Nacional
7 de Agosto de 2023Estudio asocia decretos de escasez hídrica con influencia de grandes productores agrícolas en Chile
La herramienta legal que emite el gobierno, bajo la recomendación técnica de la Dirección General de Aguas, podría estar vinculada a la influencia política de grandes productores agrícolas locales para su propio beneficio, según un estudio a cargo de la académica del Centro de Economía y Políticas Sociales (CEAS) de la U. Mayor, Mayarí Castillo.
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Chile arriesga profundizar la inequidad en el acceso al agua debido a la política de declarar zonas de escasez hídrica, la que estaría favoreciendo a los grandes productores agrícolas, advierte un estudio publicado en la revista Frontiers in Environmental Science.
En la condición hídrica actual, el principal instrumento con el que cuenta el gobierno para destinar agua al uso agrícola es el Decreto de Escasez de Agua (DSA), que, entre otros aspectos, permite la extracción de aguas subterráneas. Sin embargo, esta práctica requiere una importante inversión por parte del productor agrícola, por lo que sólo es asequible para los productores relativamente más grandes.
Por lo tanto, en las actuales condiciones climáticas y de escasez generalizada de agua, los grandes productores agrícolas son los que más se benefician del establecimiento de un DSA y, por eso, tienen incentivos para utilizar su poder político para presionar a favor de su expedición. Aunque la sabiduría convencional sugiere que éste es efectivamente el caso, no existen pruebas previas que traten de vincular el tamaño de las explotaciones agrícolas y la probabilidad de que se establezca una DSA.
Asimismo, se identificó que las comunas más afectadas por este fenómeno están en las regiones de Coquimbo, Valparaíso y Maule, en tanto las menos afectadas se ubican principalmente al sur del país, en la Araucanía y Bio Bío. Las zonas donde hay mayor presencia de grandes productores agrícolas tienen entre 2 a 50 veces más probabilidad de que se decrete escasez hídrica.
“En una primera fase etnográfica, estuvimos trabajando con actores locales. Nos daba la impresión de que la política de los decretos de escasez no estaba obedeciendo necesariamente a los criterios técnicos de la Dirección General de Aguas (DGA), sino que existía mucha variabilidad”, comenta la doctora en Antropología, Mayari Castillo, coautora del estudio.
Así, el equipo quiso averiguar si existía evidencia para sustentar la idea de la existencia de presiones informales y/o lobby por parte de los grandes productores agrícolas. Con esto se buscaba lograr que se emitan decretos de escasez hídrica, ya que esta herramienta legal permite la posibilidad de extraer aguas subterráneas y suspensión de caudales ecológicos en tiempos de sequía. Este acceso a aguas subterráneas es una práctica que, por la importante inversión que requiere, sería solo asequible para productores relativamente grandes.
Para construir evidencia cuantitativa sobre esto, se usó la presencia de grandes propiedades agrícolas a nivel de municipalidad. Esto como una medida para estimar el poder político local y la emisión, número y duración de los decretos de escasez hídrica entre 2008 y 2019 en la zona central de Chile entre Coquimbo y el Maule (excluida la RM), donde ocurre la mayoría de la actividad agrícola.
“La gestión de los recursos de manejo e infraestructura del agua es uno de los aspectos claves en la actual crisis climática. Tiene que ver no solo con criterios técnicos, sino que también con ciertos proyectos de desarrollo y grupos de la sociedad con diferentes niveles de poder político que influyen en su diseño”, concluyen los expertos.



