seguir refugiándonos en subterfugios para ir en contra de la voluntad ciudadana.

El sello que quisiera darle a esta gestión, es que haya una real inclusión e integración de todos los sectores del partido. Que termine la diáspora socialista que se ha producido y vuelvan al partido quienes son socialistas, porque el socialismo se construye desde el Partido Socialista. Por lo tanto, terminar con las máquinas y los lotes e impulsar derechamente una democracia interna que nos permita posicionarnos como el partido fuerte de la izquierda chilena. Yo he hablado de que tenemos que construir un sólo partido, esa es mi consigna.

«Las bases critican mucho la parlamentarización excesiva que ha tenido el partido en los últimos años (…) Es un clamor que presida una persona que pudiera dedicarse exclusivamente sin tener conflictos de intereses.».

-Usted y el presidente saliente del PS, Álvaro Elizalde, vienen de la misma corriente. ¿Espera que el senador le de su apoyo públicamente?

-Él me ha manifestado su apoyo.

-¿Y cuál es su evaluación de la gestión de Elizalde?

-En ocasiones he sido crítica de algunos aspectos y también he sido justa en reconocer los aciertos. Respecto de la conducción de esta mesa, creo que ha reflejado el estilo de los últimos años. Que precisamente es lo que yo he criticado y que propongo, que es una mayor democracia interna, que funcionen los órganos de partido y donde no sea el presidente o el secretario general de la mesa quienes adopten una posición.

Somos un partido donde la participación de las regiones, de las bases y de la militancia, tiene que ser permanente e incidente y no sólo en las elecciones periódica. Este reclamo de participación ciudadana que se concretó con la nueva Constitución, también es un clamor dentro de nuestro partido y a eso me he comprometido. Y eso explica la fuerte adhesión que tuve en la votación.

-¿Cómo explica la «diáspora socialista» que usted misma mencionaba? ¿A qué se debe la salida de militantes en el periodo de Elizalde?

-Hay mucha gente que dice que el Partido Socialista hoy no es el partido en el que estuvieron ellos antes. Y que por eso no volvieron a militar una vez que se produjo el proceso de refichajes, o derechamente renunciaron. No es sólo en el último periodo, sino viene de mucho más atrás. Mucha gente también, compañeros y compañeras de Chile, me han dicho ‘compañera, esta es la última oportunidad que le damos al partido’ y han depositado la esperanza de ese cambio en mí.

Por lo tanto la gratitud que yo tengo y el compromiso con ellos es ese: no seguir admitiendo las viejas prácticas. Yo no puedo ofrecer ni cargo, no puedo ofrecer nada, sino un proyecto político diferente, apegado a la democracia interna y con consulta siempre a las bases.

Vodanovic (PS): “No se puede ser un enamorado de las ideas propias cuando hay conflictos graves que atender”

-En el cónclave convocado por el Presidente Boric en Marzo, este mencionó que no quería partidos de primera y segunda categoría. ¿Se ha cumplido esa máxima?

-Claramente hay diferencias al interior de las coaliciones de gobierno. Y eso hace que debiéramos avanzar, como lo dijo el Presidente, hacia una sola coalición donde podamos trabajar en conjunto. O, al menos, si no se avanza hacia una sola coalición, donde tengamos mayor incidencia y conversación política.

El gobierno está recién empezando y tenemos todo el tiempo para tener una verdadera conversación permanente. El Partido Socialista va a estar disponible con lealtad, como ha sido hasta ahora para poder hacer eso.

«Aquí los partidos políticos que sustentamos en el gobierno debemos actuar en unidad», dice Vodanovic, agregando que «No se puede ser un enamorado de las ideas propias cuando hay conflictos graves que atender».

-¿Cree viable que Apruebo Dignidad y Socialismo Democrático se unan en una sola coalición?

-La política consiste precisamente en dialogar, lograr acuerdos, conciliar los intereses que son aquí los intereses de la ciudadanía. Nosotros como país tenemos graves problemas. Tenemos problemas respecto a la seguridad, el tema de la Macrozona Sur, la migración, los temas económicos. O sea, tenemos que atender demasiadas necesidades con urgencia y no hay tiempo para disputas internas. Aquí los partidos políticos que sustentamos en el gobierno debemos actuar en unidad.

-A propósito del tema de seguridad y las trabas que encontró el gobierno dentro del propio oficialismo para impulsar un Estado Intermedio, el diputado PS Tomás de Rementería dijo: «AD prefiere hacer un saludo a su electorado de nicho». En ese sentido, ¿cómo evalúa la actuación de esa coalición en el gobierno?

-Yo no creo que me corresponda evaluar coaliciones en el rol que pretendo tener, sino que dialogar políticamente para que trabajemos por objetivos comunes. La frase rimbombante no ayuda a la comprensión de los resultados.

Pero sí me parece que aquí hay que reconocer y actuar frente a esos problemas. No se puede ser un enamorado de las ideas propias cuando hay conflictos graves que atender con urgencia. Y donde la propuesta del gobierno en estos momentos me parece que es la correcta: establecer un Estado de Excepción por un tiempo, no en forma permanente.

-Este semana trascendió que Ana Lya Uriarte será la próxima jefa de gabinete de la ministra Izkia Siches en Interior. Sumado al desempeño del socialista Manuel Monsalve en la subsecretaría del ramo, ¿convierten estos hechos al PS en el partido fuerte del gobierno?

-Quisiera destacar también a las mujeres que integran el gobierno porque tenemos una ministra de Defensa (Maya Fernández). Tenemos a la canciller (Antonia Urrejola) que ha hecho una extraordinaria labor. Y también tenemos a la Ministra de Salud (Begoña Yarza) Entonces no quisiera invisibilizar a las mujeres.

Pero respecto a Interior, me parece que Ana Lya es una destacada abogada y académica con una amplia experiencia política. Y que, sin duda, va a contribuir con su experiencia a la gestión de un ministerio tan importante.

-¿Eso consolida al PS como un partido que garantiza estabilidad y gobernabilidad al Ejecutivo?

-El Partido Socialista no necesita consolidarse. El PS fue integrado por el Presidente porque él estimó que era necesario contar con los cuadros políticos y técnicos del partido para su mandato. Entonces, el partido está consolidado desde el momento en que el Presidente requirió a esas personas.

Respecto de la gobernabilidad, no me gusta ese término porque pareciera que el país es ingobernable; a mí no me gustan esas frases como de molde. Nosotros contribuimos con nuestra experiencia de haber estado siempre gobernando en coalición. Se gobernó en coalición con el Presidente Allende, se gobernó en coalición durante la época de la Concertación y también con Bachelet II.

Esa experiencia de haber trabajado siempre en equipo nos permite aportar sólidamente al gobierno.

«La Constitución del 80 es una Constitución de origen absolutamente antidemocrático, que en el gobierno de Lagos fue corregida, pero que no fue alterada en lo sustancial, que es el Estado Subsidiario».

“En el gobierno de Lagos la Constitución del 80 fue corregida, pero no fue alterada en lo sustancial”

-Hoy en día las encuestas muestran un triunfo del Rechazo por sobre el Apruebo para el Plebiscito de Salida. ¿Cómo explica que hayamos pasado del 78% en el Plebiscito de Entrada a esta remontada del Rechazo en las encuestas?

-No le voy a quitar mérito a las encuestas ni voy a descalificarlas, porque pienso que es gente profesional y que se dedica a esto. Pero la verdad es que nosotros como socialistas no nos vamos a perder en lo que significa apoyar el Proceso Constituyente de la nueva Constitución. Desde el Presidente Allende que estamos luchando por este cambio.

La Constitución del 80 es una Constitución de origen absolutamente antidemocrático, que en el gobierno de Lagos fue corregida, pero que no fue alterada en lo sustancial, que es el Estado Subsidiario. Por lo tanto, se sacaron los anclajes autoritarios, es cierto, pero no es una Constitución que como socialistas nos represente. Nosotros hemos optado por un Estado Social y Democrático de Derecho y eso es lo esencial de esta Constitución. Por ese motivo lo vamos a apoyar.

-Han sido varios socialistas quienes se han comprometido con el Apruebo, sobre todo parlamentarios. ¿Cuál debería ser el rol del PS en la campaña para el Plebiscito de Salida si usted llega a la presidencia?

-Es evidente que el Partido Socialista tiene que ir por el Apruebo. Los parlamentarios ahora están apoyando, aunque en un principio hubo algunos con ciertas reticencias. Por lo tanto, lo que nosotros tenemos hoy día es que nuestras bases, como el socialista que está en Andacollo o el que está en Curarrehue, quieren una nueva Constitución. Y de eso puedo dar fe porque he recorrido el país de norte a sur hablando con ellos.

Sobre el rol que tomemos en la campaña, esas son las definiciones que tenemos que adoptar como partido, como mesa futura. Pero tampoco tenemos tiempo tampoco para discutir. Aquí hay que ponerse los bototos y salir a la calle. Ponernos en campaña y en eso sí que somos buenos los socialistas, en poder estar en las calles.

Nuestras bases se despliegan rápidamente. Siempre tenemos militantes en todas las ciudades, en los pueblitos más pequeños que están disponibles. Para ir a hablar y conversar con la gente y en este caso, están muy motivados por la nueva Constitución.

-En caso de que gane el Rechazo, ¿usted es de la idea de que la Constitución debe ser cambiada de todas formas?

-Yo no quisiera ponerme en el escenario de que gane el Rechazo, pero es claro que incluso parte de la derecha está reconociendo que hoy día la Constitución del 80 ya está superada y que, por consecuencia, no podemos mantenerla.

El problema que tendríamos en ese caso es que el poder constituyente está radicado, de acuerdo a la Constitución del ‘80, en el Congreso. Y yo no advierto posibilidad alguna de que se hagan los cambios sustantivos que se requieren de una nueva Constitución para Chile en el Congreso que tenemos hoy en día. Los altos quórums de la actual Constitución hacen inviable la reforma Constitucional. Por lo tanto, esta alternativa a mí no me parece y por eso voy a hacer todos los esfuerzos desde el partido y personales para que se apruebe la nueva Constitución para Chile.

-¿Tiene problemas de legitimidad el Congreso?

-No es un problema de legitimidad. El Congreso fue elegido democráticamente, pero es difícil lograr los quórums.

-¿Qué vía ve posible para continuar con el Proceso Constituyente en caso de que triunfe el Rechazo?

-Yo no creo que hoy día haya que estar pensando en terceras vías.

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