Tiempo Libre
14 de Octubre de 2024Blanca Lewin: “Tengo la sensación de que las audiencias se siguen midiendo como hace 20 años, cuando claramente vivimos en otro planeta”
La actriz conversó con The Clinic sobre su más reciente trabajo en el cine, "Patio de chacales", una producción que la vuelve a posicionar en la órbita de los festivales internacionales. Lewin también habla sobre su participación como vocera en la campaña del Apruebo en 2022, y su visión del país en la semana donde se cumplen cinco años del estallido social.
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Blanca Lewin dice que está feliz. La película Patio de chacales —ópera prima del director nacional Diego Figueroa— fue seleccionada para competir en el Festival de Cine de Tallin, un certamen de clase A que se realiza en la capital de Estonia y que forma parte del circuito europeo como Venecia o Cannes.
La actriz recuerda que la última vez que participó en un festival “grande” fue en Sundance con Vida en Familia, película presentada en 2016 en la que el escritor Alejandro Zambra fue guionista. Antes de eso, Lewin tuvo otros papeles en el cine chileno, en producciones como Bombal, La vida de los peces, En la cama y Ángel negro.
En esta producción, comparte elenco con Néstor Cantillana, quien interpreta a Raúl, un modesto maquetista que vive con su madre en un tranquilo barrio. La aparente calma se rompe cuando nuevos vecinos llegan al vecindario, desencadenando un espiral de horror y violencia.
“Trabajar con Néstor siempre es bacán. Somos actores de la misma generación. Hicimos teleseries, hicimos series. Hemos sido hermanos, hemos sido pareja… ¿qué más hemos sido?”, dice Blanca Lewin antes de nombrar un puñado de producciones locales que marcaron la historia de la televisión chilena. “Trabajamos en Prófugos, en Los Pincheira éramos como medios pololos. En Iorana fuimos hermanos”.
Para definir su cercanía con el actor, dice: “Hay una relación profesional y de amistad en la que ya es súper agradable trabajar, porque sabes que el otro compañero está ahí para ayudarte y tú para ayudarlo a él”.
Sobre la película, la actriz asegura que no trata sobre la dictadura, ni es un proyecto que busque hacer una denuncia, pero está ambientada en un contexto opresivo. “Lo que hace la película justamente es sumergir al espectador en ese viaje imaginativo de cómo se escuchan las cosas, cómo suenan esos misterios que aparecen en la película”, dice.
Más allá de Patio de Chacales, Blanca Lewin tiene otros proyectos. En Radio Universo, está al aire de nueve de la mañana a mediodía, de lunes a sábado. También está al frente de Hora 25 en NTV, el canal cultural de TVN. Este 2024, además, estrenó Kelü, una obra de teatro dirigida por Ana López Montaner, que relata el descubrimiento de María Teresa Ruiz de un cuerpo celeste nunca antes visto.
—¿Cómo elige sus proyectos?
—Le digo que no a muy pocas cosas, porque tampoco es que haya una avalancha de proyectos cinematográficos. Cuando siento que hay un guión en el que no me veo en el personaje que me están ofreciendo. Muchas veces te mandan un guión y tú empiezas a preguntar: ¿Ya, pero esta es la primera versión?” Porque sabes que falta mucho camino por recorrer. Ahí es donde hay proyectos que me generan dudas. Pero en general, son pocas las cosas a las que digo que no. A veces lo hago por temas de agenda.

—¿Tener varias fuentes de trabajo al mismo tiempo es una necesidad de expresarse o una necesidad laboral?
—Creo que son ambas cosas. Siempre, desde pequeña, desde que empecé a trabajar y desde que ingresé a la escuela, tuve otros intereses más allá de la actuación. De hecho, el año en que ingresé a la escuela, me retiré para trabajar en teatro, en teleseries y como conductora, además de ser VJ en Vía X. Hice cine con algunos pequeños proyectos. Tenía que ver con eso, pero en ese momento estaba relacionado con una necesidad. Además, tiene que ver con la responsabilidad familiar de “parar la olla”, y al mismo tiempo hacer cosas que me interesan. Por suerte, tengo la posibilidad de vivir haciendo lo que me gusta y que está relacionado con mis intereses: la actuación en sus distintos formatos, la música, el cine, la escritura, entre otras cosas.
—¿Cómo está la situación laboral para los actores?
—Creo que siempre ha sido difícil. Cuando estudié, había menos escuelas de teatro o las escuelas eran más chicas. Pocos años después, ya los cursos se habían duplicado en cantidades de estudiantes y necesariamente las oportunidades laborales crecen en una industria tan pequeña. Ahora se hacen más películas, se hacen más proyectos, pero también se ha ido diversificando el asunto y hay personas que se dedican a cosas más específicas en el teatro o en la actuación en general.
—TVN y Canal 13 fueron una parte importante de su historia como actriz. ¿Qué siente al ver que esos canales ya no están produciendo teleseries?
—Es súper triste, pero bueno, tiene que ver con cómo se mueve la industria y cómo los canales de televisión hoy día sobreviven en un consumo televisivo que es muy distinto. Tengo la sensación de que las audiencias se siguen midiendo como hace 20 años, cuando claramente vivimos en otro planeta. Hay que ver dónde las empresas están dispuestas a invertir, pero siempre he tenido la impresión de que la gente prefiere verse reflejada en producciones nacionales, que le gustan los actores nacionales, y es una pena que no haya más diversidad en ese sentido.
Participación en la campaña del Apruebo
Este 18 de octubre se cumplen cinco años del estallido social, malestar social que se convirtió en una asamblea constituyente y en un plebiscito que dividió fuerzas entre el apruebo y el rechazo en torno a una nueva constitución. En julio de 2022, Blanca Lewin decidió tomar un rol activo en la campaña a favor del proyecto y en junio de 2022 fue presentada como vocera junto a Daniela Ramírez y el propio Néstor Cantillana.
—Mirando hacia atrás ¿Qué opinión tiene de la decisión de participar en la campaña?
—En realidad he hecho súper pocas campañas políticas en mi vida. La gente me ve súper asociada, pero en realidad solo he hecho dos campañas. Hice la del Apruebo y la de Jorge Arrate en 2009. Eso sería todo.
Banca Lewin dice que tomó las banderas por el apruebo porque sentía que había una oportunidad para instalar ciertos temas que le parecían urgentes y porque era necesario discutir sobre el país “que queríamos vivir” en temas como medio ambiente y salud. “Me parecía que era una buena salida para muchas cosas que hemos tenido reprimidas durante tantos años y que a veces nos hacen ser un poco cómo somos respecto, incluso, a la cultura”.
—¿Cómo ve lo que ha pasado después de eso?
—Súper triste, porque creo que ahí había una gran oportunidad de ponernos de acuerdo en muchas cosas como país. Y al final todo se centró en las distintas chimuchinas e intereses que tenía cada uno. No todos, por supuesto, creo que hubo gente ahí súper valiosa que trabajó súper bien. Y eso generó una decepción, un descontento en la gente, súper razonable.
Pero me da pena, porque siento que se ha instalado desde los medios un discurso súper agresivo frente a esas ideas que, al parecer, compartían muchos chilenos. Y siento que en muchas cosas ha habido cierto retroceso. En lo que no ha habido un retroceso es en el despertar que hemos tenido como país frente a los casos de corrupción. Me da cierta esperanza de que haya más transparencia en algunas cosas y que efectivamente pueda haber un poquito menos de impunidad.
“No quisiera abanderarme por nadie”
—Algunos dicen que hubo “una farra de la izquierda” al perder esa oportunidad de cambiar la Constitución. ¿Qué dice al respecto?
—No generalizaría al decir que hubo una farra de la izquierda. Siento que es un momento que, por diversas razones, no se aprovechó y falló.
—¿Usted sigue sintiéndose representada en ese lugar?
—Me acuerdo que, tras ese plebiscito, todo mi entorno estaba en depresión y con amargura, y yo decía: “bueno, así es la democracia”. Esto es lo que la gente, o un país, decide por sí mismo: que esto no va y que prefiere lo otro. Creo que hay que dejar de ver al otro como alguien que toma la decisión equivocada. Hay que pensar que este es el país en el que vivo, cómo me vinculo y cómo me relaciono con las personas para que todos vivamos mejor. Eso pensaba yo al día siguiente.
—¿Volvería a ser parte de una campaña política?
—Por ahora lo veo difícil. Tendría que ser algo muy excepcional. En general, no, no me gusta. Me he encontrado con colegas en la feria, que van de candidatos y me dicen: “oye, un videíto para las redes sociales”. Y digo que no. No quisiera abanderarme por nadie.



