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30 de mayo de 2022

ADELANTO. Piñera Offshore, desde Sanhattan a las Islas Vírgenes

A fines de noviembre, Nicolás Noguera, el hombre fuerte de los negocios de la familia Piñera Morel, declaró ante la fiscal de Valparaíso Claudia Perivancich por la causa que apunta al ex Presidente Sebastián Piñera por eventual cohecho y delitos tributarios por la venta de Minera Dominga en 2010. Fue una declaración en dos tandas que, entre otras cosas, permitió sincerar la motivación tras el uso de paraísos fiscales para esa operación. El relato a continuación es un extracto del libro "Piñera Offshore", de los periodistas Sergio Jara y Juan Pablo Figueroa; una crónica que reconstruye casi cuatro décadas de historia de la ex familia presidencial a través de paraísos tributarios y los conflictos políticos, económicos y judiciales que abrió a su paso. El libro, editado por Planeta, estará disponible en librerías a partir del 1 de junio.

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Valparaíso, 10:00 del viernes 26 de noviembre de 2021. Nicolás Noguera estaba acompañado por sus abogados y, al igual que otras veces que ha estado frente a un fiscal, comenzó relatando su historia con los Piñera Morel.

Contó a Perivancich y Rebeco que estudió Ingeniería Comercial y un magíster en Economía Financiera en la Universidad Católica, y que fue un profesor suyo quien lo recomendó en 2002 para postular a un puesto como analista de inversiones en el Grupo Bancard. Que Sebastián Piñera lo entrevistó personalmente y lo contrató. Que estuvo tres años en ese cargo y que en 2005 se alejó un tiempo para cursar un mba en la Universidad de Harvard, en Estados Unidos. Y que en 2007 volvió, asumió la gerencia general del holding y los controles para gestionar su millonaria cartera de inversiones.

Explicó que el patrimonio de la familia Piñera Morel ha transitado por distintas etapas y que, después de años de modificaciones y traspasos, desde 2018 se divide oficialmente en dos ramas supuestamente separadas: Bancard e Inversiones Odisea140. La primera estaría compuesta por las sociedades ligadas directamente al ex presidente; la segunda, por las firmas que controlan sus cuatro hijos. Ahora, dijo, él es gerente general de ésta última, no de la primera, aunque en realidad siguen siendo parte del mismo family office, uno de los más poderosos del país, donde él lleva ya dos décadas trabajando. Conoce cada uno de sus movimientos y también sus implicancias, por eso se empeñó en todo momento ante los fiscales en separar aguas entre los intereses de las distintas generaciones de la familia Piñera y desligar los negocios de sus dueños. Dijo:

No es lo mismo Bancard que Piñera y no es lo mismo Inversiones Odisea que los Piñera Morel. Mi equipo y yo llevamos años trabajando para evitar que se confundan los accionistas con la empresa propiamente tal.

Explicó que el patrimonio de la familia Piñera Morel ha transitado por distintas etapas y que, después de años de modificaciones y traspasos, desde 2018 se divide oficialmente en dos ramas supuestamente separadas: Bancard e Inversiones Odisea140. La primera estaría compuesta por las sociedades ligadas directamente al ex presidente; la segunda, por las firmas que controlan sus cuatro hijos.

Después de esa presentación, Perivancich lo llevó al terreno que le interesaba indagar: el fip Mediterráneo, Minera Dominga, la venta de diciembre de 2010, las Islas Vírgenes Británicas, la cláusula y los impuestos. Todo aquello ya estaba hace tiempo bajo la línea de Inversiones Odisea, aunque cuando todo comenzó, cuando el fip Mediterráneo entró como accionista a Minería Activa Uno en 2009, era parte del paraguas de Bancard.

Aunque mantuvo la versión de que Sebastián Piñera nunca participó en su administración, el ejecutivo reconoció que aún tenía un minúsculo porcentaje de cuotas en el fondo de inversión cuando ingresaron a la sociedad (0,05 %), menos cuando se ejecutó la venta de Andes Iron (0,00000046 %) y menos todavía cuando un año después se concretó el tercer pago sujeto a condición de acuerdo con la cláusula (0,0000003 %). Eso quiere decir que, aunque muy marginal, el presidente tenía algo de interés directo en el proceso. Y las leyes de probidad que regulan los conflictos en cargos públicos no se refieren a porcentajes mínimos de participación, sino sólo a la existencia de intereses personales cruzados, incluyendo aquellos indirectos que involucren a familiares u otras personas cercanas.

Noguera contó también que a mediados de 2010 previó el posible flanco que la participación en Dominga le podría abrir al presidente Piñera, pues el proyecto “estaba avanzando rápidamente en sus aspectos geológicos y se pensaba que en el futuro podría aumentar su nivel de interacción con las autoridades públicas”, así que intentó vender de forma anticipada la participación de los Piñera Morel en Minería Activa Uno. Pero no podía hacerlo sin la venia unánime de sus otros treinta socios o sin antes abrir un proceso de first offer, o sea, ofrecer el paquete previamente de forma interna entre los demás accionistas. Hubo uno o dos que no lo aprobaron, así que la idea se cayó pronto.

A las 16:00, la entrevista terminó. Una de las últimas cosas que dijo Noguera antes de ese corte fue que de todas formas veía difícil lograr esa salida previa “porque además se trataba de una participación minoritaria y no controladora”. Esos dos últimos términos resultan llamativos. Es cierto que su posición no era de control, pues aunque Minería Activa Uno era una sociedad por acciones, operaba como un fondo de inversión, pero con el 33,4% de los derechos y un puesto asegurado en el directorio, el fip Mediterráneo era el accionista que mayor tajada tenía del negocio, por lo que no calza la descripción de “participación minoritaria”.

A las 16:00, la entrevista terminó. Una de las últimas cosas que dijo Noguera antes de ese corte fue que de todas formas veía difícil lograr esa salida previa “porque además se trataba de una participación minoritaria y no controladora”. Esos dos últimos términos resultan llamativos.

Igual ya habría tiempo de profundizar en aquello y otras cosas, pues Claudia Perivancich no había alcanzado a hacer siquiera la mitad de las preguntas que tenía en carpeta. Noguera tendría que volver.

* * *

La segunda jornada de declaración fue cinco días después, el 1 de diciembre de 2021 desde las 9:00 am, y partió con la reconstrucción cronológica de la venta de Dominga. Allí contó que a fines de 2009 se le encargó al Estudio Jurídico Philippi una propuesta de estructura societaria offshore para concretar una venta a futuro y que a comienzos de 2010 la sociedad matriz del proyecto contactó a distintos bancos de inversión internacionales —Rothschild, Credit Suisse y JP Morgan— para ayudarlos en esa enajenación o en un eventual levantamiento de capital. Más adelante, en agosto, el yerno de Délano y miembro del directorio, Pedro Ducci, manifestaría la intención familiar de quedarse con el proyecto.

Poco después, los fiscales le harían una pregunta esencial para la investigación:

—¿Sabe usted por qué se decidió constituir las sociedades en las Islas Vírgenes Británicas?

—Según recuerdo, la decisión tenía como razón de negocios el poder facilitar la entrada de inversionistas extranjeros o el listado de la empresa en una bolsa como la de Toronto, Canadá. Esto, en cuanto las Islas Vírgenes Británicas es una jurisdicción conocida, de habla inglesa, y con un sistema legal anglosajón; adicionalmente, por ser una jurisdicción tributariamente neutra, ésta no agrega una carga tributaria adicional a la jurisdicción propia de los inversionistas.

Noguera reconocía que en aquella decisión uno de los criterios clave fueron los efectos tributarios. Aunque fue la primera vez que lo hizo ante fiscales, era la tercera oportunidad en que respondía esa consulta. Ya lo había hecho en una entrevista que dio a El Mercurio el 6 de octubre de 2021141, cuando dijo que lo hicieron así porque las utilidades de una venta podían ser remesadas inmediatamente a Chile y que “la estructuración no traía beneficios tributarios aparejados a la radicación de la sociedad, de la inversión o de la transacción de las Islas Vírgenes Británicas”. Y ante la Cámara de Diputados, en el marco de la acusación constitucional contra Piñera, señaló en un escrito veintiún días después142:

Una jurisdicción anglosajona que no hubiera correspondido a un territorio con un régimen tributario preferencial habría resultado en costos adicionales de impuestos fuera de Chile (es decir, doble tributación), los cuales no habrían beneficiado al Fisco de Chile en forma alguna y posiblemente podrían haber sido utilizados como crédito contra los eventuales impuestos chilenos que gravarían dichas rentas.

En ninguna de las tres oportunidades se refirió a los principales factores que han hecho atractivo ese destino para inversionistas de todo el mundo: el no pago de impuestos, la laxitud de los entes reguladores y el secretismo que permite operar en las sobras; los mismos factores que arguyó Piñera en 2016 cuando en Ecuador apeló al cierre de los paraísos fiscales143.

Perivancich ya sabía, por la respuesta del sii, que esos dividendos no habían pagado impuestos al entrar a Chile y que quedaba saber si los beneficiarios finales del fip Mediterráneo —Cecilia, Magdalena, Sebastián y Cristóbal Piñera Morel— habían retirado los cerca de treinta y cinco millones de dólares que obtuvieron de ganancias. Le preguntó a Noguera si sabía si esas remesas habían tributado, pero su respuesta fue vaga y poco clarificadora:

No soy abogado, esto es lo que entiendo en general: en Chile, los dividendos no generan impuestos de primera categoría, sino que se gravan con el impuesto global complementario. Por lo tanto, la tributación final depende de la naturaleza y usos que cada inversionista le haya dado a esos fondos. (…) Al ir distribuyendo los recursos, éstos van con su registro. Eso significa un orden de imputación de los retiros, llegando todo a un mismo “pozo” en que se confunde el origen particular de esos recursos (de qué operación vienen). Esos recursos son utilizados de acuerdo a las necesidades de cada inversionista, a los que se les aplica la tributación que corresponde. No conozco ese detalle. (…) Lo importante es que todas las partes cumplan sus obligaciones tributarias y estoy seguro de que ese es el caso del fip Mediterráneo.

En ninguna de las tres oportunidades se refirió a los principales factores que han hecho atractivo ese destino para inversionistas de todo el mundo: el no pago de impuestos, la laxitud de los entes reguladores y el secretismo que permite operar en las sobras.

En su declaración, el gerente general de Inversiones Odisea volvió a blindar al ex presidente Piñera al negar que haya estado al tanto de esas inversiones, aun cuando la invitación a entrar a Minería Activa Uno haya llegado antes de su desligue total de la administración del family office y se haya concretado el mismo día que firmó sus primeros fideicomisos ciegos —“una mera coincidencia e irrelevante”, expresó Noguera—.

Pero respecto del resto de su familia, el ejecutivo dudó. Dijo no recordar si alguna vez lo conversó con el entorno familiar del ex presidente, salvo por su hijo Sebastián Piñera Morel, que trabajaba como analista en Bancard y conformaba su comité de directores. Él sí sabía.

Por primera vez, Noguera reconoció que alguien del núcleo familiar supo del negocio. Incluso ahora reveló que invitó al tercero de los Piñera Morel en mayo de 2010 a conocer el lugar donde estaba emplazado el proyecto Dominga, aunque puntualizó en que él no habría intervenido en la toma de decisiones y que no recordaba si supo de los millonarios dividendos obtenidos por la operación simultánea en Chile e Islas Vírgenes Británicas. Aseguró tampoco recordar —aunque no lo descartaba— si trató o no la venta de la participación del fip Mediterráneo con los integrantes del comité del holding, entre los que estaban José Cox, Fernando Barros, el gerente de Finanzas de turno, Sebastián Piñera Morel y él.

Por último, respecto al origen de la cláusula del pago condicionado, Noguera le endosó la responsabilidad a la familia de Carlos Alberto Délano. De acuerdo con su versión, Ducci hizo en septiembre de 2010 su primera oferta a nombre de Inmobiliaria Duero para comprar Andes Iron, y manifestó “ciertas aprensiones respecto de la situación vivida por el proyecto Barrancones”. ¿Qué situación? La bajada discrecional y por fuera de la institucionalidad medioambiental que efectuó Piñera frente a la presión de la opinión pública cuando ya estaba aprobado144.

Lo declarado por Noguera en este punto tiene inconsistencias. La primera es que la oferta inicial de la familia Délano no fue el 8 de septiembre de 2010, como aseguró, sino el 11 de agosto, dos semanas antes de que Piñera bajara Barrancones: ofrecían 130 millones de dólares por todo el negocio y no se referían a ninguna condición ni aprensión regulatoria. Y la segunda tiene que ver con el impacto que tuvo ese acto sobre el negocio de Minería Activa Uno.

Por primera vez, Noguera reconoció que alguien del núcleo familiar supo del negocio. Incluso ahora reveló que invitó al tercero de los Piñera Morel en mayo de 2010 a conocer el lugar donde estaba emplazado el proyecto Dominga, aunque puntualizó en que él no habría intervenido en la toma de decisiones y que no recordaba si supo de los millonarios dividendos obtenidos por la operación simultánea en Chile e Islas Vírgenes Británicas.

Lo que dijo ante la fiscal es quizás la respuesta más sincera que ha dado sobre ese tema, pero una clara contradicción con lo que comunicó Bancorp el 27 de febrero de 2017, el mismo día que los autores hicieron pública la relación de la familia Piñera con el proyecto minero-portuario de La Higuera. Entonces, señalaron:

El proyecto no tuvo relación alguna ni se vio afectado directamente por el proyecto de central termoeléctrica Barrancones. Es más, el hecho de que este proyecto no se llevase a cabo, de manera indirecta pudo haber perjudicado al proyecto Dominga, al privarlo de una fuente de energía cercana.

Ducci temía que algo así les pudiera pasar, y por eso habría propuesto el condicionamiento del último pago a que la administración de Piñera no “designe (el sector o parte de él) como área protegida que modifique sustancialmente las condiciones del proyecto Dominga”. Eso incluso tuvo impacto en el precio de la oferta. Según Noguera, la diferencia del valor entre la propuesta sin cláusula y una con fue de diez millones de dólares a favor de los vendedores —aunque si se compara con la real oferta inicial de agosto, esa diferencia se duplica—. Todos aceptaron, incluyendo al entonces CEO de Bancard, quien aseguró haberlo hecho porque nunca creyó que la declaratoria de área protegida en la zona fuera siquiera una posibilidad real. De acuerdo con su declaración, consideraba que el plazo de un año era demasiado corto para la tramitación de ese tipo de acciones. Esto declaró:

Para mí, los hechos ocurridos [con Barrancones] tuvieron una amplia acogida desde el mundo ambiental, pero fueron fuertemente cuestionados por no apegarse a la institucionalidad. Por lo mismo, pensaba que era muy difícil que una situación similar volviese a ocurrir. (…) Quiero insistir también que, para los concurrentes, esta cláusula jamás tuvo el sentido de comprometer un acto presidencial. Lo que hacía era condicionar una parte del precio a un escenario ambiental que, en mi evaluación, era prácticamente imposible que se diera. Agrego que es usual que en estos negocios existan saldos de precio sujetos a condiciones y que esta cláusula fue producto de una negociación legítima entre privados. (…) Ninguna de las partes involucradas vislumbró un problema.

Poco después el reloj marcó las 19:50. Y entonces, ahí sí, la declaración de Noguera terminó.

* * *

En diciembre llegaron a la fiscalía los documentos solicitados a las empresas, así como también otros que no habían sido requeridos y que Noguera compartió con Perivancich: diagramas explicativos sobre la propiedad de los Piñera Morel en las empresas del family office y su evolución en el tiempo, además de los informes sobre Dominga elaborados por los bancos de inversión contactados por Minería Activa Uno.

En enero de 2022, la fiscal pidió a la pdi más diligencias y solicitó al sii nueva información sobre Minería Activa Uno y eventuales fiscalizaciones realizadas a las otras firmas relacionadas al proyecto. Y luego, en febrero, recibió la respuesta del sea con el itinerario del proyecto Dominga tanto en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (seia) como en distintas instancias judiciales.

La ruta trazada en aquel documento no consideró la etapa inicial de prospección y exploración que se desarrolló entre 2011 y 2013, sino que parte desde septiembre de ese último año, cuando el proyecto portuario-minero ingresó a tramitación. Y tampoco termina con el rechazo por parte de la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de Coquimbo en marzo de 2017145, porque lejos de significar aquello un término del proceso, fue sólo una más de las tantas piedras que Andes Iron ha ido encontrando en su trayecto.


Notas al pie de página:

140. Ver capítulo IV.

141. “Nicolás Noguera, ceo de Odisea, entidad que administra el patrimonio de la familia Piñera: ‘Doy fe de que el Presidente se enteró de la venta de Dominga una vez terminado su primer mandato’”, El Mercurio. 6 de octubre de 2021. En página web: https://digital.elmercurio. com/2021/10/06/B/M241BNIK#zoom=page-width

142. Presentación del señor Nicolás Noguera, CEO de Inversiones Odisea, ante la Comisión en- cargada de conocer la acusación constitucional deducida en contra de S.E. el Presidente de la República. 27 de octubre de 2021. En página web: https://www.camara.cl/verDoc.aspx?prmI- D=239615&prmTipo=DOCUMENTO_COMISION

143. Ver capítulo III.

144. Ver capítulo V.

145. Ver capítulo V.

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